Al ser un signo tan independiente, el amor para Acuario llega pero no es de los que lo esperan tras la puerta de casa, escrutando obsesivamente por la mirilla a ver quien toca. Y como el que no espera no desespera, todas las personas que llegan a la vida de Acuario son disfrutadas en su justa medida. Es decir, mucho, porque a Acuario le encantan las sorpresas.

También saben disfrutar de la soledad. Quizás en algunos momentos de esa soledad piensen en cómo sería hacer esto o aquello acompañados de alguien a quien quisieran. Pero vamos, sin darle muchas vueltas, no les afecta mucho que no haya nadie cerca de su corazón.

Y así, mientras disfrutan a ratos acompañados y a ratos solos, es cuando suele llegarles el amor a Acuario. Posiblemente sea alguien de su entorno. Quizás porque se encuentran más cómodos entre gente conocida o afín o quizás porque cuanto más desconocido es alguien más locura les parece lanzarse a la conquista y a todo lo que puede llegar después.

Antes de ponerse a seducir, la persona elegida habrá llamado la atención de nuestro Acuario a nivel mental, intelectual, por un carisma especial o por un algo que no se sabe qué es. Quiero decir que los guapos/as si no tienen nada más que un físico que ofrecer, no van a captar la atención de Acuario.

Metidos en faena, Acuario pone la directa y saca sus armas de seducción, aunque para que se activen necesitará ciertas indicaciones de la otra persona, es decir, que le den paso. Locuras, las justas. Y poco a poco. Hasta hace un segundo Acuario pasaba del amor y todo eso como para entrar de lleno a la primera de cambio. ¡Sin prisa, aunque sin pausa!

Si Acuario tiene claro lo que siente, la relación estable llegará pronto, porque Acuario no se alarga en esa fase y porque se salta a la torera las posibles alarmas con respecto a los defectos de la otra persona. Su lado más romántico es también de los que idealizan a la otra persona y donde ven algo que chirría, lo ajustan, lo encajan y a tirar para adelante. No pasa nada. Cosas más graves hay en la vida. El problema a veces llega cuando eso que no cuajaba se hace más grande después. Acuario no le dio importancia pero debe aprender que los pequeños detalles a veces después se hacen grandes, y lo peor de todo es que ¡que los había visto desde un principio!

En el día a día, Acuario hará todo lo fácil que le sea posible la relación, estando ahí y apoyando a la otra persona. Algunas pequeñas discusiones podrían llegar porque no es de los signos que regalan el oído de la pareja diciéndole continuamente cuanto le quieren. Tampoco les gusta que les quieran imponer algo en lo que no están de acuerdo. Eso lo van a pelear, aunque siempre van a escuchar y respetar otras opiniones. Los jueguecitos de forzarles y llevarles al límite para luego darles la razón tampoco les gustan. Y lo que es peor, les aburren y actúan en consecuencia. Pueden pasar en cuanto a implicación, e incluso poner distancia física de por medio.

En general, y aunque tenga que haber discusiones y roces, Acuario fomentará las risas, el buen rollo, la actividad, los planes, el sexo, la lealtad, el llamar a las cosas por su nombre, … Todo eso quieren, todo eso esperan y todo eso necesitan en su vida.

A esta vida ellos le pondrán un toque especial con su parte impredecible y excéntrica. Pero esto es algo que da a sus relaciones un dinamismo bestial, fuera de cualquier tipo de monotonía, siempre animadas y muy muy naturales, como ellos.

En cuanto a los celos y las infidelidades, ni es celoso ni es infiel por lo que esos temas con Acuario es mejor que ni se comenten. Es perder el tiempo. En su implicación en la pareja son conceptos medio absurdos. Pero vamos, que de tener que mojarse, se podría decir que no va a perdonar una infidelidad.

Aunque no sea por tema de cuernos o celos el desamor puede llegar y será porque se acabe el buen rollo o porque las escenitas sean cada vez más numerosas en el día a día. En estos casos, Acuario preferirá que el otro tome la decisión, y hasta se lo pondrá bastante fácil si tiene claro que el amor se acabó. Eso sí, si el otro toma la decisión sin contar con Acuario, para éste no habrá vuelta atrás. Será mejor tenerlo bien claro porque Acuario no va a intentar que se lo piense ni se lo va a currar para que la historia no se acabe. Lo asumirá y punto.

Antes de llegar a eso, lo mejor es disfrutar a nuestro Acuario. A su lado todo puede ser muy fácil, muy estimulante en muchos niveles, desde la cabeza a los pies. Con mucha sinceridad, muchas risas y un punto romántico de lo más original.