Mientras está jugando a la seducción y la conquista, Escorpio siempre aparecerá más altivo y más distante de lo que suele ser. Se trata de una barrera que crean a su alrededor para poder controlar lo que sienten. Porque Escorpio lo que es sentir, empieza a sentir desde el minuto uno (ese sentir sin la profundidad del amor, no nos vayamos a confundir). Y con quien quiere, claro, que no es cualquiera. Es más, no les gusta que se les vea como un polvo seguro por su comentada vena sexual. Que la tienen, pero que utilizan para conocer a sus parejas en algo que para ellos es importante. Como otros signos deportistas o viajeros pueden probar a sus parejas para ver si van a coincidir en eso. Pero ya está. ¡Escorpio no quiere sexo con toda la humanidad!

Pero sí, a Escorpio le gusta el sexo y lo pone en práctica cuando está conociendo a alguien. Pero es un camino para intimar, para conocer a las personas. Y en ese camino, habrá quien se quede atrás y habrá quien se quede con Escorpio. Y si se queda, será alguien que ha superado una gran prueba.

Se podría decir que Escorpio es de los que someten a una prueba a quien les gusta para saber si la superan y puede pasar a formar parte de su vida. Les gusta la estabilidad y tienen un círculo de personas en su vida que se la refuerzan. Quien está dentro de ese círculo cuenta y quien está fuera no. Y no hay más.

Cuando a nivel sentimental Escorpio incluye a alguien en ese círculo es porque está dando opción al amor, porque quiere un proyecto y ha encontrado a alguien que cumple sus expectativas, alguien que puede entrar en su proyecto.

A partir de entonces Escorpio se convertirá en alguien mucho más accesible, que dará mucho. Si hasta entonces su forma de intimar era a través de la piel, cuando hay amor la entrega se hace mucho más profunda. Siempre dando, aunque siempre reservándose una parte de sí mismo que quizás nunca llegue a dar. Es por su naturaleza emocional y vulnerable. Escorpio entrega mucho en pareja pero nunca podríamos decir que “se entrega” del todo.

Ya enamorado, resulta paradójico lo aparentemente inaccesible que parecía Escorpio cuando se le quería conquistar y lo fácil (bueno, Escorpio nunca es fácil) que resulta una vez enamorado y en pareja. En las primeras etapas nadie podrá acusarle de falta de entusiasmo y de ilusión, pero comparado con lo que viene después, hay grandes diferencias.

Escorpio encuentra cierta liberación en el amor, se evaporan algunos temores personales y siente que puede exprimir sensaciones, emociones y sentimientos con un margen más amplio para recibir y para dar.

La entrega es casi absoluta y Escorpio se hará presente en la pareja en lo que le pida, ya sea apoyando, estando para todo o dejando de estar si la otra persona necesita más espacio. Son detallistas, se sacrifican por su pareja y hasta presumen de ella. En cierta manera las posibles rarezas de las primeras etapas, dan paso a una actitud mucho más convencional por parte de Escorpio.

Y típico y tradicional podría ser el comportamiento de Escorpio en cuanto a los celos. Aunque la explicación sea todo lo contrario a la que muchos tienen: “un duro carácter escorpiano que va a por todo lo que se entromete en su vida”. Nada de eso. Escorpio es sensible y vulnerable y los celos son la alarma ante cualquier situación que temen y que piensan que les puede hacer sufrir. En este caso, personas que ronden a sus parejas. Son una amenaza, que quizás la perciban magnificada pero al que tiene miedo a la altura le dan igual que sea dos metros que doscientos.

Así que sacan sus uñas cuando ven el peligro. Lo ideal en estos casos es ser sinceros con Escorpio respecto a otras amistades, tranquilizarles en sus temores y sobre todo, no jugar a dar celos. Lo primero porque la verdad es lo mejor que funciona con ellos. Lo segundo porque tienen un detector de mentiras natural y suelen pillarlas todas. Y si hay cuernos de verdad, los van a detectar y no los van a perdonar. NUNCA.

En el desamor es cuando Escorpio saca su parte peor. Si se le ha traicionado o engañado no lo lleva bien. Y quien avisa no es traidor. Todo le parecerá poco para vengarse. Es su dolor el que le lleva a hacerlo, y de alguna manera se vengan para sentirse menos heridos. Pero es que Escorpio lo dio todo enamorado y lo único que pidió a cambio era sentirse valorado y que no se le traicionara. Era bien sencillo. ¿no?