En el amor Leo es de los que se mojan para buscarlo, dejan claras sus intenciones y esperan ser correspondidos y sobretodo, esperan que les digan la verdad. Los jueguecitos del escondite no les van mucho y como se cansen se marchan en busca de nuevos caminos e intereses. Porque eso sí, con Leo no hay lamentos ni se pierde el tiempo con lo que no cuaja desde el principio. Les apetece demasiado vivir la experiencia de buscar el amor como para darle vueltas cuando no les sale como esperaban.

Y cuando les sale, siguen siendo los mismos conquistadores del primer día. Son detallistas y generosos y se nutren a nivel personal del placer que siente la persona que está con ellos ante sus continuos mimos. Dan pero porque reciben a cambio, y si reciben continuamente es porque nunca dejan de dar, aunque muchas veces llegan a dar todo por nada.

A pesar de que las primeras etapas les gustan y se lo pasan genial seduciendo a diario, formalizan rápido las relaciones. Y de nuevo se les puede ver jugando a la conquista y haciendo que cada día sea mágico. Todo bueno ¿verdad? Pues sí, porque su fuerte carácter y su orgullo siempre se compensan con su buen hacer romántico y se hacen perdonar fácilmente.

A veces les cuesta conseguir el perdón porque discutiendo son duros y por su boca y enfadados no salen comentarios de los que se olvidan pronto. Pero se prestan siempre a arreglar lo estropeado por este motivo.

Sus parejas van a poder disfrutarles de forma ilimitada. Pero no se conforman con cualquier persona. Esperan recibir a diario casi tanto como dan. Qué menos ¿no? Hay detalles que les gustan mucho, sobre todo los más romanticones. Piensan que si ellos los tienen, tienen todo el derecho a que también su pareja los tenga con ellos.

Con Leo es fácil abandonarse a sus cuidados y protección y a las muestras de cariño. Pero no hay que hacerlo. Quizás muchas veces se adelanten a ser ellos los que continuamente sorprenden al otro. Son dominantes y les gusta ser el mejor y el que más en todo. Pero sus parejas tienen que mantenerles contentos dándoles también muchas pruebas de amor. Y que no haya nunca monotonía. Si no tienen esto en cuenta, estarán poniéndoselo fácil para que se pierda el fuego inicial.

Para enamorar a un Leo la mejor manera es conseguir su admiración. Como les gustan las personas independientes, sinceras, con buen aspecto, con mucha vida social, iniciativa y proyectos de futuro, hay que intentar hacer que se sienta muy orgulloso de tener a su lado alguien a quien valora mucho por todas estas cosas. Y esa persona, igualmente, deberá adorar a su Leo, porque su Leo querrá saberse valorado y necesitado en igual medida que él valora y necesita.

En la estabilidad del día, Leo resulta un apoyo fundamental para su pareja. La animará con su trabajo, se implicará en cualquier cosa que requiera de su ayuda y siempre estará ahí cuando le necesite. O casi siempre, nadie es perfecto. Pero Leo tiene mucha capacidad de entrega a los demás, y con su pareja lo borda. La entrega que pide Leo para sí mismo también está relacionada con el apoyo en su vida profesional y con el ocio.

Las citas románticas para Leo son fundamentales aunque lleven años con la misma persona. Si les faltan, se notará cierta tristeza en su implicación en la relación. Con todo esto queremos decir que hay que sorprenderles con esas citas de vez en cuando, o si ha sido el detallista Leo quien se ha encargado de organizarlas, disfrutarlas como si fuera la primera vez y no alegar cansancio, ni deberes ni obligaciones. Para Leo siempre tiene que haber tiempo para renovar la relación. Y mucho sexo. Eso que nunca falte, por dios.

En cuanto a los celos, no son buena idea con Leo. Quizás al principio le sirvan como estímulo para valorar más a la persona a quien quieren conquistar. Pero cuando la relación sea formal, y eso llega rápido, se acabaron los jueguecitos y los tonteos. Mucho cuidado. Y si hablamos de infidelidades, no las perdona, su orgullo no se lo permite. Y si es Leo quien se permite poner los cuernos será porque siente algo por el tercero en discordia. Y será capaz de solapar las dos relaciones pero porque está valorando si dejar a su pareja por la nueva persona. Leo no tiene relaciones extraoficiales para divertirse un tiempo.

Y cuando todo se acabe, su capacidad para rehacerse dolerá. Y sufrirá, mucho, y quizás no lo muestre siempre en público pero por dentro su corazón tardará su tiempo en curarse. Leo es de lo que dan oportunidades hasta el final para que la relación funcione, pero si no es así, tarde o temprano se acabará… Sin querer muchas veces, van dejando que todo vaya muriendo aún sabiendo que deberían haber terminado mucho antes. Sea como sea, Leo es un partidazo, de los buenos.