El alma gemela de Piscis es alguien que le inspire, que le comprenda, alguien que empatice de verdad con lo que siente, alguien que pueda ver el mundo del mismo color y que se sienta a gusto así.

Piscis quiere a alguien que le deje ser, que le deje estar. Necesita a alguien que no le martirice con los celos, que se fíe completamente, que no juegue todo el tiempo con su frágil mente. Está tan cansada/o de toda esa mierda… De verdad…

Necesita a alguien que le de paz, equilibrio, que no pelee y discuta por tonterías. Porque Piscis se prende deprisa, y odia con todas sus fuerzas que le piquen y que saquen su peor lado. Necesita a esa persona que jamás le pedirá que cambie, a esa persona que estará ahí para lo bueno y lo malo y, además, se lo hace saber a cada minuto. Necesita a esa persona que le haga crecer a un ritmo natural, despacio, sin complicaciones, que lo acompañe en todo, que de seguridad a esa vida insegura y sobre todo que le quiera, que le quiera con locura hasta el final.

El alma gemela de Piscis tiene que darle mucho y quitarle poco, o nada. ¡A la mierda lo material y lo mundano! Piscis siempre supo que era alguien especial y por eso, necesita a una persona igual, alguien que mantenga esa llama encendida, alguien que le cuide toda la vida.