Estamos casi en el ecuador del 2019, durante estos primeros meses hemos aprendido un montón de cosas, pero todavía quedan muchísimos días del año para seguir aprendiendo más. Este mes de junio, Leo, por fin vas a aprender a darle la importancia y la prioridad necesaria a cada problema, a cada cosa que suceda en tu vida.

Llevas unos meses un poco estresado, como que no encuentras el tiempo necesario para hacer lo que tú quieres. Entre eso y que tú en seguida te agobias, parece que todo iba cuesta abajo y sin frenos. Además, ahora mismo tienes un montón de sentimientos dentro de ti y necesitas que salgan de alguna forma u otra, pero no sabes cómo hacerlo.

En junio, Leo, vas a aprender que siempre hay momentos para decir lo que piensas al igual que hay momentos para estar tranquilo.

En otras palabras, Leo, que vas a aprender que hay tiempo para todo. Aunque creas que tu agenda está demasiado apretada y que tienes muchas cosas que hacer, como bien dicen, el que quiere, puede. Si realmente quieres hacer, decir, expresar algo, buscarás el momento para hacerlo. Si no lo haces, es porque realmente no lo necesitas hacerlo. Aprenderás a no agobiarte antes de tiempo y a darte cuenta de que hay tiempo para hacer todo lo que quieres hacer.

Sí, llevas unos meses en los que el estrés te consume y ahora más que nunca necesitas una desconexión de todo el mundo. Pero, Leo, este mes vas a aprender a desconectar, das a darte cuenta de que, si tu mente sigue trabajando al 100% durante todo el día, va a llegar un momento en el que todo explote. En el que no puedas dar más de ti. Y es que Leo, hay veces que tú mismo te exiges demasiado y tú mismo eres tu peor enemigo.

Al igual que vas a sacar tiempo para hacer lo que más quieres, vas a aprender a sacar tiempo para estar contigo mismo, para desconectar, para poner tu mente en blanco y poder respirar por un momento.

Ese ritmo de vida tan frenético que llevas últimamente no te está haciendo ningún bien, pero menos mal que este mes vas a aprender esa lección que va a ayudarte a tomarte las cosas con mucha más calma. Poco a poco, te irás dando cuenta como ese esfuerzo tiene su recompensa y eso es realmente lo que te hará ser feliz y volver a resurgir de las cenizas.