POR QUÉ CAPRICORNIO NO DEJA IR

Para ver cómo la cabra deja ir, hace falta mucha paciencia, un pequeño milagro caído del cielo y mucha pero que mucha fe en Capricornio, porque por no dejar, no dejar irse ni a las moscas que entrar dentro de su hogar Es broma, Capricornio en realidad no deja ir por el miedo a la SOLEDAD.

No deja ir porque no quiere llegar a su casa y estar en silencio sin nadie con quien poder hablar, no deja ir porque no quiere que su circulo de amistades se quede vacío, no deja ir por miedo al silencio, por miedo a tener que decir adiós cuando no quiere hacerlo. Sabe que muchas personas le hacen mal, a algunas las puede desterrar si se arma de valentía, pero a otras no. No las destierra porque han formado parte de su vida, una parte muy importante y la cabra teme mucho tener que despedirlas para siempre.

Sabe que no son buenas, sabe que puede tener mucha mejor compañía, pero Capricornio ahí se conforma exclusivamente para jugar sorbe terreno seguro, porque la incertidumbre del qué pasará cuando me quede en soledad le aterra mucho más que nada… Capricornio, cuando tiene que decir adiós, se imagina en una habitación, fría, enorme, sin nada y sin nadie, queriendo salir, sin puertas, sin ventanas, y se asfixia solo de pensarlo…

Antes de dejar ir, lo quiere intentar todo. Antes de seguir adelante y de dar portazo con todo aquello a lo que se aferra, quiere saber con total certeza que no se está equivocando, que no se quedará sin nada, porque la cabra con las manos vacías y sin un rumbo fijo es algo así como una bomba a punto de explotar.

La cabra no es la persona más demostrativa de la tierra, pero en el fondo, necesita mucho más a los demás de lo que le gustaría reconocer, es la verdad.

2018-10-04T10:10:26+00:00