Si le gustas de verdad, y se supone que eso es lo que quieres, será fácil que detectes por sus movimientos que va a por ti. Y cuando decimos a por ti, decimos a por todas. Si no tienes pensado entregarte y no fallarle, mejor será que te busques otro signo que perdone mejor no ser correspondido.

Escorpio es reservado pero cuando le gusta alguien puede dar muchas pruebas de sus intenciones. No será haciendo un derroche de declaraciones ni malabares en la puerta de tu casa. Tampoco nos confundamos. En lo más profundo de su ser existen muchos sentimientos y Escorpio quiere experimentar con ellos pero sin que le confundan ni sin que nadie pueda manipularlos y hacerle daño por ello. Pero cuando siente atracción, se activa su mundo emocional y la intensidad de sus intenciones se palpa en el aire. Miradas que lo dicen todo, silencios en los que la tensión sexual puede ser enorme, roces que pondrían la piel de gallina al más insensible… Estamos seguro de que lo vas a notar.

Tu Escorpio lo controla todo. Para compensar lo que por dentro no controla tanto, pero esa es otra historia. Y cuando decimos que controla nos referimos a muchas manifestaciones externas que tenemos todos cuando nos gustan alguien: cómo miramos, cómo buscamos al otro para estar cerca, las llamadas, los mensajes… Con Escorpio habrá de todo un poco; se mostrará pero nunca lo hará en exceso ni poniéndose en evidencia. Eso, sí, cualquier señal será magnética. Cualquier mensaje esconderá más de lo que aparentemente refleje. Escorpio siempre deja claras sus intenciones. Si tu no las ves o esperas otra cosa, es tu problema. Entre sus señales la más evidente será pedir sexo, claro. No será Escorpio quien se alargue con tonteos sin querer llegar a la cama, donde lo da todo. Y donde te demostrará lo que siente. El sexo con Escorpio no es sólo sexo, es mucho más, y no te quedarán dudas de nada si le conoces bajo las sábanas. Cantidades inmensas de señales te estarán esperando ahí. De la calidad ya se encarga tu Escorpio.

Pero nos hemos adelantado un poco. Era sólo para irte avisando. Volviendo al tema inicial, las primeras señales estarán claras con Escorpio. Te va a buscar y ahí debes estar tú para dejarte encontrar. Felicítate si ves que la conversación no se agota, que está gusto, que busca algún roce esporádico, prueba de que su sensualidad siempre activa ha encontrado algo que merece la pena tocar… Y si además te deja conocer detalles de sí mismo, punto para ti, porque Escorpio suele ser un enigma para todos, y si cuenta cosillas íntimas es que quiere que le conozcas. Algo, al menos. No te vengas arriba ni abuses porque si siente que empiezas a presionarlo demasiado para que hable y te cuente todo empezarás a dejarle de interesar. Dale su ritmo.

Si le gustas a Escorpio, y ya te hemos dicho que eso es fácil de ver, sé tan sincero/a como lo es él contigo. No le gustan los rodeos ni las manipulaciones, ni no poder ver la situación de forma clara. Si él se muestra, tú demuestra también. No te cortes. Las cartas sobre la mesa. Todas. Con Escorpio el juego empieza siempre después. Necesita ver que estas a su altura y saber si lo que te va a dar es lo que quieres, si lo que tú le vas a dar es lo que quiere él.

Tu Escorpio se va a activar delante de ti cuando detecte, y te aseguramos que tiene un olfato increíble para eso, a alguien pasional, intenso, amante de las experiencias sin límite, de expresar lo que se siente por cualquier vía, alguien que no se reprime… Si eres así, agárrate fuerte porque vienen a por ti y vas a volar. No le falles, entrégate sin medida y asume que el control lo tiene él. Y aunque eso último suene algo raro, no te preocupes. Es por su complejo mundo emocional, no hay porque asustarse, porque estarás en buenas manos. Te va a acabar enganchando… ya verás. Relájate porque te esperan días de intensa pasión y noches interminables de sexo en las que mandarás las ganas de dormir a paseo.