Sigiloso, refinado e imponente. El gato negro ha elevado la presión de muchos a lo largo de la historia. Hay quienes le temen y quienes lo aman. El hecho es que cuando te miran a los ojos, despiertan profundidades que ni tú conocías. Es un poco de luz y sombra, es el felino que te recuerda que la oscuridad está plasmada de belleza. Hoy vas a descubrir cuál es su verdadero significado del gato negro, vas a querer que se cruce en tu camino. 

El gato negro es una invitación para escuchar a nuestro subsonciente, es justo donde se esconden nuestros miedos, tristezas, cicatrices y ese egoísmo, que todos los días intentamos maquillar. Una criatura llena de historia, de tradición, de despertar reacciones inesperadas en los humanos. Simboliza la dificultad, eso de lo que pocos se atreven a hablar. 

¿Cuál es su verdadero significado del gato negro?

Al andar derrocha elegancia, fascinación y mucha fuerza. Tiene la agilidad de estar siempre de pie, de superar cualquier obstáculo. El gato negro simboliza la independencia, nos recuerda que siempre podemos, que la libertad se vale, que ser egoísta no está mal, que elegirte primero es esencial y que la astucia la puedes usar a tu favor. El negro representa ese lado oscuro y cruel que todos tenemos, pero eso no nos hace malas personas. 

El negro es instinto, es lo que callamos por mieedo o dolor. Hay quienes lo vinculan con la pérdida de vida, el color del sepulcro y la desesperanza. El negro es quien absorbe todos los colores, el que decide no compartir, el que goza de su autonomía. El gato negro no es malo, no trae la desgracia, es el recordatorio de nuestras sombras. Ese lado bueno y malo que todos tenemos. 

Hay quienes temen ver un gato negro, quienes se han creído que es de mala suerte. Cuando en realidad es la oportunidad que una criatura te ofrece para ver lo que llevas dentro. ¿Qué te da miedo de ti?, ¿por qué te incomoda su lado salvaje y libre? El gato negro representa cada tropiezo y la manera resiliente en que lo superas. 

El gato negro pone en lados opuestos a las culturas. Los egipcios lo vinculan con lo divino, un animal sagrado y adorado por los dioses. El gato negro representa la protección en el hogar y es quien te da felicidad para continuar, el que hace la diferencia en tu día. No tiene nada que ver con demonios ni oscuridad negativa.

El gato negro es sinónimo de triunfo, de la fortaleza para superar los momentos duros de la vida. Nos abre las puertas a eso que escondemos pero nos hace daño, lo que debemos sanar pero postergamos. Si un día te cruzas con uno en tu camino, agradece, es la oportunidad que la vida te está dando para reconstruirte, te muestra lo que has escondido por años. 

No huyas de tu realidad, quédate ahí contemplando la manera sigilosa en la que se contonea. Sé temerario y lucha por tu independencia, por hacer lo que realmente hace latir tu corazón. El gato negro te avisa que aún es tiempo, que hay que echar afuera todo lo que no sirve y tomar el toro por los cuernos, no hay más. Deja que tu alma sea como el gato negro, libre, valiente y hermosa.