La última vez… de pronto, la vida va tan rápido que hace que se nos olvide que el castillo se puede caer en cuestión de segundos. Ojalá pudiéramos centrarnos más en abrazar, besar, en decir lo que sentimos, porque las personas se van y ahí es cuando te das cuenta de que no puedes echar el tiempo atrás y lo único que te reconforta son los recuerdos. Algún día sus almas se volverán a encontrar. Sin embargo, duele, cuando a los signos del zodiaco les faltó abrazar a esa persona. 

Aries 

En el momento en el que tienes que enfrentarte a la partida de un ser amado, Aries, tu valentía no te suelta, pero eso no quiere decir que no te fragmente el alma. Tiendes a huir de la verdad, porque no estás listo para el adiós. No es que no lo entiendas, no quieres aceptarlo, porque te hicieron falta más abrazos, más momentos. Hay heridas en el corazón que nunca desaparecen, sólo se disfrazan. Esa persona ya está mejor y aunque tengas que luchar contra la rabia y el dolor, ya es tiempo de soltar. 

Tauro 

Si creen que te van a ver de rodillas, se equivocan y eso no tiene nada que ver con el amor que sientes por esa persona. Eres un ser muy tranquilo, confías en lo que hay después de una pérdida y algo te dice que los que amas nunca se van del todo. Prefieres ser ese signo fuerte y sereno, te repites una y otra vez que diste lo mejor. Te vas a sentir fatal entre las paredes de tu habitación, pero seguirás avanzando, abrazando a esa persona cada vez que hagas todo lo que le gustaba hacer. 

Géminis 

Definitivamente, te cuesta el doble, reconocer tus sentimientos, sobre todo, cuando algo te toca el alma. Tú sabes que lo mejor es no aferrarte, pero en esos momentos tu mente no entiende de razones y lo único que quieres es estar de nuevo a su lado. El duelo te parece eterno y aunque pase el tiempo las lágrimas se hacen presentes. Esas despedidas dejan un antes y después en tu vida, porque nadie está preparado del todo para ya no ver a quien ama. 

Cáncer 

Es cierto, la sensibilidad envuelve tu personalidad de una manera natural, Cáncer, es muy lógico que cuando pierdes a una persona de manera repentina entres en shock. Tu lado emocional llorará hasta que tus ojos no puedan más. Sin embargo, tu rostro demacrado es fuerte, capaz de limpiarse la última lágrima y volver a levantarse. Confías en lo que esa persona quería, ¿Cómo le gustaría verte? Diste lo mejor de ti, no te culpes, quédate con sus historias, esas nadie te las quita. 

Leo 

Por fuera, pareces un signo fuerte, no escondes tus emociones. Te parte la vida entera, darte cuenta de que ya no vas a poder abrazar a esa persona por última vez. Sin embargo, eso no te quita la oportunidad de decirle lo mucho que la amas. No decides ser fuerte, no tienes otra opción, porque el dolor es muy traicionero y si te detienes te puede arrastrar hacia el peor de los escenarios. Quizás estés alejado un tiempo, necesitas estar con tu cicatriz para asimilar que será parte de ti. 

Virgo 

¿Cómo lo haces? Su risa ya no estará, sus locuras, sus miedos, sus sueños. Virgo, fue un privilegio que te compartiera su esencia, sin duda, influyó en tu manera de ver la vida y ahora tienes que aceptar que no estará más. Es muy difícil, porque tu parte razonable te dice que hay que darle vuelta a la página, no puedes quedarte estancado en algo que ya es permanente. Entonces, con todo ese desconsuelo, te armas de valor y te prometes continuar. Aunque, eches de menos sus abrazos. 

Libra 

Que la gente no se confunda, el hecho de que no demuestres tu tristeza desde un principio no significa que no te sientas mal por la pérdida. Es sólo que tu mente y tu corazón necesitan procesar a fondo lo que pasó. Es posible que tengas que lidiar con una depresión profunda durante meses. El proceso de curación es muy largo para ti, porque eres muy estricto cuando entregas el alma y si esa persona era especial, no vas a soltar su compañía fácilmente. Al final, sabes que siempre estará a tu lado. 

Escorpio

Cuando te enfrentas a un adiós definitivo, lo tomas muy en serio. Escorpio, las personas para ti son sagradas, no permites que cualquiera sea parte de tus días, a menos que estés muy seguro de sus sentimientos. Vas a llorar por un largo tiempo, te dolerán los recuerdos y vas a refugiarte en tus seres queridos. No es fácil recuperarte de una tragedia así, mucho menos resignarte a que no volverás a abrazar a esa persona. Sin embargo, tu resiliencia no te suelta, te demuestra que no queda más que seguir. 

Sagitario

Algunas personas lidian con las pérdidas de una manera poco emocional, pero eso no significa que no hayan amado con todo su ser. Eso es precisamente lo que te sucede a ti, tus lágrimas son muy discretas, pero el dolor te recorre cada poro. Te callas porque no quieres convertirte en víctima, al contrario, tu lado optimista te dice que siempre hay una manera de tranquilizarte y de encontrar la paz en un momento tan sombrío. Prefieres guardarte muchas cosas, pocos van a entender lo mucho que echas de menos a esa persona. 

Capricornio 

Por supuesto, que tu parte lógica te dice que debes enfrentar la situación con madurez, pero perder a alguien no es un proyecto más Capricornio y lo sabes. Decirle adiós a un ser querido es sinónimo de despedirte de tantas cosas y no estás dispuesto a hacerlo. Tienes la gallardía de seguir manteniendo viva a esa persona a pesar de todo. Te quedas con lo que compartieron, sus secretos, sus metas, sus ganas de continuar. Eso es lo que irónicamente se vuelve tu motor. 

Acuario 

La gente puede decir lo que se le antoje, pero sólo tú sabes lo duro que es perder a alguien importante en tu vida. Te da igual que digan que eres distante emocionalmente, porque tú no necesitas ponerte de rodillas y soltar el llanto para demostrar tus sentimientos. Lo haces a tu manera, pero no entienden que tu fortaleza es distinta. Tu prioridad es sanar tu corazón y no vas a quitar el dedo del renglón. Se fue, pero sigues aquí y no puedes dejarte vencer, queda mucho por vivir. 

Piscis 

Perder a alguien que adoras, es una de las cosas más complicadas para ti. Es como un torbellino que sacude tus emociones sin piedad hasta mandarte hasta el fondo. En esos momentos te encierras en ti mismo, no quieres escuchar a nadie, porque su manera de consolar no te ayuda en nada. La introspección es la que te salva, escuchar a tu voz interior y sentir su energía, te ayuda a levantar la cabeza. Sin embargo, necesitas tiempo y mucha paciencia.