Tu explotas Leo, pero tus explosiones duran poco.

Cuando te encabronas pierdes los papeles sí, pero en el fondo lo que haces es ponerte a la altura del otro. Que el otro grita, tú gritarás el doble, que el otro insulta, tú insultarás más. A veces, aún sabiendo que lo mejor es que te marches del lugar a pensar en frío, no puedes. Y no puedes porque no soportas las injusticias, no soportas que el otro quede “por encima” cuando sabes que no lleva razón. Te hierve la sangre y tu personalidad hace que intentes hacerle entender que no está en lo cierto, aunque tengas que perder un día entero de tu vida para hacerlo.

Te encabronan muchas cosas pero sólo te vuelves loco por unas pocas, entre ellas, la mentiras, la falsedad y sobretodo, la inseguridad de los demás. ¿Si dicen una cosa, por qué acaban haciendo otra? Por ahí no, los juegos mentales no los vas a tolerar porque sabes que con eso pueden hacerte mucho daño, porque tú te dejas llevar y te metes en broncas por eso. Porque tú, eres tan pasional que en seguida te calientas si ves que algo no es cierto en vez de darte media vuelta y pasar absolutamente de todo. No puedes, es superior a tus fuerzas y de eso se aprovechan Leo.

En un momento de encabronamiento puedes lanzar por la ventana todas las pertenencias de la persona que te ha hecho enfadar, o puedes hacer la maleta para largarte tres veces ese mismo día. Tus cabreos son dramáticos sí, pero que nadie olvide que si te pones a esa altura es porque la otra persona está en el mismo lugar.