Cuando sales con Cáncer, todo cambia. Sabes que el camino hasta aquí no ha sido fácil, pero una vez que entras en su corazón, todo empieza a ser diferente. Salir con cada uno de los signos del Zodiaco, te aportará una aventura distinta, pero esto es lo que sucede cuando sales con Cáncer:

Cuando sales con Cáncer, no lo sabes, pero en el fondo estás haciendo un ejercicio de calma, paciencia y tranquilidad digno de admiración. Cáncer no es un amor nada fácil. Aunque al principio lo pinte como la cosa más llevadera del mundo, comenzar una relación con él/ella, se puede convertir en el mayor reto de tu vida. No es fácil, pero tampoco es imposible. La recompensa, desde luego, es extraordinaria.

Cáncer no es como los demás. Es un amor natural, extrovertido, sincero, impulsivo, pasional, enérgico, romántico y muy pero que muy sentimental. Un maravilloso torbellino que puede poner tu vida patas arriba, pero que te enseña a amar sin límites, a querer sin condiciones y a soñar a lo grande. Su afán de protección te hace sentir la persona más segura del mundo. Y su preocupación por el bienestar, te muestra que te quiere de verdad. Cáncer es muy de caprichos, sí, pero cuando se enamora y le da fuerte, nada de caprichos.

Cáncer quiere estar a muerte con su amor, compartirlo todo, vivirlo todo y no dejar nada a la imaginación. Un camino marcado por etapas, buenas y malas. Pero caracterizado por tener pilares muy fuertes y sentimientos verdaderos. Sin trampas. Sin falsedad. Cuando sales con Cáncer, sabes por fin, qué es el amor de verdad. Sus besos, sus abrazos, sus caricias… no hay nada igual.