Escorpio vive para tener relaciones. Sus intensas emociones así se lo piden. Y elige sus relaciones desde la emoción, desde lo que le hacen sentir. Otros signos se guían por la lógica y otros eligen sus relaciones con intereses económicos o prácticos. Escorpio, no. Escorpio lo hace desde las entrañas, con el corazón, con su alma…

Escorpio vive en un mundo donde todo es blanco o negro, donde o estás con Escorpio o estás contra él. Para Escorpio es difícil ver más gamas de colores, sobre todo los grises, color que odia y que no quiere para su vida en ninguna tonalidad. No hay lugar para los grises en la vida de Escorpio. Porque Escorpio es intenso y contundente y el gris no es concreto, no es intenso… Escorpio ama u odia. Y le resulta fácil hacer una cosa u otra. O en todo caso, puede moverse entre el chantaje emocional y la venganza emocional cómodamente. Escorpio nació con una intensidad emocional en la que nada es gris.

Por todas estas razones es fácil ver a Escorpio como el malo en la película en cualquier relación que tenga, el promotor de todos los problemas. Sin embargo, Escorpio se suele ver metido en relaciones no saludable y desequilibradas para sí mismo, relaciones en las que la víctima es Escorpio. Increíble, ¿verdad? Y eso sucede cuando Escorpio es manipulado emocionalmente, muy sutilmente, claro, porque Escorpio es suspicaz y perspicaz y no se le escapa nada. Me explico. Cuando en una relación a Escorpio se le intenta hacer daño a lo bestia, claramente, Escorpio no lo consiente, lo manda todo a la mierda y sale de esa relación como puede. El problema es cuando la relación es de esas grises, ni blanca ni negra; ahí Escorpio cae… Y le cuesta salir.

Si eres Escorpio y estás en una relación en la que te resulta difícil salir, tienes que irte como sea. No te dejes llevar por lo que parece. No quieras ser leal porque así se lo prometiste a esa persona en su día, porque las cosas han cambiado y la persona en la que confiaste ya no es digna de tu confianza. Ya no es digna de que sigas apostando por ella.

Existen muchas manera de manipular a alguien, de darle una bofetada sin tocarle la cara físicamente. Pero el impacto es el mismo. Y el resultado es una relación desequilibrada. Si estás en un relación desequilibrada para ti, Escorpio, puede que no quieras verlo. Que te hayas vuelto ciego porque sentiste mucho y ahora no sabes tirar la toalla y reconocer que todo aquello ya no existe. Lo de ahora es inútil. Te aferras a lo que fue y estás haciendo una interpretación irreal precisamente porque estás confundido. Apostaste porque era blanco, y ahora que es gris te agarras a lo blanco que viste y no sabes actuar en consecuencia. Tu eres de ser drástico pero como aquí todo es tan sutil estás confundido. Y donde para los demás está muy claro que estás en una relación tóxica, tú estás ciego.

Deja de interpretar, relájate, se objetivo, mira las cosas cómo van sucediendo, no pienses si la relación fue buena y ahora es mala, sólo observa y ve anotando lo que ves. Se realista, no utilices tus emociones para interpretar.

Es tu vida, es tu tiempo, es tu corazón… y cada día que pases con la persona equivocada en la relación equivocada estarás tirando piedras contra tu propio tejado. Estarás perdiendo el tiempo con alguien que no se lo merece y perdiendo la oportunidad de estar con alguien que sí se lo merece. Te estarás engañando a ti mismo… Lo que te mereces es estar con alguien que te aporte a nivel emocional y lo que las relaciones tóxicas te dan es basura emocional, engaño y falsedad. Sabes cuando estás metido en un bucle así Escorpio, no nades a contracorriente y si la toxicidad te está ahogando… Sal de ahí de una vez.