Empezamos un nuevo mes Capricornio, diciembre, y el final de un año que ha sido muy especial para ti. Seguro que has conseguido menos de lo que esperabas, porque tú eres ambicioso y siempre te pones metas altas, que siempre consigues además. Da igual, seguirás yendo a por todas. Júpiter te ha favorecido durante todo el año, poniendo a los astros de tu parte. Claro que en algunos momentos te has ofuscado porque parece que otros planetas o conjunciones te estaban dando mucha caña. Pero hasta en eso reconoces que mejoras cada día: consigues controlarte más cuando te enfadas. Y a ratos pareces una persona nueva.

Tienes un nuevo mes por delante para seguir cultivando virtudes como la constancia o la perseverancia, tan frecuentes en ti. Y para cuando vengan mal dadas, evita el pesimismo o la inquietud porque creas que pierdes el control. Nunca lo pierdes, tranquilo/a. Lo que sí te resta es el tiempo que pierdes cuando te quejas, te enfadas y te bloqueas. No pierdas mi un minuto que no sea para algo productivo.

Marte en Aries te ha puesto a prueba cuando ha estado retrógrado, frenándote, algo que no te gusta, y menos cuanto tienes entre manos algo que quieres acabar. O algo que te apetecía mucho conseguir. Ahora que el planeta cañero vuelve a estar directo aprovecha para darle un empujón a todo lo que quieres hacer. Olvidarás los ratos en que te devoró la impaciencia o el dolor de estómago por sentirte contrariado. Y te meterás de lleno para recuperar el tiempo perdido. Y conociéndote, lo vas a recuperar y con creces. Que nadie se apueste lo contrario porque pierde seguro. Llegarás a enero con todos tus temas al día.

El Sol en Sagitario hasta el 21 también te empuja a comerte el mundo. Estás pletórico de energía, de la física también. ¿A que te alegras de haberte decidido a hacer más ejercicio? Mentalmente te ves potente, con ganas de comerte el mundo (una vez más), pero ahora aceptas mejor asociarte con alguien, o si alguien depende de ti no te enfadas tanto cuando ves que no se moja ni trabaja tanto como tú. También te notas que no tienes tanta envidia de los que están por encima por haber llegado más lejos que tú, y eres menos duro con los que están por debajo.

En el amor, serás muy directo cuando quieras dejarle claro a esa persona el tipo de relación que quieres (de futuro, claro). Muy bien. Solo tienes que vigilar no parecer tan frío y seguro, porque se puede asustar. No todo el mundo tiene las cosas tan claras como tú. Cada día aprendes mejor que ser tan tú mismo no te beneficia al principio de tus relaciones. Tampoco es que tengas que ser falso, solo darle tiempo a la otra persona a que se acostumbre a una personalidad tan potente como la tuya.

Este mes puede que tras algún enfado quieras como apartarte de todo el mundo (hasta que se te pasa). Solo una cosa: intenta no tener mucho en cuenta que los demás no corran a buscarte. Están respetando tu decisión. No lo rumies y les eches en cara que no te apoyen cuando más les necesitas. Piensa que igual no sabían que les necesitabas. Te gusta callar tus cosas y comértelas, y estas son las consecuencias.

Así que mucho cuidado con las relaciones con los demás, pero sobre todo porque en estas fechas hay más planes, más cosas por terminar de cara a cerrar el año y muchos días de vacaciones (ideales para los que dejan su trabajo sin acabar, algo que te pone de los nervios). A veces por tu potente personalidad, tu seguridad y razón en casi todo, puede que no midas tus palabras. Y quizás sea por una tontería o con alguien descuidado. Pues no mates moscas a cañonazos, Capri. Deja la potencia y las palabras más duras para enemigos potentes.

Si alguien te preguntara qué balance del año harás, por ser tan honesto, dirás la verdad: que ha sido un año más, y que en el fondo, no tienes derecho a quejarte por nada. Quizás algunos momentos se hayan visto empañados por los problemas. Y te has cabreado, y tú cuando te cabreas a veces te bloqueas, o te encabezonas con no dar marcha atrás. Y pierdes fuerza y tiempo, con la rabia que te da eso. Pero mucha de tu presión viene por la cantidad de responsabilidades que tienes. Las pides, las quieres y las cumples (y si hay alguien capaz de hacerlo eres tú). Pero como no siempre depende de ti hacer las cosas bien, otras personas cercanas son las que te frenan y enfadan. Por irresponsables. Esas personas puede que no cambien. Pero tú sí puedes hacerlo, pero por tu bien. Y porque ser flexible te hace mucho bien. Pasa de ellas, intenta no enfadarte… el trabajo lo vas a sacar adelante sí o sí, lo sabes. Siempre cumples, siempre estás ahí, y los que te quieren lo saben.

2020-12-01T13:34:41+02:00