Para saber de primera mano lo que se siente cuando estás con alguien con quien puedes confiar con los ojos cerrados, hay que tener la suerte y la oportunidad de compartir tiempo con alguien como tú Virgo. Así es, eres de las pocas personas que, a día de hoy, sigue siendo fiel a sí misma, transparente y honesta en un mundo lleno de cinismo, mentiras, maldades y personas más tóxicas que un seta de colores sospechosos. Virgo, en serio, gracias por esa esencia fuerte.

Tu leguaje NO verbal dice y muestra mucho más que tus palabras Virgo y no lo puedes evitar. Aunque te quieras imponer una coraza fría y fuerte para que la gente tenga un poco de respeto (y algo de miedo, así, como barrera para que no te hagan daño) cuando te conocen por primera vez, no lo consigues del todo… No puedes ni podrás tapar toda esas bondad tan recelosa que llevas siempre contigo con nada Virgo, eso forma parte de tu esencia. Inspiras confianza y hasta la gente que más odio te tiene, se traga su orgullo y lo reconoce, porque es de idiotas no saber que los Virgo son los más honrados del zodiaco.

Tu parte más entrañable y la más admirada por todo el mundo que te conoce es tu confiabilidad.

La gente que tiene el privilegio de tener la posibilidad de entrar en tu vida, es gente que pasa por un proceso muy peculiar Virgo. ¿Sabes cuál es? Mira, aunque no te conozcan de primeras, contigo les pasa algo muy especial… Sienten como una sensación de paz y de tranquilidad que no se puede explicar con palabras. En serio, es como si tuvieran una sensación de compatibilidad inmediata que no nace de la nada. Transmites mucha confianza Virgo, tus ojos tiene una transparencia muy especial, en serio, mucha gente mataría por tener el brillo que tienen y por poder disfrutar de ese fondo limpio y puro que, a día de hoy, siguen teniendo…

¿Cómo enamorarte de una persona honesta? Muy fácil, mirando a un Virgo a los ojos y dejándote llevar por su magia. Ni más ni menos.