POR QUÉ LIBRA NO DEJA IR

A Libra le cuesta una vida y media el poder decir adiós a algo o alguien y cerrar esa etapa por completo en su vida. Libra se leva el premio a la persona más empática de todas y eso, a la hora de despedirse es una cualidad que le frena y mucho. La balanza no es muy fan de las despedidas, pero lo es aún menos si tienen que ser forzadas por causas de la vida. ¿Qué tipo de causas? Muy fácil: la falsedad. La gente de Libra suele fallar con su radar varias veces, sobre todo en el tema de relacionarse con gente que aparenta ser una cosa que no es.

Libra no deja ir porque Libra no abandona, porque no le gusta sentir la sensación del vacío dentro de su corazón, porque no quiere ser responsable de un abandono y porque sabe que luego, por las noches en su casa, cuando todo esté en silencio, el remordimiento aparecerá y hará de las suyas. Libra se come la cabeza por las noches mucho más de lo que nadie se imagina, si llega a dormir tres horas de seguido es un milagro, porque si en esos momento tiene dudas, culpabilidad y un sentimiento de temor extremo, Libra no duerme, no piensa con claridad, no come en condiciones y no, no lo pasa nada bien.

Libra no deja ir por una sencilla razón: no es miedo, no es cobardía y no, no es porque esté en sus mundo de yupi y no se entere de nada (eso es una leyenda porque LIBRA se entera de todo, todito, todo) Libra se aferra porque Libra necesita tener calor cerca, porque no quiere llegar a casa y ver la soledad en todo su esplendor, porque le duele el sentir un vacío enorme y no tener alguien a quien contárselo.

Libra, aunque sepa que una persona le hace mal, aunque conozca su personalidad y sepa de qué pasta está hecha, aguanta muchas más veces de lo que debería por el simple hecho de no tener que decir ADIÓS.

Para Libra, un Adiós forzado, un Adiós fruto de un relación tóxica o un adiós inesperado, duele mucho más que un golpe. Duele más que nada.

2018-10-04T09:33:10+00:00