El poder puede residir en muchos de nuestros rasgos, está dentro de nuestra personalidad y también dentro de nuestra mente. Hay muchos de nuestros rasgos que pueden llegar a convertirnos en una persona súper poderosa, simplemente tenemos que sacar todo nuestro potencial a la luz. No hay duda, Leo, de que tu mayor poder es esa manera en la que confías y en la que crees en ti mismo. Ese amor propio es algo que un millón de personas querían tener, Leo, y tú tienes la suerte de tenerlo de manera natural. Eres una persona muy poderosa y lo sabes.

Estás lleno de confianza en ti mismo y es eso lo que te hace conseguir cualquier cosa que te propongas.

Es obvio que sabes que no eres perfecto, también tienes tus defectos y tus inseguridades como todo el mundo, pero lo que te hace ser tan poderoso, es saber aceptarte por ser tal y como eres, con tus más y con tus menos. A pesar de todo eso, sabes confiar en tus habilidades y en tu poder como tal. Leo, tú jamás te aceptarás por menos de lo que eres, nunca renunciarás a tu poder. Siempre tienes la fuerza necesaria para salir hacia delante, para creer en ti y justo por eso, jamás serás capaz de renunciar a tus sueños.

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Justo es eso también lo que te hace ser tan poderoso, Leo, esa capacidad que tienes para no rendirte nunca. La persistencia y la resistencia son las claves del éxito, y qué casualidad que tú tienes las dos, Leo. No importa cómo de grandes sean las piedras que hay en el camino, porque sabes que tú tienes la fuerza necesaria para superarlas, para retirarlas y seguir hacia delante. No importa lo difícil que sea, porque tú siempre te esforzarás lo máximo posible para alcanzar tus metas.

Tú jamás aceptarás un no por respuesta y aunque veas que es imposible, tú siempre buscarás alternativas a tus sueños, sea como sea.

Que la gente te diga que no vas a ser capaz de hacer algo o te obligue a darte por vencida, lo único que va a hacer es impulsarte aún más a cumplir tus sueños, es darte mucha más energía para luchar por ello. Está claro que ser Leo no es nada fácil, ser una persona con tanto poder hay veces que cuesta mucho. Pero es que aún así, tú sabes sacarle el máximo partido, sabes aprovechar cada momento y eso es realmente lo que te hace ser tan poderoso, exprimir cada minuto como si fuera el último.