Amar con exigencia, con generosidad y con ganas de que lo sepa el mundo entero. Hay amores que no se conforman con lo que hace el resto, que siempre quieren más, que no les da miedo entregar el corazón y el alma, aunque terminen hechos pedazos. Hay amores como el del león… No cualquiera está listo para entregarle el corazón a Leo, porque son más que una relación desenfrenada y pasional, son fuego en cada beso, abrazo y caricia. 

No te enamores de Leo, si no estás listo para amar el gran felino que lleva en la mirada. Leo es quien caza, quien va a la velocidad de la luz, quien te toma de la mano para presumirte por todos lados. Leo es la persona que derrocha fuerza, confianza e integridad, es quien quiere todo o nada, cuando se trata de amar. Es un romántico arrebatado, que te eleva y te deja caer con las mismas ganas. 

No cualquiera está listo para entregarle el corazón a Leo

No cualquiera está listo para amar a Leo, porque es un signo que brilla por sí solo, que trabaja duro para lograr sus objetivos y que si te elige es porque quiere, no porque te necesita. No cualquiera puede con tanta independencia, con tanta sed de triunfo. Leo no se esconde, no le gustan los amores entre cuatro paredes. Leo no te espera, te invita a que subas a su tren, pero si crees que va muy rápido es mejor que tomes otro. 

Leo es irresistible, tiene el don de ganarse la admiración de los de su alrededor. Su corazón es tan bondadoso que no lo puede evitar. Es la persona que te llena de abrazos inesperados, que juega, brinca, corre. Es quien te enseña a volver a ser niño, a valorar cada detalle de la vida, quien detrás de una personalidad fuerte esconde un pequeño gatito que sólo necesita acurrucarse un poco.  

No te enamores de Leo, si no estás listo para escuchar la declaración de amor más genuina de tu vida. Porque no se guardan nada, porque son un libro abierto de pensamientos y sentimientos. Cuando Leo se enamora no hay forma en que lo oculte, se le nota en su forma de actuar y hablar. Leo es soñador, le gusta imaginar una vida a tu lado y eso puede asustar a varios. 

Leo sigue sus convicciones por encima de todo. A veces, puede llegar a ser tan firme que puede intimidar, no cualquiera puede con tanta seguridad. Pero no te asustes, porque si lo tratas bien, recibes lo mismo, le gusta dejarse llevar cuando confía en que la otra persona vale realmente la pena. Leo no se enamora profundamente a la primera, pero cuando lo hace no dudes en que serás su prioridad. 

No te enamores de Leo, si no estás listo para una explosión de cariños. Es el tipo de pareja que te escucha y te comprende. No es quien te dirá cosas sólo para hacerte sentir bien, son brutalmente honestos y, a veces, puede salir una bomba de su boca. Sin embargo, lo harán con respeto. Leo no busca herirte, es sólo que no soporta las hipocresías y fingir una de esas relaciones en las que todo es perfecto, cuando no es así. 

No cualquiera está preparado para entregarle el corazón a Leo, porque es un signo regido por el Sol. Así que está acostumbrado a las miradas, a ser el centro de atención y no se va a conformar con una relación en la que los mensajes son escasos, las salidas monótonas y los besos a medias. Leo quiere adrenalina y amor con la misma intensidad. 

No te enamores de Leo, si no estás listo para disfrutar de la vida de verdad, porque no es de los que espera que las cosas sucedan. Es de los que luchan, ríen, lloran y nunca ceden. Leo es la persona que te enseñará el significado de amar como si no hubiera un mañana ni más personas. Así es Leo, el fuego que le dará vida a tus días.