NO TE ENAMORES DE TAURO

No te enamores de Tauro porque quizás sea uno de los signos más complicados de llevar, pero sinceramente, eso es sólo al principio, después, merece muchísimo la pena. Es como ese limón que vale la pena apretar para sacar su jugo…

No te enamores de Tauro si no quieres a alguien romántico a tu lado, no te enamores si no quieres detalles en tu vida, si no quieres saber la verdad en cada momento, si no quieres a alguien sincero a tu lado.

Tauro no puede fingir, no sabe fingir y, aunque lo intente muchas veces, su cara le delata. Tiene esa extraña manía de intentar esconder sus sentimientos y de explotar cuando no puede más pero si de verdad lo conoces un poco te darás cuenta de que su cara lo dice todo, de que no está bien y de que está intentando aparentar fortaleza cuando sólo hay fragilidad y sensibilidad.

No te enamores de Tauro si no quieres a alguien que se preocupe por ti, a veces incluso más de la cuenta, a veces incluso por personas que no se lo merecen. No te enamores de Tauro a menos que estés totalmente dispuesto a ser tan leal como ella lo es. Tauro no busca la cantidad en nada de lo que hace o de lo que tiene, Tauro busca la calidad, busca a las personas buenas a su lado, a gente que de verdad lo respete.

No te enamores de Tauro si no estás dispuesto a darle su libertad cuando la necesite, si vas a cortarle las alas por miedo a que pueda fallarte.

No hay signo en el Zodiaco que más valore la lealtad y que más odie la traición que Tauro. Necesita gente que confíe de verdad en ella/él, alguien que camine a su lado, de la mano, y jamás delante o detrás.

No te enamores de Tauro si quieres o necesitas muchas palabras bonitas cada día, porque Tauro es mucho más de gestos, de detalles, de pequeñas cosas que hará por ti día tras día. Y quizás las palabras se las guarda para más adelante sí, pero no hay momento en que no te demuestre que te quiere de alguna manera.

Tauro es el signo más honesto de todo el Zodiaco y por mucho que lo intentes, pocas veces los atraparás en una mentira. Y no porque sean buenos para esconderla (porque no pueden) si no porque directamente odian engañar a los demás. Preferirán hacerte daño con la verdad que decirte lo que quieres escuchar. De hecho, antes se meterán en problemas por ser honestos que por ser mentirosos.

No te enamores de Tauro porque a pesar de parecer testarudos y orgullosos, piensan mucho más de lo que crees todo. Quieren hacer las cosas bien y por eso se obsesionan con todo. Son perfeccionistas y para hacer algo a medias directamente no lo hacen. Son más de hechos que de palabras así que, cuando se abran y empieces a hablar, escucha con atención, escucha con paciencia y sobre todo haz el favor de intentar comprenderlo.

No te enamores de Tauro si no quieres que te despierte a mitad de la noche preocupado por algo, o simplemente para contarte esa idea que le vino a la cabeza. No te enamores de Tauro si vas a desafiarle, porque tiene una fuerte personalidad y necesita a su lado a gente con sus mismas metas y objetivos. No te enamores de Tauro a menos que entiendas que su ladrido es más potente que su mordida, que tiene buenas intenciones, que su carácter intenso necesita a alguien tranquilo, alguien que no se crea más que nadie, alguien que camine a su lado sin humillarle o sin tratar de que se venga abajo.