Todos tenemos debilidades y justo es eso lo que nos hace ser diferentes, lo que nos hace ser humanos y reales. Pero todos tenemos nuestro talón de Aquiles, esa debilidad de la cuál nos diferenciamos de los demás. Esa debilidad que es única en cada signo del Zodiaco. Capricornio, tu talón de Aquiles es esa lucha constante que tienes para poder conseguir el éxito.

Hay veces que llegas a obsesionarte demasiado y tienes que evitar llegar a esos niveles…

Está bien ser una persona muy luchadora y trabajadora, pero no puedes obsesionarte hasta ese punto. Te cuesta mucho confiar en tus habilidades y en tu poder, sobre todo cuando las cosas no empiezan a salir como a ti te gustaría. Tienes las expectativas muy altas y eres muy perfeccionista, Capricornio… Cuando las cosas no salen bien o se escapan de tu control, es cuando empiezas a sufrir de verdad.

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Tus debilidades salen a la luz justo ahí, cuando las cosas se salen de tu control, cuando las cosas no salen como tú quieres o cuando te cancelan los planes.

Eres muy obstinado y muy terco, Capricornio, y no eres capaz de ver más allá en momentos así. Tu inflexibilidad hace que te alteres muchísimo cuando las cosas no salen como tú quieres. Sufres mucho y por eso es uno de tus puntos débiles. Le temes muchísimo a los inconvenientes, a lo que hace que se te descuadren todos los planes. Te cuesta mucho aceptar los fallos y, sobre todo, reconocer tus errores.

Pero, Capricornio, recuerda que NADIE es perfecto y que todos tenemos límites, debilidades, defectos. No pasa nada si no consigues el éxito, como bien dicen, lo importante es participar. Lo importante es aprender de cada error y madurar a base de golpes y de caídas. Aprende a ser un poco más flexible por ti bien, sobre todo para que no te duela tanto cuando las cosas no salen como tú querías.