Todos tenemos debilidades y justo es eso lo que nos hace ser diferentes, lo que nos hace ser humanos y reales. Pero todos tenemos nuestro talón de Aquiles, esa debilidad de la cuál nos diferenciamos de los demás. Esa debilidad que es única en cada signo del Zodiaco. Géminis, tu talón de Aquiles es que a veces eres un poco distraído. Tienes muy poca paciencia y todo te aburre enseguida. Siempre necesitas estar de aquí para allá y no paras quiero en ningún lugar. Estás tan acostumbrado a llevar este ritmo de vida que cuando tienes que parar, enseguida te aburres.

Cuando ves que las cosas empiezan a ponerse serias, tú lo primero que haces es salir corriendo y escapar…

Tienes la mente en tantos lugares a la vez, tienes tantas cosas que hacer, tantos planes, tanta gente a tu alrededor que se te olvida cuál es tu objetivo, Géminis. Tu mente siempre está volando en distintas direcciones, pero no en la dirección en la que tiene que volar. Te cuesta mucho concentrarte y a veces eso hace que pierdas el control de tu vida y que estés todo el rato al borde del abismo. Y también, Géminis, por eso mismo, tienes miedo a mostrar tus emociones. Tienes miedo a hablar de lo que sucede dentro de ti, de lo que sientes o de lo que te preocupa. Para ti eso es algo aburrido y prefieres evitarlo y ocultar ciertas partes de tu vida.

Eres una persona muy enérgica y con muchas ganas de vivir la vida y de divertirse, así que, por favor, Géminis, utiliza esa energía para luchar por lo que de verdad te importa.

No pasa nada por ser tan despreocupado y por volar cómo tu quieras volar, pero recuerda que tienes una misión y que hay veces que hay cosas que no te van a llevar a ningún sitio. Géminis, convierte ese talón de Aquiles en tu punto fuerte. Convierte toda esa energía que tienes en algo positivo.