Todos tenemos debilidades y justo es eso lo que nos hace ser diferentes, lo que nos hace ser humanos y reales. Pero todos tenemos nuestro talón de Aquiles, esa debilidad de la cuál nos diferenciamos de los demás. Esa debilidad que es única en cada signo del Zodiaco. Leo, tu talón de Aquiles es que necesitas atención constante. Te encanta llamar la atención, destacar allí por donde vas y hacer que todo el mundo te mire constantemente. Pero el problema llega cuando no recibes la atención que estás pidiendo. Ahí es cuando te enfadas y sientes que no te están tratando como te mereces. Ese es tu punto débil, Leo.

Tienes que cuidar un poco más tu ego, querido Leo. Hay gente que a veces piensa mal sobre ti o que tiene una mala imagen justo por eso.

Pueden llegar a verte como alguien egoísta, alguien a quién le gusta mandar, alguien a quién le falta humildad. Perfectamente sabes que tú no eres así, así que, por favor, no hagas que los demás tengan una imagen equivocada. Aunque para ti sea algo difícil, intenta controlar tus impulsos y pensar más con la razón con el corazón. Tu forma de ser puede convertirte en alguien que siempre tiene afán de protagonismo. Alguien vanidoso incluso un poco egocentrista.

Recuerda, Leo, que tienes que dejar a los demás brillar porque se lo mereces tanto como tú. No acapares la luz ni la energía de nadie.

No cambies por nadie ni por nada, pero, Leo, recuerda que tienes que controlar un poco esa necesidad de ser constantemente elogiado y de tener siempre toda la atención de todo el mundo.

Es importante que empieces a reconocer que también hay otras personas que se merecen la atención. Empieza a reconocer también los talentos de los demás. Muestra a los demás que tú también eres humilde. Si te envidian, que sea por ser humilde y no por ser vanidoso.