Que tire la primera piedra quien esté libre de pecado. Es muy fácil juzgar al de al lado, porque pocos son los que tienen la valentía de ver más allá, de intentar al menos por un instante caminar con sus zapatos. Todos los días somos millones los que nos levantamos con una esperanza, con ganas de luchar, de vencer todos esos malos pensamientos y simplemente enfocarnos en nuestros sueños. Sin embargo, tenemos un lado oscuro… ¿Qué pecado capital serías según tu signo? Aunque los signos trabajan contra ello, cuando menos lo piensan aparece: 

Aries 

Si hay algo que Aries tiene tan claro como el agua, es que nació para ser líder, ama cuando tiene el control, pero…cuando las cosas no salen a su antojo su parte mala puede hacerse presente. Ahí es justo cuando la ira nubla su carisma, cuando se siente tensión en el ambiente y lo único que quiere es ser escuchado de una forma poco educada. La verdad es que no va por ahí lastimando a todo el que toca su puerta, pero cuando está de genio no se lo piensa ni un segundo, se olvida de sensibilidades y tiene como objetivo darte en donde más te duele. Aries sabe que es su parte más mala, pero no le digas que respire profundo o que mantenga la calma porque se pondrá peor. 

Tauro 

Tauro es el tipo de persona que se rodea de la abundancia, gracias a su personalidad sofisticada. Le gusta lo bueno de la vida y por lo mismo trabaja duro. En el momento en el que siente que se empieza a restringir en algo simplemente no se siente cómodo. Disfruta de los máximos placeres, la música, la pintura, los viajes, pero sobre todo la buena comida. Justo ahí es cuando hay que tener cuidado, porque si su parte obstinada toma el control no hay quien lo detenga. La gula es su peor tentación, una parte de él le dice que tiene que parar, pero la otra está deseosa por satisfacer sus necesidades hasta llegar al hartazgo. Siendo así ya no se disfruta igual. 

Géminis 

Un minuto de silencio por todas esas almas desesperadas de amor que cayeron en los brazos de un Géminis atrevido. La verdad es que Géminis no es de los que te promete la Luna y las estrellas, desde el primer momento se muestra cambiante, prácticamente le grita al mundo que no se le da el compromiso y que cuando se le da necesita estar muy seguro del vínculo. El pecado con el que se le podría identificar es con la lujuria, porque prefiere mil veces pedir perdón que quedarse con la tentación a medias. Géminis es muy de vivir el momento y si te dice cosas no está mintiendo, es justo lo que siente en ese instante. Pero ya sabes, todo puede cambiar de la noche a la mañana. 

Cáncer

El contraste de Cáncer… puede ser la persona más dulce de esta Tierra, la que se entrega desde las entrañas, la que está dispuesta a todo con tal de defender a quien ama, la que comparte su parte más emocional. Pero… también tiene un lado que no entiende de razones, que cuando le hacen daño actúa desde el dolor y ahí es cuando la ira se vuelve su mejor compañía. Cáncer puede llegar a ser muy duro en esos momentos, porque su intención es que el otro experimente al menos el doble de lo que él vivió. Son las garras de cangrejo las que toman el control y te dan una vuelta por el mismo infierno. No te confíes, porque te lastimará cuando menos lo pienses. 

Leo 

Sí, nadie dijo que Leo es perfecto, es una cuestión que se repite todos los días para no olvidar su parte humilde. No obstante, cuando las cosas salen tal y como las planeó le encanta festejarse. Leo sabe que le ha costado mucho llegar a la cima, pero hay momentos en los que la soberbia toma el control y ahí no hay quien lo pare. Tiene tanta necesidad de brillar y ser admirado que se olvida de todo. Leo sabe que sus cualidades son únicas y le aterra que alguien lo lastime, por ello prefiere poner la barrera del orgullo y mostrar su lado más talentoso. Por favor, seamos sinceros, si no empieza él mismo a decirse lo fabuloso que es, ¿quién lo hará? 

Virgo 

Trabajo, esfuerzo, dedicación. Virgo es el signo que nunca para, el que está dispuesto a lo que sea con tal de ver los frutos de lo que cosecha día a día. Es muy afortunado, porque es capaz de ponerse reglas y seguirlas sin una sola falla, es su propio impulso. Sin embargo, hay momentos en los que la envidia se vuelve su sombra, se frustra cuando las cosas no están saliendo como las imaginó y ahí es cuando se siente incómodo del éxito ajeno. Lo cual es muy peligroso, porque le da espacio a su mente para que piense en lo que está haciendo alguien más, en lugar de centrarse en no volver a repetir los errores del pasado. 

Libra 

Libra tiene un contraste único que hace que se pregunte una y mil veces si está en el camino correcto. Es el signo que se esfuerza por mantener la estabilidad, el que busca la paz y huye del conflicto. Pero al mismo tiempo se puede hundir en un vaso con agua con su indecisión, porque también quiere una vida buena, le gusta disfrutar de todo lo que pueda tener a su alcance. Lo cual puede ser sinónimo de jugar con fuego, porque ahí es cuando la avaricia se vuelve su visita más frecuente y le mete ideas extrañas en la cabeza. Libra en realidad no necesita mucho para ser feliz, pero las ganas de superarse lo pueden llevar por el camino equivocado. 

Escorpio 

¿Alguien dijo pasión? Porque seguro que Escorpio se colocará en la primera fila, sin duda, es un signo que tiene fuego en las venas. Y si a eso le añadimos que es tremendamente emocional la cosa se pone peor. Escorpio puede sentir atracción por alguien y dejar que su instinto animal tome el control. Ahí es cuando la lujuria lo toma de la mano y simplemente lo lleva a satisfacer cada una de sus locas fantasías. El problema es que puede llegar a un punto en el que no se detiene, se va al extremo y no siempre la otra persona está preparada para tanto. Es un amante intenso, que si no mantiene la cautela puede volverse muy agresivo. ¡Control! 

Sagitario 

Sagitario es el alma que se quiere devorar el mundo de un solo bocado, tiene aspiraciones hasta el cielo y la verdad es que no hay nadie que lo detenga. Es el arquero, que llegó para quedarse y hacer un cambio en todo lo que le rodea. El problema es que tanto optimismo puede cambiar hacia el otro lado de la moneda, volverse gula. Es un signo que está tan concentrado en tenerlo todo, que se olvida del presente. Se aferra a un futuro incierto y planea y planea, recorrer cada rincón del mundo y saborear todo tipo de bebida y comida, como si no hubiera un mañana. ¡Tranquilo! Puedes simplemente disfrutar del paisaje. 

Capricornio 

Capricornio es decidido, rara vez le da vueltas a un asunto. Por lo mismo quiere todo directo, para empezar a trabajar cuanto antes en ello. No se engancha en nada que le impida lograr sus sueños. No obstante, tanta ambición puede ser un arma de doble filo, porque se llena de un montón de actividades y llega un punto en el que no puede con ellas y ahí es cuando va a todo lo opuesto. En el momento que empieza a sumergirse en el caos puede caer en la pereza, está tan saturado que va dejando todo para después y así es como lo que empezó con unas cuantas piezas termina en una enorme pirámide. Lo que necesitas es un respiro y soltar eso que ya no tiene solución. 

Acuario 

La mayoría del tiempo Acuario está en su propio mundo, no pierde energía en la opinión de los demás y no tiene la intención de agradar a nadie. Sin embargo, llega un punto en el que la gente se vuelve muy fastidiosa, parece que hasta su silencio les molesta. Ahí es cuando Acuario puede mostrar su peor versión, no tiene la intención de lastimar a nadie, pero quiere marcar un enorme límite, levantar una muralla para que el resto piense dos veces antes de indagar en su vida. La ira de Acuario es imparable, es el signo más experto en separar las emociones de todo los demás y simplemente abrir llagas que ni conocías. Así que por favor evita meterte en donde no te llaman. 

Piscis 

El signo que le hace honor a la sensibilidad, el que se deja llevar por sus pensamientos, por lo que le gritan sus emociones. Son pocos los que tienen el valor de entrar en su corazón, la mayoría prefiere juzgar y ahí es cuando Piscis se aleja, cuando prefiere crear su propia realidad, en la que no tiene que lidiar con la crueldad del resto. El problema es que pasar mucho tiempo con sus sueños no siempre es sano, porque se puede perder en un mundo de fantasía, en donde se quiere hacer todo, pero al final no se hace nada. Entonces la pereza llega y lo hunde cada vez más. Piscis puede perderse en una espiritualidad falsa y de ahí sólo él se puede salvar.