Cáncer es extremadamente emocional y si te echa de menos buscará la forma, cómo sea, de hacértelo saber.

En las emociones, solamente su corazón manda, por eso a menudo parece tan ilógico. Algo le está haciendo daño y sigue ahí, como si nada, cuando todo el mundo lo está viendo tan claro. Pero no hay que equivocarse, el hecho de que lo permita no significa que no se esté dando cuenta. Cáncer tiene mucho más sentido común que otras personas pero tiene que saber encauzar sus sentimientos y sus emociones, tiene que aprender a tener paciencia. Pero no la tiene habitualmente, y los impulsos ganan.

Si el Cangrejo te echa de menos te lo dirá por mil caminos diferentes, si no le haces caso cuando te llame, te escribirá un mensaje, un whatsapp, una carta, se plantará en la puerta de tu casa, gritará, llorará, implorará incluso si hace falta. Necesita que lo sepas, necesita hacerte llegar su mensaje y que podáis hablar. No hay cosa que más joda a Cáncer que pasen de ella/é cuando hay asuntos pendientes, cuando aún le quedan cosas por decir. Puede ser pesado, puede ser cansino pero si para que le hagas caso tiene que mandarte trescientos mensajes lo hará.

Pero claro, todo tiene un límite y aunque le cuesta mucho entender que se acabó, Cáncer lo acaba entendiendo. Y un día se despierta y no te escribe, y al día siguiente tampoco, y al otro tampoco… Y a ti te extraña todo mucho, no lo entiendes y al final, te ha creado una necesidad. La necesidad de recibir sus mensajes día tras días. Pero es que el Cangrejo también se cura de todo, y aunque siga echándote de menos las cosas han cambiado. El día que te deja de escribir se ha curado de ti. Poco podrás hacer ahora para que las cosas vuelvan a ser como antes.