Puedes estar orgulloso de ser Aries, puedes estar orgulloso de haber nacido bajo el elemento del fuego, puedes estar orgulloso de ser el primer signo de la rueda zodiacal porque eso, indiscutiblemente, trae muy buenas cosas. Pero siempre es bueno entender debilidades para aprender de ellas y sobretodo superarlas. Siempre activo Aries, siempre fuerte.

¿Cuáles son las malos hábitos del signo Aries?

LA ARROGANCIA

No es que seas arrogante las 24 horas del día, está claro, pero tu signo es conocido por ser un poco egoísta. Sabes que en determinadas ocasiones te vuelves así, solo tú y tú. Cuando quieres atención tienes que tenerla, y cuando necesitas aprobación también. No importa que los demás no estén de acuerdo o que te digan que estás equivocado. Cuando te ciegas, te ciegas. En el fondo es porque crees fervientemente que llevas razón, y es muy probable que sea así, lo que pasa es que son las formas las que fallan, ahí está el verdadero problema. Es como si una “energía arrogante” flotara por todo el ambiente. Muchas veces no piensas ni tienes miedo del daño que puedes causar a los demás para conseguir lo que deseas, vas a por ello, y los daños colaterales simplemente suceden, como tantas otras cosas. Al final del día, tus preocupaciones van primero que las de los demás, y las ideas de otros, por un oído te entraron y por otro te salieron…

LA TESTARUDEZ

Bien es cierto que los signos más testarudos del Zodiaco son los de tierra, pero tú también tienes lo tuyo, y lo sabes. Eres bastante obstinado. Una vez que tienes algo fijado en la mente, es imposible cambiarlo. Por muchos buenos consejos que te den, por muchas recomendaciones, no importa. Tienes que probarlo, tienes que hacerlo. Siempre querrás comprobarlo por ti mismo, te mataría pensar “el qué pudo haber pasado” cuando en el momento lo pudiste haber hecho. ¿Cuál es el problema? Que muchas veces puedes pasarte dando golpes contra una pared hasta derribarla cuando en realidad la pared es de cemento, que muchas veces puedes arriesgarte a hacer cosas que sólo te van a perjudicar, ¡por testarudez!

LA IMPULSIVIDAD

Esto viene de serie en los signos de fuego y no, no va a cambiarse pero se puede controlar aunque sea un poco, eso seguro. Tienes demasiada tendencia a tomar decisiones rápidas, muy rápidas, y pronto te das cuenta de que no había sido una buena opción. La mayor parte del tiempo simplemente actúas, te dejas llevar por esos instintos momentáneos, no te paras a pensar en el hecho, ni en las consecuencias. Basta con mirar el resultado y empezar a sacar conclusiones. ¿Que fue mal? No pasa nada, ya se hará de otra manera. ¿Qué fue bien? Estupendo. Pero no, ¿para qué pensar antes o durante? Pues sí Aries, a veces es necesario, sólo piensa dos minutos antes de hacerlo, dos minutos pueden salvarte de muchos disgustos después y tendrás todavía mejores resultados.

LA INDISCIPLINA

Es cierto que Aries es divertido, entusiasta y que está lleno de energía, pero a veces, su energía se dispersa por diferentes caminos cuando en realidad debería enfocarse sólo en uno. Sabes que en el fondo, tiendes a mirar a los demás por debajo del hombro, bueno, un momento, corrección: tiendes a mirarte a ti por encima del resto. Cambia ¿verdad? Debes controlar tus niveles de energía Aries, porque por creer que puedes lograr todo lo que te propones te acabas perdiendo en millones de cosas. Y sí, es muy probable que tengas razón en que si te propones algo lo consigues, el problema está en cuando te propones diez cosas en un margen de tiempo reducido. Vas a una, vuelves a otra, la dejas a medias, vuelves a trabajar en la primera, saltas a la cuarta, la empiezas pero te aburres, empiezas otra de nuevo, te comienzas a estresar porque es mucho trabajo, lo mandas a la mierda.
Pues no Aries, todo se solucionaría con solo poner un poco de tu parte y centrarte punto por punto, y obligarte a acabar las tareas que te has propuesto, en el fondo lo sabes pero, es tan difícil…

LOS ENFRENTAMIENTOS

Y por más que quieres encontrar esa espiritualidad, no tienes paciencia. Y es que esos cinco segundos que se toman muchas personas antes de empezar una discusión, tú, no los tienes. Esos cinco segundo te vendrían muy bien para pensar, por ejemplo, cómo responder a un comentario que te ha hecho daño o cómo armar una estrategia rápida para dejar planchado al otro con una respuesta ocurrente, pero no, contigo no puede ser. Si a ti algo no te gusta vas a estallar bien pronto, no hay buenas palabras que valgan, tú eres una persona que se calienta deprisa ¿verdad Aries? El problema es que ese calor se va acumulando, y la bola de fuego se hace más grande, y al final, muchas veces eres tú el que tarda en enfriarla de nuevo, el que sufre y el que se queda con esa exaltación en el cuerpo, con esos nervios…

A pesar de que estos hábitos podrían corregirse y en muchas ocasiones deberían corregirse, eres feliz como eres Aries, y no te arrepientes de nada, y te sientes orgulloso de tu signo, incluso con lo malo, porque, dependiendo de cómo se mire puede ser algo maravilloso, y tú eres experto en verlo desde un punto de vista positivo.