Hay personas que llegan para enseñarte lo que es el amor, otras para enseñarte a poner límites y después está esa persona que consigue que tres años después sigas hablando de ella con tus amigos diciendo: “es que hay una cosa que todavía no entiendo…”. Y no estamos hablando necesariamente del signo con el que peor te llevas. De hecho, muchas veces será justo al contrario. Será alguien que te atraiga muchísimo, que tenga algo que tú no tienes y que, precisamente por eso, consiga tocarte todos los botones a la vez. Obviamente, habría que revisar bien las sinastría y no solo dependería del signo solar, pero si tuviéramos que elegir UNO para cada signo, este es el que tiene todas las papeletas para sacarte de quicio…
ARIES
LIBRA – Porque nunca sabrás si está enfadado contigo o todavía está “pensando las cosas”
Aries, tú necesitas claridad. Sí, no, ven, vete, me gustas, no me gustas… Libra puede regalarte algo bastante más desesperante: “no sé, entiendo las dos partes”. Tú quieres solucionar una discusión ahora y Libra necesita pensarla, analizar qué has querido decir, explicarte su versión y probablemente volver a hablar mañana cuando todo esté más tranquilo. Y tú mientras pensando: ¿pero estamos bien o no? Lo peor es que te atraerá precisamente porque tiene todo lo que a ti te falta, esa calma, esa diplomacia y esa capacidad para no decir lo primero que se le pasa por la cabeza cuando está enfadado. Libra te enseñará paciencia, Aries. Muchísima. Más de la que habías pedido.
TAURO
ACUARIO – Porque jamás conseguirás saber cuánto espacio necesita exactamente
Tauro, tú necesitas estabilidad, saber que estamos bien, que mañana seguimos bien y, si puede ser, qué vamos a hacer el sábado dentro de tres semanas. Acuario puede quererte muchísimo y seguir necesitando su espacio, sus amigos, sus proyectos, tiempo solo y una parte de su vida donde no tenga que estar explicando continuamente qué hace. Cuanto más intentes asegurar la relación, más puede sentir que necesita respirar y cuanto más espacio pida, más pensarás tú: ¿pero qué necesidad hay de respirar tanto? Ahí puede empezar vuestro maravilloso bucle. Lo peor es que te enganchará precisamente porque nunca terminarás de sentir que lo tienes completamente controlado y, Tauro, pocas cosas te ponen más nervioso que no saber exactamente dónde pisas.
GÉMINIS
ESCORPIO – Porque por primera vez vas a tener más preguntas que respuestas
Géminis, tú preguntas “¿qué te pasa?”, Escorpio responde “nada” y por la cara que tiene sabes perfectamente que nada, nada, no es. Vuelves a preguntar, te dice que está bien, tú sabes que no está bien y ya tienes entretenimiento mental para las próximas seis horas.
Necesitas hablar para entender las cosas y Escorpio muchas veces necesita entenderlas primero para después decidir cuánto quiere contar. Cuanto más se cierre, más curiosidad tendrás tú y cuanto más preguntes, menos ganas tendrá él de responder. Y encima puede haber una química brutal entre vosotros, porque evidentemente esto no podía ser sencillo. Escorpio conseguirá algo bastante difícil: que tú quieras seguir hablando y no tengas ni idea de qué está pensando la persona que tienes delante.
CÁNCER
ACUARIO – Porque tú le preguntarás qué siente y él te explicará qué piensa
Cáncer, tú quieres hablar de cómo estáis, qué sentís, qué necesitáis y por qué ayer notaste un tono ligeramente diferente en aquel mensaje. Acuario puede escucharte perfectamente y después darte una explicación inteligentísima sobre por qué necesita espacio, cómo entiende él las relaciones y por qué no cree que haya que estar hablando continuamente de lo que uno siente. Y tú seguirás pensando: sí, todo eso está fenomenal, pero ¿me puedes decir si estamos bien?
Ahí estará vuestro choque. Tú necesitas sentir cercanía para tranquilizarte y Acuario puede necesitar distancia precisamente para ordenar lo que siente. Tú querrás que se acerque cuando estás inseguro y él puede alejarse justo cuando nota demasiada presión. Una combinación estupenda para que ambos os preguntéis por qué el otro hace exactamente lo contrario de lo que necesitáis.
LEO
ESCORPIO – Porque ninguno de los dos va a reconocer primero cuánto le importa el otro
Leo, aquí puede haber una atracción increíble y también dos orgullos importantes sentados frente a frente esperando a ver quién mueve ficha. Tú necesitas sentirte elegido, Escorpio necesita sentirse seguro antes de entregarse del todo y ninguno lleva especialmente bien notar que el otro tiene demasiado poder emocional. Puede llegar una discusión, pasar horas sin hablar y estar los dos mirando el móvil pensando exactamente lo mismo: pues yo no voy a escribir primero. Y ahí podéis seguir perfectamente hasta mañana.
Lo peor será que cuanto más os importe la relación, más difícil puede resultar admitir que os está afectando. Podéis echaros muchísimo de menos mientras ambos fingís estupendamente que estáis ocupadísimos. Y eso, Leo, termina agotando hasta al más orgulloso.
VIRGO
SAGITARIO – Porque te dirá “ya veremos” y tú necesitarás fecha, hora y ubicación
Virgo, tú preguntas: “¿qué hacemos este fin de semana?”. Sagitario responde: “ya veremos”. Microinfarto. Tú necesitas cierta estructura y Sagitario tiene una confianza impresionante en que las cosas terminarán saliendo de alguna manera. Puede comprar un vuelo sin saber todavía dónde va a dormir, cambiar un plan dos horas antes y decirte “relájate” justo cuando tú estás intentando evitar un problema que, desde tu punto de vista, era completamente evitable.
Y aquí viene lo peor: probablemente te lo pases genial. Sagitario puede conseguir que hagas cosas que jamás habrías organizado tú, que improvises y que descubras que no todo sale mal cuando no está perfectamente planeado. Te hará disfrutar muchísimo y ponerte nervioso casi con la misma frecuencia.
LIBRA
ARIES – Porque dirá en siete segundos lo que tú llevabas tres semanas intentando formular bien
Libra, tú preparas una conversación incómoda pensando cómo decir algo sin herir, sin generar tensión, buscando el momento adecuado y teniendo en cuenta cómo puede sentirse la otra persona. Aries llega y dice: “pues esto me parece fatal”. Y se queda tan tranquilo. Te desesperará su impulsividad, que pueda discutir contigo y cinco minutos después preguntarte qué quieres cenar como si nada hubiera ocurrido, y sobre todo esa facilidad para decir cosas que tú llevarías días intentando suavizar. Pero precisamente por eso también te enseñará muchísimo, porque Aries hace con naturalidad algo que a ti te cuesta: decir lo que quiere aunque exista la posibilidad de que alguien no esté de acuerdo.
Te sacará de quicio, sí. Pero alguna vez, después de darle cuarenta vueltas a algo, quizá también pienses: pues mira, ojalá pudiera hacerlo así de fácil.
ESCORPIO
GÉMINIS – Porque nunca sabrás si ese comentario significaba algo o absolutamente nada
Escorpio, tú quieres profundidad, claridad y saber que existe algo especial entre vosotros. Géminis puede quererte muchísimo y seguir hablando con medio planeta, haciendo bromas, cambiando de tema, necesitando estímulos y soltando comentarios que para él/ella duran aproximadamente veinte segundos y para ti pueden quedarse dando vueltas dos días. Géminis dice algo, sigue con su vida y tú piensas: espera, ¿por qué ha dicho eso?
Y ahí empieza el problema, porque cuanto más quieras entender cada detalle, más probable será que Géminis te diga que estás pensando demasiado, cosa que obviamente te sentará fenomenal. Lo peor es que no te aburrirá ni un segundo, siempre habrá algo nuevo que descubrir, otra conversación o una versión diferente de algo. Exactamente lo que menos necesita alguien que quería tenerlo todo emocionalmente bastante claro.
SAGITARIO
VIRGO – Porque descubrirás que aparentemente todo se puede hacer “un poco mejor”
Sagitario, al principio te encantará. Virgo organiza cosas que tú llevabas meses posponiendo, encuentra una opción mejor, recuerda fechas, detecta problemas antes de que aparezcan y consigue que vuestra vida funcione bastante bien. Hasta que un día descubres que también existe una forma mejor de colocar aquello, reservar esto, organizar lo otro o hacer algo que tú llevabas toda la vida haciendo sin ningún problema.
Tú sentirás que te está controlando, Virgo pensará sinceramente que solo está ayudando y ahí tenemos el lío servido. Tú improvisarás todavía más porque no quieres sentir que todo está planificado y Virgo se preguntará por qué haces vuestra vida más complicada por puro gusto. Puede facilitarte muchísimo la existencia y tocarte muchísimo la paciencia al mismo tiempo. Un talento.
CAPRICORNIO
ARIES – Porque tú todavía estás valorando los riesgos y Aries ya lo ha hecho
Capri, tú analizas consecuencias, presupuesto, ventajas, inconvenientes y qué pasará si todo sale regular. Aries lleva veinte minutos esperando y ya ha reservado. Y ahí empieza tu microinfarto particular. Te atraerá su valentía y al mismo tiempo te preguntarás por qué tiene tanta necesidad de tomar decisiones antes de que tú hayas terminado de pensar. Aries puede obligarte a moverte antes de sentirte completamente preparado, cambiar planes que tú considerabas cerrados y confiar en que algunos problemas ya se solucionarán si aparecen.
Lo desesperante será descubrir que algunas veces le sale bien. Y entonces no solo tendrás que soportar la improvisación, también tendrás que escuchar un “¿ves cómo no pasaba nada?”. Respira, Capricornio.
ACUARIO
ESCORPIO – Porque cuanto más espacio pidas, más querrá saber qué te pasa
Acuario, tú puedes querer muchísimo a alguien y seguir necesitando una parte de tu vida que sea únicamente tuya. Escorpio puede entender perfectamente que necesites espacio… hasta que empieza a preguntarse por qué necesitas tanto. Cuanto más quiera acercarse, más puedes sentir que te están apretando, cuanto más espacio pidas, más preguntas puede hacerse Escorpio y cuanto más pregunte qué te ocurre, menos ganas tendrás tú de explicarlo. Una maravilla.
Pero también puede conseguir algo bastante complicado contigo: que no puedas racionalizar absolutamente todo. Escorpio te obligará a reconocer emociones que quizá habrías preferido analizar desde una distancia prudencial, y tú le enseñarás que querer a alguien no significa tener acceso permanente a cada pensamiento que pasa por su cabeza. El proceso puede ser precioso. Tranquilo, lo que se dice tranquilo, quizá no tanto.
PISCIS
VIRGO – Porque tú ves potencial y Virgo mira lo que está pasando ahora mismo
Piscis, tú puedes decir: “Siento que esta persona y yo tenemos una conexión increíble” y Virgo preguntarte: “Vale, ¿pero qué está haciendo esa persona por ti?”. Y probablemente te siente fatal escucharlo, porque tú eres capaz de ver muchísimo más allá de lo evidente, imaginar lo que una relación podría llegar a ser y entender por qué alguien todavía no está preparado para darte lo que necesitas.
Virgo va a mirar lo que hay ahora mismo. Tú dirás que alguien tiene miedo al compromiso y Virgo te recordará que lleva cuatro meses sin decirte qué quiere. Tú hablarás del potencial y Virgo preguntará por los hechos. Te romperá la fantasía justo cuando estaba quedando preciosa. Y lo peor no será eso. Lo peor será discutir durante dos horas, enfadarte porque te parece demasiado frío y descubrir una semana después que, en esa concretamente, tenía razón. Eso sí que duele.