Hay gente que te gusta y gente que te altera el sistema nervioso y no, no siempre son las mismas personas. Puedes tener delante a alguien que cumple absolutamente todos tus requisitos y no sentir gran cosa y, de repente, aparece una persona que no entraba ni remotamente en tus planes y empiezas a preguntarte por qué narices necesitas sentarte un poquito más cerca. Porque la compatibilidad es una cosa y la química sexual es otra historia completamente diferente. Aquí no vamos a buscar al signo con el que montarías la relación perfecta, sino a ese que tiene algo especialmente peligroso para ti, el que sabe tocar un botón que no encuentra cualquiera y consigue sacar una versión tuya que normalmente no aparece tan rápido. Así que sí, hemos elegido uno para cada signo y puede que el tuyo no sea precisamente el que esperabas. Este es el único signo del zodiaco con el que saltarán chispas en la cama, quédate y descúbrelo.
ARIES:
Aries, a ti te pueden entrar muy fuerte y conseguir exactamente el efecto contrario. Si notas que alguien está demasiado pendiente de impresionarte, probablemente pierdas interés antes de que termine la función. Lo peligroso para ti es encontrarte con alguien que no se achante, pero que tampoco salga corriendo detrás de ti. Y ahí aparece Escorpio. Porque puedes provocar un poco para ver qué pasa y descubrir que no solo ha entendido perfectamente el juego, sino que te lo está devolviendo sin enseñarte todas sus cartas. Ahí es cuando empiezas a picarte de verdad.
Tú quieres saber hasta dónde llega y Escorpio no parece tener ninguna intención de resolverte la duda rápidamente. Además, compartís esa energía de Marte que hace que aquí haya deseo, desafío y bastante poca inocencia. Escorpio puede conseguir algo dificilísimo contigo: que quieras lanzarte y, al mismo tiempo, que te mueras de ganas de esperar un poquito más. Y eso, Aries, te puede poner mal.
TAURO:
Quizá esperabas que aquí apareciera alguien muchísimo más explosivo, pero precisamente por eso Cáncer puede pillarte con toda la guardia bajada, Tauro. No necesitas que alguien monte un numerito para excitarte, necesitas sentirte tan a gusto que llegue un momento en el que acercarte un poco más parezca la cosa más natural del mundo. Y Cáncer sabe entrar justo por ahí. Una cena que se alarga, quedarte hablando cuando ya podrías haberte ido, sentirte cuidado sin sentirte invadido, empezar con una caricia completamente inocente y descubrir que de inocente ya queda bastante poco.
Tú estás regido por Venus y disfrutas muchísimo de todo lo que se cocina despacio, del contacto, del olor, de la piel, de no tener que correr hacia ninguna parte. Cáncer puede darte exactamente el ambiente que necesitas para soltarte y ahí está la trampa, cuando Tauro se siente completamente cómodo, es cuando deja de comportarse tan bien.
GÉMINIS:
Tú tienes un pequeño problema: puedes dejar de desear a alguien mientras todavía te parece guapísimo, Géminis. Basta con que ya sepas exactamente qué va a decir, qué va a hacer y cómo va a intentar conquistarte. Se acabó el misterio, siguiente, por eso Libra puede atraerte tantísimo. Tiene conversación, sabe seguirte una broma, entiende un doble sentido a la primera y, sobre todo, no te entrega toda la información que quieres en los primeros diez minutos.
Puedes salir de una conversación pensando en si te estaba tirando la caña o te lo estabas inventando y, Géminis, sabemos perfectamente que vas a necesitar comprobarlo. Ahí está vuestro punto peligroso porque Libra consigue mantener ocupada tu cabeza mientras empieza a interesarte todo lo demás. Mercurio quiere descubrir y Venus sabe dejar algo pendiente. Y si alguien consigue que sigas pensando en una conversación cuando ya estás en tu casa, probablemente ya te tenga bastante más pillado de lo que quieres admitir.
CÁNCER:
Cáncer, contigo el verdadero peligro no siempre es la persona que te pone nervioso desde que entra por la puerta. A veces es muchísimo peor, es esa con la que te sientes demasiado cómodo demasiado pronto. Esa a la que empiezas contándole una tontería y, sin saber cómo, media hora después le estás enseñando una parte de ti que normalmente tarda bastante más en salir. Piscis puede hacerte eso y no porque vaya a sacarte nada a la fuerza, sino porque tiene una facilidad tremenda para notar por dónde vas sin obligarte a explicarlo todo. Y cuando tú dejas de estar pendiente de protegerte, empiezan a aparecer otras ganas.
Lo fuerte es que Piscis también puede sorprenderte en la cama, porque debajo de toda esa sensibilidad hay imaginación, intuición y bastante menos vergüenza de la que quizá esperabas. Puede hacerte sentir tan seguro que acabes enseñándole precisamente la versión de Cáncer que no conoce casi nadie. Y esa es la que puede hacer que aquí salten chispas de verdad.
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LEO:
Tú puedes notar perfectamente cuándo alguien te desea, pero eso por sí solo no consigue volverte loco. Lo que realmente te engancha es notar que esa persona tiene ganas de ti. Y de pasárselo increíble contigo, porque si todo se vuelve demasiado serio, demasiado calculado o demasiado previsible antes de empezar… se pierde media gracia y Sagitario tiene justo ese peligro. Puede picarte, hacerte reír cuando estabas intentando mantener la compostura, seguirte una locura sin preguntar veinte veces si es buena idea y, sobre todo, no quedarse embobado mirándote mientras tú haces todo el trabajo.
Tiene iniciativa propia, y eso contigo suma muchos puntos. Sois fuego, así que aquí las ganas pueden aparecer rápido, pero lo mejor es lo que Sagitario consigue sacar de ti una versión de Leo que no está intentando impresionar a nadie porque está demasiado ocupado disfrutando. Y cuando tú llegas a ese punto, Leo, pueden pasar cosas bastante interesantes.
VIRGO:
Virgo, tú ves venir muchas cosas antes de que ocurran. Una intención, una indirecta, alguien intentando impresionarte… normalmente ya has entendido la película cuando la otra persona todavía está presentando a los personajes. Por eso Escorpio puede convertirse en un problema bastante serio para ti. Porque aquí hay alguien a quien no vas a terminar de leer en cinco minutos. Escorpio observa tanto como tú, no necesita contarte todo lo que piensa y puede darse cuenta de pequeños cambios en ti que normalmente eres tú quien detecta en los demás. Y que alguien consiga pillarte una reacción que estabas intentando disimular puede ponerte muchísimo más nervioso de lo previsto.
Lo interesante es que Escorpio no necesita acelerarte, puede dejar que la tensión se acumule hasta que seas tú quien quiera dejar de pensar tanto en ella. Y ahí viene la sorpresa, Virgo, tú tienes muchísimo más peligro cuando dejas de controlar cada movimiento de lo que la gente imagina. Escorpio puede ser quien lo descubra.
LIBRA:
Libra, ligar con alguien que no sabes si quiere algo contigo puede entretenerte durante un rato, pero también puede acabar dándote una pereza tremenda. Porque una cosa es el misterio y otra tener que pasar horas analizando qué quiso decir con aquel mensaje. Leo puede ahorrarte bastante trabajo. Cuando le gustas, hay muchas posibilidades de que lo notes, y precisamente esa seguridad puede hacer que tú te sueltes muchísimo más.
Leo sabe mirar, sabe hacerte sentir especialmente elegido y, sobre todo, no tiene demasiado interés en fingir indiferencia cuando claramente no la siente. Y a ti, que estás regido por Venus y disfrutas tanto de la seducción, encontrarte con alguien que te sigue el juego sin hacerte mendigar señales puede encenderte muchísimo. Porque entonces ya no estás intentando averiguar si hay química, estás disfrutando de saber perfectamente que la hay y viendo hasta dónde os apetece llevarla.
ESCORPIO:
Escorpio, estás demasiado acostumbrado a detectar cuándo alguien intenta hacerse el misterioso contigo y, sinceramente, muchas veces te da hasta ternura. Por eso Capricornio puede desconcertarte bastante: no está interpretando ningún papel, simplemente hay partes suyas a las que no entra cualquiera. Y claro, ponerte delante algo que no puedes descubrir entero a la primera es una manera bastante efectiva de conseguir que quieras saber más.
Capricornio puede parecer tremendamente contenido mientras tú empiezas a notar que debajo hay bastante más movimiento del que está dejando ver, y cuanto más claro tengas que algo se está guardando, más ganas puedes tener de ser precisamente tú quien consiga sacarlo. Ahí está la bomba de esta combinación, tú esperas intensidad de mucha gente, pero quizá no de alguien que parece tenerlo todo tan controlado. Y descubrir que Capricornio llevaba todo ese rato conteniéndose puede hacer que pierdas tú también unas cuantas ganas de seguir haciéndolo
SAGITARIO:
Sagitario, a ti no te vuelve loco alguien que llega con un manual de instrucciones y un plan perfectamente calculado para conquistarte, tú necesitas notar que algo está pasando ahora, que hay ganas, descaro y una persona delante que no se va a pasar tres semanas pensando si debería acercarse un poquito más. Y Aries puede ser exactamente ese problema porque no solo entiende tu intensidad, te la devuelve antes de que te dé tiempo a aburrirte.
Si provocas, entra y si propones, probablemente suba la apuesta y si pensabas que ibas a llevar tú el ritmo, igual descubres bastante rápido que aquí nadie ha venido de acompañante. Los dos tenéis fuego de sobra, pero lo que puede engancharte especialmente de Aries es esa sensación de que no sabes muy bien dónde vais a acabar y tampoco necesitas saberlo. Contigo las ganas mueren cuando todo se vuelve previsible, y Aries puede conseguir justo lo contrario, que quieras descubrir qué pasa si ninguno de los dos frena primero.
CAPRICORNIO:
Capricornio, tienes una parte que no enseñas ni de coña a cualquiera, y precisamente por eso Tauro puede pillarte por un sitio bastante delicado. No va a necesitar perseguirte ni preguntarte veinte veces qué te pasa, puede conseguir algo mucho más efectivo contigo: que estés tan cómodo que un día te des cuenta de que ya no estás controlando absolutamente todo. Tauro entiende muy bien los tiempos, disfruta del contacto, no necesita correr y tiene esa sensualidad de Venus que puede hacer que empieces queriendo quedarte un rato más y acabes sin ninguna gana de mirar el reloj. Y para ti eso es bastante serio, porque pocas personas consiguen sacarte completamente del modo responsabilidad.
Lo que Tauro puede despertar en ti no es una locura de una noche, es algo quizá más peligroso, como las ganas de repetir. Porque cuando Capricornio encuentra un sitio donde puede bajar la guardia y disfrutar sin pensar en lo siguiente… cuesta bastante convencerlo de que se vaya.
ACUARIO:
Contigo el físico puede llamar la atención, claro, pero si después no hay absolutamente nada que descubrir se te puede apagar el interés a una velocidad espectacular. Acuario, necesitas ese punto de “¿qué narices pasa por tu cabeza?” y Géminis tiene material suficiente ahí dentro para mantenerte entretenido durante bastante tiempo. Lo peligroso es que puede sorprenderte. Cuando crees que ya sabes por dónde va a salir, cambia de tema, te suelta algo que no esperabas o convierte una conversación normal en otra bastante más sugerente sin necesidad de anunciarlo. Y a ti que alguien consiga romperte el guión te gusta mucho más de lo que probablemente reconoces.
Con Géminis no tienes que comportarte de una manera concreta para gustarle, podéis hablar de lo rarísimo, probar, improvisar y dejar que la curiosidad haga el trabajo. Y ahí está tu botón, Acuario, cuando alguien te despierta unas ganas enormes de descubrir más, puede acabar despertándote ganas de descubrirlo todo.
PISCIS:
Tú puedes imaginarte una historia entera con alguien y luego descubrir que, cuando lo tienes delante, no hay absolutamente nada, Piscis. Porque para ti fantasear suma, sí, pero cuando llega la hora de la verdad necesitas notar algo real, y Tauro puede conseguir que dejes de imaginar lo que podría pasar porque estás demasiado ocupado disfrutando de lo que está pasando. Tauro tiene paciencia, contacto, sensualidad y algo que contigo puede resultar peligrosísimo y es que no necesita romper el momento hablando de más.
Puede quedarse ahí, sostener una mirada, acercarse sin prisas y hacer que todo lo que tú estabas sintiendo en la cabeza empiece a sentirse en otro sitio bastante más interesante. Y ahí Piscis puede soltarse muchísimo, porque cuando te sientes deseado sin sentirte presionado, tu imaginación deja de ser solamente imaginación. Tauro puede darte suficiente seguridad para que saques una versión tuya que parecía muy inocente hasta que dejó de serlo.
Que un signo consiga sacarte esta versión no significa que vaya a ser el amor de tu vida, pero igual sí es la persona con la que toda tu dignidad y tu autocontrol durarán aproximadamente quince minutos. Porque hay química que se entiende y química que simplemente llega como un torrente de agua. Y ahora que ya sabes cuál es tu signo peligroso… mucha suerte si aparece.