LOS CRÍMENES MÁS PERVERSOS OCURRIDOS EN HALLOWEEN LA FECHA MÁS OSCURA DEL AÑO

30 Oct 2025 | CURIOSIDADES

LOS CRÍMENES MÁS PERVERSOS OCURRIDOS EN HALLOWEEN LA FECHA MÁS OSCURA DEL AÑO

30 Oct 2025

Cada 31 de octubre, el mundo entero juega a reírse del miedo. Los niños corren disfrazados, los adultos esconden sus frustraciones detrás de máscaras y el aire huele a dulces, calabazas y algo más… algo que nadie quiere nombrar. Halloween no nació como una fiesta alegre. Su origen se remonta al Samhain celta, un ritual que marcaba el fin del verano y el comienzo del invierno: la época de la muerte. Esa noche se creía que el velo entre vivos y muertos se levantaba, permitiendo a los espíritus vagar entre nosotros. Vamos a hablar de los crímenes más perversos ocurridos en Halloween la fecha más oscura del año.

HORÓSCOPO ESPECIAL HALLOWEEN 2025: CÓMO SERÁ LA NOCHE DEL 31 PARA TU SIGNO 🎃

Con el paso del tiempo, la Iglesia la transformó en la víspera del Día de Todos los Santos. América la convirtió en espectáculo. Pero lo oscuro no desapareció: solo aprendió a sonreír. Hoy, entre luces naranjas y películas de terror, seguimos celebrando el miedo sin saber que, cada Halloween, la realidad ha superado a la ficción. Porque bajo la luna de esta fecha, hubo quienes no se disfrazaron de monstruos… se convirtieron en uno.

🩸 El “Candy Man”: el padre que envenenó a su hijo

Candy Man

Houston, Texas, 31 de octubre de 1974. Ronald Clark O’Bryan, de 30 años, parecía un padre ejemplar. Acompañaba a su hijo Timothy, de ocho años, a pedir dulces por el vecindario. Nada fuera de lo común… hasta que el niño mordió un caramelo y cayó al suelo. Murió antes de llegar al hospital.

La autopsia reveló que la barra de Pixy Stix que había comido contenía cianuro de potasio. La investigación destapó algo aterrador: el asesino era su propio padre. O’Bryan había envenenado los dulces para cobrar un seguro de vida de 20.000 dólares.

Fue ejecutado en 1984, pero su crimen cambió para siempre la forma en que Estados Unidos veía Halloween. Desde entonces, miles de padres revisan los caramelos de sus hijos antes de dejarlos comerlos.

👧 Lisa Ann French: la niña que nunca volvió a casa

Lisa Ann French

Fond du Lac, Wisconsin, 1973. Lisa Ann French, 9 años, salió disfrazada de mariposa para su primera noche de “trick or treat” sin compañía de adultos. Su madre, Maryann French, la despidió en la puerta sin imaginar que nunca volvería.

Tres días después, el cuerpo de Lisa fue hallado dentro de una bolsa de basura junto a una carretera. Había sido violada y asfixiada por su vecino, Gerald Turner, un hombre aparentemente normal que solía saludar amablemente.

Turner fue condenado a prisión, pero liberado años después. En el vecindario, sin embargo, su nombre se convirtió en leyenda maldita: el hombre que convirtió una noche inocente en un cuento de horror real.

🔪 El crimen del disfraz en Manhattan

Peter Fabiano

Nueva York, 31 de octubre de 1957. Peter Fabiano, fotógrafo y veterano de guerra, abre la puerta de su casa en Los Ángeles (no Manhattan) al escuchar el timbre. Frente a él, alguien con una máscara de Halloween le apunta con un arma y dispara a quemarropa.

El asesino resultó ser Joan Rabel, amante de la esposa de Peter, Betty Fabiano, quien conspiró con ella para eliminarlo. Joan había convencido a una amiga, Goldyne Pizer, para ejecutar el asesinato disfrazada de truco o trato.

El caso conmocionó al país. Los titulares lo bautizaron como “The Trick or Treat Murder”. Fue el primer asesinato en la historia de Halloween planificado por amor y traición.

💀 La masacre de Orinda

La masacre de Orinda

Orinda, California, 31 de octubre de 2019. Una mansión alquilada por Airbnb se convierte en escenario de una fiesta de disfraces. Más de cien invitados, música, humo, caos. A medianoche, estallan los disparos.

Cinco personas murieron: Omar Taylor Jr. (24), Tionna “Tay Tay” Thomas (19), Raymond Hill Jr. (29), Javin County (29) y Juan Casarez (20).

Nadie vio al asesino. Nadie confesó. Las máscaras convirtieron la escena en un rompecabezas policial. Las cámaras de seguridad mostraron sombras bailando, gritos, cuerpos cayendo, y luego… silencio. El caso sigue sin resolverse. Una noche de disfraces que terminó como una carnicería.

🕯️ La tragedia de Karl Jackson: una broma mortal

Karl Jackson

Nueva York, 1998. Karl Jackson, de 21 años, detesta Halloween. No le gustan las bromas ni los sustos. Pero su novia lo convence de salir. Cuando un grupo de adolescentes lanza huevos contra su coche en el Bronx, Karl baja indignado a recriminarles. Uno de ellos, Curtis Sterling, le dispara en la cabeza.

Murió instantáneamente. La prensa lo definió como “el hombre que murió por no reírse de Halloween”. Cada año, su familia prende una vela y repite lo mismo: “No era una broma. Era nuestro hijo.”


Nadie sabe cuántas muertes, accidentes o desapariciones han ocurrido en Halloween. Algunos son leyenda, otros están archivados en documentos policiales con olor a polvo y a miedo. Pero todos comparten un mismo hilo: la delgada línea entre el juego y el horror.

Halloween nació como una noche para reírse de la muerte, pero en cada esquina del calendario hay quienes decidieron tomárselo literalmente. Detrás de las máscaras, del maquillaje y de la risa nerviosa, sigue latiendo el mismo espíritu que hace miles de años aterraba a los celtas: el recordatorio de que los muertos pueden cruzar… y a veces los vivos también se comportan como ellos.