ACUARIO Y EL DOLOR

Acuario nunca dice todo lo que lleva dentro. Siempre deja bajo la manga algún que otro detalle mucho más inquietante de lo que quiere aparentar. Especialmente, cuando el tema es poco incómodo. Cuando se tiene que enfrentar a una situación angustiosa. Acuario sabe lidiar frente a los problemas con una entereza y una educación que muchos deberían de envidiar.

Muchos también tendrían que agarrar sus cuadernos de notas y apuntar ese toque de estilo que Acuario derrocha solucionando conflictos que pintan muy mal. Pero hasta los héroes más valientes, pasan miedo. Hasta los planes mejor pensados, pueden cambiar en el último momento.

Acuario no es de hierro. Sufre mucho más de lo que aparenta, y en el fondo, sabe lo que es el miedo.

¿Cómo lidia Acuario verdaderamente frente a estas situaciones? Intentando salir por su propio pie, callando más de lo que debería, explotando en el momento menos esperado y sacando la parte más oscura y desconocida para muchos. Pero dicen, que después de la tormenta llega la calma, y en el caso de Acuario es así. Explota como nunca, vale, pero después vuelve a ser la misma persona positiva, radiante, enérgica e inquieta que siempre marca con su esencia. Desobediencia en estado puro y ganas de comerse el mundo. Acuario, cuando cae, es para levantarse como nunca y para empezar de nuevo. De cero… para marcar la diferencia.