Locura, intensidad, pasión e intriga. Aries es quien puede amarte hasta sacar tu mejor versión, siempre y cuando respetes su libertad. Es el signo que cuando da pasos lo hace de una forma fuerte y con la sinceridad por delante. Puede ser tan dominante como encantador, realmente Aries no se arrepiente de su pasado, pero sí del tiempo perdido con la gente equivocada. Puede que se culpe demasiado por haberle dado todo a quien no merecía ni un poco de sus migajas. 

Aries es quien despierta con determinación, quien sale a luchar por su propia felicidad, quien se gobierna hasta los huesos y detesta que alguien intente hacer que cambie de opinión. En realidad hace tiempo que le dejó de importar lo que digan los demás. Es el ser genuino que no está dispuesto a caer en los engaños de nadie, que no tolera a quienes van por la vida con máscaras, aparentando algo que nunca serán. 

Aries no se arrepiente de su pasado, pero sí del tiempo perdido con la gente equivocada

Aries no se arrepiente de su pasado, porque confía en sus instintos, en la manera repentina que llegan pensamientos a su mente deseosos de ser escuchados. Puede que sea demasiado franco para algunos y hasta lo tachen de hiriente, pero no es algo que le preocupe, simplemente no está dispuesto a reprimir sus emociones sólo porque los demás no son emocionalmente maduros para enfrentar la situación. En ese caso, Aries prefiere hundirse en su soledad, no quiere perder energía en darle gusto a la gente. Su consuelo es reflexionar alejado de toda preocupación. 

Aries se arrepiente del tiempo perdido con la gente equivocada, porque cuando entrega el corazón lo hace a lo grande. Es quien no teme en luchar por las personas que le importan y cuando se trata de amar es capaz de reparar a su pareja. Aries es esa persona leal, la que te escucha, la que te da una mano en tus peores momentos. Te da consejos, te inspira y te aplaude si es necesario. Esa es la razón por la que vive la traición de la peor forma, le cuesta concebir que alguien a quien le dio lo mejor lo trató con la punta del pie. 

Aries disfruta de ser amado, es quien puede derretirse de ternura en los brazos correctos. Ama los abrazos fuertes y largos, de esos que se sienten como un abrigo al corazón durante la noche. Se pierde en esa llamada de su ser querido. Es quien no entiende de razones cuando quiere. Es el amigo, el hermano, la pareja, que siempre hace la diferencia en tu vida. Quien te demuestra que la esencia es importante y que romper los miedos también. 

Aries no se arrepiente de su pasado, incluso cuando ha sido demasiado terco. Es de los que acaricia sus errores y sigue adelante, pero no le gusta escuchar lo que opine el resto. Prefiere mil veces equivocarse por sí solo, que llegar al éxito por los consejos de alguien más. No siempre tiene las mejores ideas, pero confía en ellas y cuando cree en sí mismo no hay poder que lo detenga. 

Aries se arrepiente de haber mostrado su lado paciente a personas que no se lo merecían. Odia tener que enterarse que esa gente sólo se dedicaba hablar tras sus espaldas. Esa es la razón por la que le cuesta mucho volver a entregar el corazón. Aún así sigue siendo libre, el alma arrebatada que nunca sabe lo que le espera mañana. A pesar de haber lidiado con la gente equivocada, nadie lo detiene, su destino es el éxito y va a ignorar a gente negativa si es necesario. Aries no le teme al fracaso, ya ha estado ahí y sigue de pie. Es el trabajador que luchará por sus objetivos. 

Aries no se arrepiente, sabe pedir perdón cuando se equivoca y ha descubierto que la mejor manera de amarse es ponerse como prioridad pase lo que pase. Nadie vale tanto la pena como para ponerse como segunda opción. Aries puede sentirse decepcionado, pero será por un tiempo, porque cuando te saca de su vida ya no hay marcha atrás, eres parte del pasado, justo a donde nunca vuelve.