Cuando te enamoras, Escorpio, cambia todo tu mundo. Aunque lo niegues, aunque vayas diciendo que eres fiel a ti mismo y a tu esencia durante toda tu vida, en el momento en el que menos te lo esperas, te enamorarás y todo cambiará. Siempre estás en una lucha constante para que la gente no conozca tu lado más vulnerable, incluso cuando alguien empieza a gustarte, Escorpio, tú te obsesionas por seguir pareciendo alguien fuerte. Y, además, te cuesta mucho confiar en los demás, sea quién sea esa persona. De hecho, la mayoría de tus relaciones pasadas acabaron mal por esta misma razón, por tu falta de confianza. Pero es sorprendente lo mucho que puedes llegar a cambiar cuando te enamoras de la persona correcta.

Cuando te enamoras, te empiezas a sentir mucho más cómodo con tu lado más vulnerable y sensible. Dejas de ponerte excusas a ti mismo y empiezas a ser mucho más sincero contigo y con tus sentimientos. Y sí, incluso te empiezas a plantear dejar entrar a esa persona a tu corazón. Sabes que estás enamorado de verdad cuando confías plenamente en esa persona.

No es fácil llegar a conocerte del todo, Escorpio, porque eres muy reservado y si no existe confianza, no sueles ser una persona muy habladora.

Eres puro misterio, pero el amor hace que te abras y dejes salir a la luz tu maravilloso interior. Cuando te enamoras, dejas de cerrarte y dejas de proteger tanto tu corazón.

Incluso el cambio puede llegar a ser tan fuerte para ti, Escorpio, que intentas aprender a controlar tu lado más rencoroso y vengativo. Cuando el amor llega a tu vida, no sientes la necesidad de tener que castigar a las personas que te hacen daño. Eso sí, algo que no cambiarás por nada del mundo, será tu carácter, por mucho que estés enamorado y que todo tu mundo sea de rosas. Pero en lugar de ser tan agresivo, aprendes a solucionarlo todo mediante palabras y con conversaciones.

Aprendes a dejar de exigir tanto a los demás y a ti mismo. Y, sobre todo, Escorpio, cambias porque dejas de tener miedo de sacar tu sensibilidad a la luz. Eres un signo de agua y eres mucho más sensible de lo que los demás imaginan. Lo que pasa es que tú normalmente te obsesionas por esconder ese lado tuyo, porque no quieres que te vean como alguien débil. Pero cuando encuentras a esa persona con la que puedes ser tú mismo, deja de importarte tanto lo que los demás opinen de ti. En ese momento, tu máxima prioridad es amar y ser amado.