Eres el signo más independiente y libre del Zodiaco. Enamorarte no entra en tus planes de futuro, Sagitario. Tienes la necesidad de viajar por el resto del mundo, de experimentar cualquier tipo de aventuras y de conocer a mil personas. Para ti, la idea de comprometerte y estar atado en una relación es algo que te echa para atrás. No quieres sentirte agobiado ni presionado a hacer cosas que no van contigo. Tú eres más de valorar la libertad y de hacer lo que te apetezca, por lo que crees que comprometerte puede hacer que pierdas toda esa libertad que hasta ahora tenías.

Puede que seas uno de los signos que menos cambian cuando se enamora. Porque si hay algo que tienes claro es que vas a seguir siéndole fiel a tu esencia tanto soltero como en pareja.

Pero, Sagitario, cuando encuentras a la persona perfecta, a alguien que sea abierto como tú y que tenga ganas de explorar el mundo, en realidad no tienes ningún problema en cambiar o en renunciar a ciertas cosas a las que siempre has estado apegado.

Cuando te enamoras de alguien de verdad, Sagitario, dejas de sentirte tan inquieto y estresado por todo. Dejan de importante muchas cosas y te tomas la vida con muchísima más calma y con mucho más optimismo.

Tu amor por viajar y por no parar sigue estado en tu corazón, pero cuando te enamoras, no te importa parar y no tener nada que hacer.

Eres una persona que pierde el interés muy rápido. Si alguien no es capaz de darte lo que necesitas en el momento en el que lo necesitas, te aburres y te vas. Pero si esa persona sabe seguirte el ritmo y lo mejor de todo, sabe cómo estimularte, nada puede salir mal.

No sabes lo que es ser sensible, Sagitario, mucho menos no sabes tener sensibilidad con los demás. Tú si tienes que decir algo, lo dices y ya está. No te andas con tonterías a la hora de decir la verdad. Y no te das cuenta de que hay veces que eres tan directo que duele, Sagitario. Pero por amor, tú eres capaz de cambiar esto. Cuando te enamoras, Sagitario, empiezas a tener más consideración con los sentimientos de los demás, en este caso, con los sentimientos de tu pareja en cuestión. Increíble, Sagitario, pero incluso puedes volverte un poquito más paciente. Después de todo, lo único que quieres es vivir la vida sin preocupaciones y sin dramas innecesarios.

Y cuidado, porque, aunque no lo creas, cuando te enamoras puedes volver un poquito celoso. Solo un poco, porque quieres proteger eso que tanto te ha costado conseguir.