No será fácil permanecer en la vida de Aries. Primero antes, tendrás que haber logrado entrar en su corazón y haberte ganado toda su confianza. Eso ya es complicado. Cada signo del Zodiaco tiene sus peculiaridades, su forma de ser, sus defectos, sus virtudes. Así es cómo Aries se quedará a tu lado, estos consejos te harán falta, sigue leyendo:

Aries tiene la etiqueta de la independencia bien clavada en su espalda. Inspira libertad y transparencia en estado puro. Pero si quieres que se quede a tu lado, tienes que inspirar tranquilidad. Calma en estado puro. Es un error el pensar que a Aries le hace falta una buena dosis de movimiento para el cuerpo, porque ya la trae de serie. Lo último que necesita es a alguien que aumente sus nervios y suba como la espuma su intranquilidad.

Lo que verdaderamente quiere es encontrar a alguien que le transmita ese toque de paz que tantas veces echa en falta. Aries, en el fondo, está cansada/o de ser la persona que siempre tire del carro, por eso también ama poder compartir tiempo con alguien con iniciativa. Que aporte ideas, que busque planes, que tenga emoción por experimentar y viajar. Aries no compartirá todos y cada uno de sus besos con una persona que no entienda su carácter y que le critique por ser tan temperamental. Compartirá su vida cuando vea que su carácter es aceptado, que sus ideas no son tiradas por tierra. Se dejará amar sin límites cuando note “ese algo” dentro de la barriga.

Una mirada para Aries, dice muchísimo más que mil palabras, por eso, necesita que exista una conexión pasional muy fuerte. No decir nada y sentirlo todo. Su otra perfecta mitad tiene que ser astuta y saber que Aries no pide ayuda cuando más lo necesita, por eso mismo adora que se le ofrezca de imprevisto. Adora poder sentir que a su lado tiene a alguien muy especial que siempre prestará su mano, sin necesidad de tener que pedirla. Hay que recordar que Aries es mucho más sensible de lo que quiere aparentar, y que por muy fuerte que parezca, también tiene sus momentos. A su lado solo debería de estar lo mejor de lo mejor, porque su compañía es muchísimo más que un golpe de suerte. Es un regalo de la vida en toda regla.