Hay muchos estudios que confirman que la Luna afecta muchísimo a nuestro comportamiento. La Luna es el planeta que rige nuestras emociones. Por eso, sus movimientos afectarán a nuestro lado emocional. Todos estamos conectados con la Luna. Hay estudios que también confirman que la Luna afecta a las mareas, debido a la gravedad. Nosotros, los humanos, somos más de un 60% agua. Que las fases de la Luna nos influyen también a nosotros está más claro que esa agua… Así nos afectan las fases de la Luna:

En un ciclo lunar, la Luna pasa por ocho fases distintas (nueva, luna creciente, cuarto creciente, gibosa creciente, llena, gibosa menguante, cuarto menguante, y luna menguante) pero analizaremos las 4 principales: nueva, cuarto creciente, llena y cuarto menguante. Estas fases están marcadas por la luz que presenta la Luna. Todo depende de cómo estén situados el Sol, la Luna y la Tierra. Si comprendemos la energía que transmite cada fase de la Luna, podremos saber cómo sacarles el mejor provecho. Debes saber que un ciclo lunar es una vuelta de la Luna a la Tierra y dura aproximadamente 28 días.

Como dato, por si no los sabías, el astro regente del signo Cáncer es la Luna. Por eso, los nacidos bajo este signo, están súper unidos a nuestro satélite. Muchas veces se califica a Cáncer de lunático por esto mismo. Ya sabes que la Luna afecta a nuestro estado de ánimo, a nuestras emociones, a nuestro mundo interior y también a nuestra vida amorosa. Así que ahora, vamos a ver cómo nos afecta cada fase de la Luna:

  1. Luna Nueva

Es el comienzo, el inicio del ciclo lunar. La Luna Nueva nos hace sentir renovados en muchos sentidos. Desde dentro, tenemos la necesidad de empezar algo nuevo, de empezar de 0 con algo. Todo lo que empieces ahora tiene altas probabilidades de salir bien. Te sientes muy introspectivo y reflexivo durante esta fase. No vemos luz en la Luna durante esta fase, está totalmente a oscuras y por eso mismo, nosotros nos sentimos mejor cuando estamos a ‘oscuras’ y a solas.

No te sientas mal por esto. Es normal que durante esta fase no te apetezca hacer planes con más gente. Solo quieres estar contigo mismo, relajarte, pensar en tus cosas. Es el momento perfecto para el autocuidado. Si te cortas el pelo durante esta fase, crecerá más despacio, pero fuerte y sano.

Si estás soltero/a, en esta fase te sentirás cómodo con esa “soledad”. Te ayudará a pensar qué es lo que buscas y qué es lo que te mereces. Reflexionarás sobre los rasgos que debe de tener tu próximo compañero de vida. Si estás en una relación, es el momento perfecto para tomarse un tiempo separados, simplemente para reflexionar a solas lo que quieres de la relación. También es el momento para perdonar o para pedir perdón.

Lo mejor que puedes hacer en Luna Nueva es renovar cosas (materiales o más sentimentales), empezar algo de cero (dietas, rutinas, hábitos), recuperarte y poner al día tu mente. Así nos afectan las fases de la Luna, sigamos viéndolo.

  1. Cuarto Creciente

Ocurre entre siete días después aproximadamente de la Luna Nueva. La Luna ya ha recuperado su luz, ya no está oscura como antes. Es el momento perfecto para empezar a tomar decisiones complicadas que previamente hemos reflexionado con la Luna Nueva. Es mejor tomarlas ahora que esperar a que sea más tarde. Es importante que tu corazón y tu razón estén en sintonía para poder conseguir todas esas metas que te planteaste con la Luna Nueva.

Ya no es momento de reflexionar, ahora es momento de pasar a la acción. Vuelves a estar más despierto y con ganas de hacer cosas. Esta fase tiene que ver con el crecimiento personal, con la motivación, con estar vivos y despiertos. Te sentirás súper motivado para hacer cambios en tu vida, tanto físicos como emocionales.

Si estás soltero/a, es el momento de empezar a buscar el amor si eso es lo que quieres. Surgirán oportunidades con mucho futuro. Es momento de ponerse a buscar todo eso que habías reflexionado durante la Luna Nueva. Las relaciones que empiecen ahora irán sobre ruedas. Si estás en una relación, es momento de satisfacer a tu pareja y también de dejar que ella te satisfaga a ti. Tienes que tener cuidado porque puede que haya intercambios de opiniones e ideas que acaben en discusión. En esta fase te encontrarás con muchos desafíos.

Lo mejor que puedes hacer en el Cuarto Creciente es tomar decisiones importantes, hacerte un cambio de look, invertir, resolver conflictos…

  1. Luna Llena

Esos días en los que vemos la Luna completa brillando en el cielo. Es un momento de intensidad máxima. Nos sentimos llenísimos de energía. Es algo que puede ser bueno, pero también muy peligroso. Nos guiamos tanto por los impulsos, que muchas veces ni siquiera pensamos antes de actuar. La pasión también está en el aire. Es normal que durante la Luna Llena nos sintamos algo estresados sin motivo aparente. Por la noche, nos costará más conciliar el sueño y descansamos peor. Incluso, como dato, está comprobado que la mayoría de crímenes se cometen bajo Luna Llena, al igual que también nacen más niños durante esta fase.

Nuestra intuición nos envía muchísimas señales. La luz de la Luna nos ilumina y empezamos a ver todo con mucha más claridad. Es un momento de descubrimiento. Quizás nos duela ver cosas con nuestros propios ojos, pero al final se lo agradeceremos a la Luna. Durante esta fase, la verdad sale a la luz…

Si estás soltero/a, es el momento perfecto para declarar tus sentimientos a esa persona que te gusta, de lanzarte sin mirar atrás. Si no conoces a nadie, es el momento ideal para conocer a gente nueva, para sacar tus habilidades sociales a la luz y concretar citas casuales. Si estás en una relación, la pasión solucionará todos los problemas que haya en ella. Prepara una cita romántica, confiesa cuáles son tus sentimientos y déjate llevar por tus impulsos más carnales.

Lo mejor que puedes hacer en Luna Llena es dejarte guiar por tu intuición, confesar tus sentimientos, ser sincero con los demás o cortarte el pelo para que crezca rápido.

  1. Cuarto menguante

El final de todo. Es la fase de la Luna donde va perdiendo toda su luz. Poco a poco, la energía va disminuyendo. Nos sentimos más cansados, los días pesan más de la cuenta. Es la fase en la que más dormidos y más nos cuesta despertarnos por las mañanas. Ahora toca liberarse, dejar ir todo aquello que nos agobia, volver a centrarnos en lo nuestro y no en lo de los demás.

Durante esta fase, nos sentiremos culpables por no haber actuado como deberíamos, por no haber tomado la decisión correcta, pero tenemos que ser inteligentes y perdonarnos a nosotros mismos. El momento de liberación llegará dentro de poco de nuevo, pero antes tenemos que ser consciente de todo lo que hemos hecho.

Sentimos la necesidad de alejarnos el mundo, de distanciarnos de todo lo que nos hace daño, de sacar de nuestra vida todo lo tóxico, de decir adiós a esas personas que nos han hecho daño.

Si estás soltero/a, esta fase puede llegar a ser complicada para ti. Sentirás que no eres suficiente. Tu autoestima no estará en su mejor momento. Sientes que nunca vas a estar a la altura. Te frenarás muchísimo a la hora de actuar. Es mejor ser prudente y no tomar decisiones arriesgadas. Si estás en una relación, las cosas se paralizan y sientes como te “alejas” un poco de tu pareja. El pasado vuelve al presente durante esta fase y puede atormentar un poco a vuestra relación. Lo mejor es que todo es pasajero.

Lo mejor que puedes hacer en el Cuarto Menguante es hacer limpieza en tu casa, deshacerte de todo lo inútil, empezar un libro nuevo, silenciar y bloquear a personas que no te aportan nada bueno.

2020-11-03T12:50:35+02:00