CÁNCER Y LAS RUPTURAS AMOROSAS

A Cáncer, se le cae el mundo a sus pies y el alma al suelo cuando tiene que hacer frente a algo tan doloroso como lo es una ruptura amorosa.

En serio, el Cangrejo lo ve todo muy negro cuando tiene que pasar por una situación como esa. Primero vienen los arrebatos iniciales, después las lamentaciones y las situaciones de ansiedad y estrés máximo. Quiere saber todas las respuestas de sus dudas, querer tenerlo todo muy bien atado. Necesita saber cuál fue el detonante inicial. La persona que se tomó el privilegio de jugar con el corazón de Cáncer, la ha liado. Y muy gorda. Porque Cáncer no perdona ni olvida un palo tan grande como este. Deja la piedad y la coherencia en casa cuando se trata de hacer frente a una situación tan sucia, algo que no ha buscado.

Cáncer, sabe que todo tiene un principio y un final. Pero si hay amor del bueno, puede ser interminable. Puede que en el momento crítico de la ruptura, haga cosas de las que luego se arrepienta. Uno, arrastrase y pedir que vuelva. Dos, dejar de hacer eso, y comenzar la época de las venganzas. Tres, maldecir a esa persona hasta la saciedad. ¿Cuatro? Aislarse y dejar que el tiempo cure las heridas. Ver la realidad y saber que todo ha llegado a su fin. Abrir los ojos de nuevo y saber, que aún existe un mundo lleno de posibilidades. Volverá a nacer, volverá a enamorarse. Es Cáncer, y sin amor no puede ni quiere vivir.