Los demás se alegran de tenerte en sus vidas, Capricornio, porque transmites muchísima confianza. A pesar de ser una persona muy fuerte e incluso, algo introvertida, los demás siempre te ven como alguien en quien poder confiar. La mayoría de personas tienen una imagen muy equivocada de ti y cuando se dan cuenta de ello, descubren que realmente eres una persona con un grandísimo corazón.

Cuando llegan a conocerte de verdad, no quieren irse nunca de tu lado porque transmites un calor y una energía muy especial. Sí, Capricornio, contigo la gente se siente como en casa. Se sienten protegidos y muy seguros gracias a ese calor que intentas dar siempre.

Lo mejor de estar a tu lado, Capricornio, es que eres honesto y, sobre todo, eres una persona madura. Las cosas siempre las dices desde el corazón, tal cual las sientes. Has vivido tanto, has tenido que pasar por tantos baches, que tus consejos siempre son unos de los más valiosos del Zodiaco. Tienes las ideas muy claras y sabes hacia donde tienes que ir.

La gente quiere tenerte cerca porque sabe que en cualquier momento que lo necesiten, pueden acudir para ti y, además, saben que gracias a tus consejos serán capaces de salir de cualquier problema. La gente te ve como su mayor confidente, como esa persona a la que pueden acudir pase lo que pase.

Además, Capricornio, contigo las cosas nunca salen mal. Eres tan inteligente que siempre tienes un plan B por si las cosas no salen como te imaginas. Lo dicho, Capricornio, contigo la gente se siente segura por eso mismo. Porque saben que, si algo sale mal, ya harás tú todo lo posible para cambiarlo y hacer que nadie termine mal. Te encanta llevar el control de cualquier situación y por eso mismo, te encanta que la gente se sienta bien cuando está a tu lado. Tenerte cerca, Capricornio, es todo un privilegio. Tenerte cerca significa disfrutar de la vida y disfrutar de tu gran corazón.