La tercera fase de Mercurio retrógrado de este año 2019 comienza justo el 31 de octubre, coincidiendo además con la temporada de Escorpio. Es una temporada un tanto complicada en general para todos los signos. Todos empiezan a sentir como las cosas no salen justo como querían, como los malentendidos surgen de la nada, como el mundo va en contra suya. Además, hay que tener cuidado porque es una temporada en la que conviene no firmar contratos importantes y no tomar decisiones arriesgadas.

Esta temporada, Leo, te hará sentirte confundido sobre la fase de la vida en la que te encuentras ahora mismo. Estos días te sentirás atrapado, como si no fueras capaz de avanzar y tampoco quieres echar la vista atrás por lo que pueda pasar. Estás en un momento de cambio, Leo, de transición y Mercurio retrógrado hará que todo se desestabilice un poco más.

Habrá cosas que no van a salir como tú te piensas, cosas que te pillarán por sorpresa y te dejarán K.O. Pero haya paz, leoncito, y no te autocastigues mucho a ti mismo porque todo puede ser peor. Durante estos días, pase lo que pase, intenta ser mucho más compasivo contigo mismo, por tu bien.

Será momento de reconsiderar muchas cosas, Leo, y de reflexionar muchísimo. Lo cual, puede llegar a ser un poquito peligroso. Llegarás a lugares que no te gustarán ni un pelo pero que, a la vez, te ayudarán a abrir los ojos. Tendrás mucho más miedo a que las cosas salgan mal y a que la gente deje de confiar en ti. El fracaso estará más cerca de lo que te imaginas y quizás en algún momento llame a tu puerta, pero no temas.

Hay veces que las cosas salen de tu control y no hay que hacer un drama de algo minúsculo. Porque sí, durante estos días tu nivel de drama estará por lo aires. Mercurio también va a afectar mucho a tus relaciones, y esto es algo muy importante para ti. Si no quieres que se pierda el contacto con una persona, tendrás que dar el 200%. No servirá con hacer un pequeño esfuerzo. Mercurio retrógrado te lo va a poner muy difícil y tendrás que luchar como nunca has luchado. No te fíes de nada, ni de nadie, Leo, ni siquiera de ti mismo, porque durante estos días, nada es lo que parece.