Las discusiones suelen ser dolorosas y molestas, porque a pesar de todo, nosotros no estamos siempre preparados para el conflicto. Podemos intentar evitarlos, pero al final, siempre nos daremos cuenta de que de vez en cuando es necesario discutir. Discutir con Acuario es especial como él/ella mismo/a. Lo que pasa con Acuario es que le cuesta mucho confesar lo que le pasa. Y el problema es que se enfada, pero pocas veces te explicará el por qué.

Es un signo muy introvertido, un signo que se guarda las cosas para sí mismo. Y eso no es algo malo.

Realmente el problema llega cuando eso afecta a otras personas de su círculo cercano. El lado oscuro de Acuario es que tiene muchas cosas por decir, pero pocas veces las dice. Tiene todo lo que quiere decir preparado en su mente, pero jamás abrirá la boca para decirlo.

Discutir con Acuario es muy difícil por el mero hecho de que le cuesta mucho explicar sus sentimientos. Es muy difícil saber lo que pasa por su mente y eso siempre es un inconveniente. Y sí, hay en un punto en el que el propio Acuario reconoce que así no va a solucionar nada. Y se culpa, se culpa a sí mismo por ser tan cerrado y por no compartir lo que le pasa con los demás. Es en ese momento en el que toma la iniciativa e irá a decirte todo lo que tenga que decir. Eso sí, Acuario jamás será de los que monte numeritos ni escenas en público. Te lo dirá siempre en la intimidad, pero aún así con muchísimo respeto y educación.

Puede haber momentos en los que pierda los nervios y los papeles, pero eso sucede pocas veces.

Sucede cuando se choca con gente maleducada o gente que no sabe admitir que se ha equivocado. Porque si, Acuario tendrá sus defectos y sus manías, pero educación no le faltará jamás y respeto mucho menos. Discutir con Acuario es un gran reto, de verdad, hay que estar muy preparado para ello porque no es nada fácil. Hay que saber como tratar con Acuario porque su mundo interior es un mundo que todavía está por descubrir.