Las discusiones suelen ser dolorosas y molestas, porque a pesar de todo, nosotros no estamos siempre preparados para el conflicto. Podemos intentar evitarlos, pero al final, siempre nos daremos cuenta de que de vez en cuando es necesario discutir. Salir victorioso de una discusión con Capricornio es algo así como una misión imposible. Porque la cabra es una persona muy segura de sí misma y muy segura de todo lo que dice. Tiene muchísimo poder y nada ni nadie será capaz de superarle. Luchará y peleará por quedar por encima de los demás.

Para muchos es fácil admitir cuando están equivocados, pero para Capri, eso no entra en sus planes.

Tiene que llevar la razón SIEMPRE y, además, es capaz de demostrar a los demás en todo lo que han hecho mal y recordarles en qué se han equivocado.

Si Capricornio aprendiera a reconocer sus errores y no se pusiera tan a la defensiva cuando intentan hacerle entender que se ha equivocado, sería mejor persona. Esa terquedad hay veces que es su mejor amigo, pero otras, su peor enemigo. Ese orgullo le juega muy malas pasadas en las discusiones. Y por su culpa, muchas veces se obsesiona por quedar por encima y no se da cuenta de que las cosas no son así. Que también es importante escuchar a la otra persona, reconocer lo que ha hecho mal y aprender de sus errores. Si fuera capaz de eso, la vida sería mucho más fácil.

El problema de Capricornio es que se obsesiona muchísimo con hacer las cosas bien y no es capaz de ver más allá. Discutir con él/ella además de ser difícil, es algo que agota mental y físicamente. Muchas veces incluso, puedes llegar a darlo todo por perdido y a darle la razón aunque sepa que no la tiene. Capricornio es una persona muy inteligente y sí, la mayoría de veces tiene la razón. Eso es algo que no se puede negar. Pero se obsesiona muchísimo por llevarla y hay veces que pierde los papeles justo por eso mismo. Discutir con Capricornio conlleva muchísimos riesgos.