Dicen que quienes están destinados a ser, siempre terminan siendo. Leo es ese sabor que te acompaña aún después de otros amores. Es ajetreo, sensualidad, es un cúmulo de caricias llenas de encanto. Leo es sentir el corazón acelerado, la respiración a medias y el sudor recorriendo cada rincón de tu cuerpo. Si quieres saber cómo es realmente Leo en la cama, estás en el lugar indicado. 

Leo tiene el don de volverte preso de tu propia moralidad. Es el amante que llegó para romper tus miedos, quien se compromete a darte la mejor de las noches. Es quien no quita los labios de tu piel hasta satisfacerte, es quien brilla, pero te hace brillar más a ti. Porque abre la puerta a lo prohibido, a lo que eleva la adrenalina, eso que pocos se atreven. 

Cómo es realmente Leo en la cama 

Es el signo que puede hacer poesía con tus sonidos, con la manera en que sus miradas se vuelven una sola. Leo se pierde entre tanta lujuria, es quien disfruta cada momento bajo las sábanas. Le gusta ser apreciado, se vuelve el protagonista pero también el más complaciente. Es quien no te pide permiso para darte un beso, te sorprende. 

Leo es amor y devoción, es quien recurre a las mejores fantasías, quien les agrega un toque divertido y ardiente. Es quien opta por las posturas dominantes, las que le dan el poder de controlar cada movimiento. Es quien te sigue el ritmo, analiza tu lenguaje corporal y hace lo que esté en sus manos para no dejarte con las ganas de nada. 

Leo en la cama es realmente el sinónimo de lo glamouroso, puede llegar a enseñarte cómo se acaricia de forma suave, lenta, como si las yemas de sus dedos estuvieran recorriendo el tesoro más preciado. Tiene un lado travieso, como un gatito, dulce, atento, pero también salvaje. Es quien te sorprende cuando te toma del cabello y te muerde los labios. 

Leo es quien te trata como los dioses, su objetivo es complacerte, es no dejarte con la sed de amar. Es quien te estremece hasta que terminas rasgando las sábanas. Porque es orgulloso, porque compite consigo mismo y sólo quiere ser cada vez mejor. Es el amante que te motiva, que idolatra tu atractivo y eleva tu autoestima, simplemente te dejas llevar. 

Leo es quien te toma en la cama, quien se desespera por vivir el momento. Quien inicia con un roce de manos hasta terminar acalorados. Es quien no miente, si le gustas se nota, no hace el amor con cualquiera. Es quien te anima a perder el control, por un momento sólo existen ustedes dos, deseosos de saciar sus ganas. 

Leo en la cama es abundancia, fuerza e intensidad. Es quien te llena de amor, de sinceridad y de muchas ganas de explorar todas las posturas que existen. Es quien juega con los roles, quien rompe prejuicios, dejando su lado tradicional. Es quien no pierde la bonita costumbre de hacer el amor sólo porque tiene ganas de leer cada espacio de tu piel.