Cuando hablamos de manipular a los demás, no siempre debe ser con malas intenciones. Podemos intentar manipular a alguien a quien queremos para que se sienta mejor, para que sea más resolutivo, empático, etc. De hecho, aunque no nos demos cuenta, todos manipulamos un poquito a aquellos que tenemos cerca, pero esto no quiere decir que sea para mal o que lo hagamos con malas intenciones. Para que tú sepas cómo manipulas a los demás según tu signo y qué deberías hacer para que esto no fuera nada negativo, nosotros te hablamos de aquellas características personales con las que deberías ir con cuidado. 

Aries 

Como buen Aries que eres, seguro que te has dado cuenta de que te dejas llevar fácilmente por tus instintos y pasiones. Le pones tantas ganas a todo que quieres que los demás te sigan y vean todo lo que puedes llegar a ofrecer. En parte, esta necesidad también viene dada por tu pequeña falta de confianza en ti mismo. Y, en este punto, es cuando puedes ser un poco manipulador. Querido Aries, el único que no ve tu valía eres precisamente tú. No es necesario que intentes manipular a los demás para que te vean como eres en realidad. Mejor haz un trabajo interno en ti mismo para mejorar esta autoestima. 

Tauro

Tauro, tú eres un manipulador nato cuando quieres conseguir algo de alguien. Tienes el don de la paciencia y de la perseverancia, a la vez que sabes cómo hablar parra que los demás te sigan. No tienes mala intención, pero cuando se te mete algo en la cabeza, no puedes parar hasta que te haces con ello. Y, este es tu punto débil y por el cual puedes empezar a manipular a los demás. Con ello, Tauro, solo harás que la gente se aleje de tu lado y es que, por muy sutil que seas, siempre habrá gente que sabrá interpretar tus movimientos.

Géminis

Como buen Géminis que eres, sabes perfectamente que tu poder de manipulación recae en tu labia. No hay quien se pueda resistir a tus encantos y, además, sabes muy bien cómo usar las palabras en tu favor. No te caracterizas por ser un manipulador con malas intenciones, pero sí es cierto que, cuando hay algo que te interesa de verdad, no vas a dudar un solo momento en hacer uso de tus habilidades. Además, eres muy listo, lo que te permite ver cómo los demás van respondiendo a tus sutiles palabras. Con todo, Géminis, si no haces daño a nadie, no pasa nada. Pero, ojo con esta parte más oscura de ti. Esta parte de tu ser en la que puedes molestarte soberanamente con alguien. Entonces, puede desatarse lo peor de ti. 

Cáncer

Tus manipulaciones son pocas y suelen verse en el entorno de aquellos a los que amas y es que no soportas verlos sufrir o bien que las cosas no les salen como deberían. Tu habilidad para la manipulación radica en tu facilidad para hacer que los demás se sientan como “en casa” cuando están contigo. Al darles esta sensación de comodidad y de confianza consigues que te cuenten todo lo que les preocupa. Y, con tus encantos y dulzura, puedes hacer que vayan (un poco) por donde tú quieres. 

Leo

Sabes bien cuáles son tus herramientas a la hora de manipular a los demás y, en tu caso, puedes hacerlo para ayudar a aquellos que te necesitan o bien para conseguir lo que se te ha metido en la cabeza. Eres impresionante a la hora de analizarlo todo y no hay detalle que se te escape, por lo que te es fácil encontrar los puntos débiles de los demás. Pero, ¿cuál es tu herramienta de manipulación? Pues simple: brillas y destacas por encima de los demás. Tu magnetismo hace que la gente se acerque a ti fácilmente y te den su confianza. Y, con ello, tienes acceso a su ser. 

Virgo

Eres observador y muy perfeccionista y, a veces, te cuesta aceptar un “no” por respuesta. Cuando te sientes ofendido o dañado es cuando tu parte más maquiavélica se despierta y, con ella, tus herramientas de manipulación: tu empatía. Tienes la facilidad de empatizar fácilmente con los demás y ganarte su confianza. Al ser tan directo y recto, los demás te ven como un modelo a seguir a la hora de luchar por lo que quieren. Una vez te has ganado su confianza y has encontrado sus debilidades, puedes acabar atacando y sin piedad. Sin embargo, debes ir con cuidado con esto: puedes destruirte a ti mismo por la rabia y esto es algo que no te favorece en nada. 

Libra

Siempre estás pendiente de los demás y te gusta ver los dos lados de una misma moneda. Y, como no, sabes perfectamente como jugarla. No te cuesta “hacer ver” a los demás el “punto correcto” de las cosas y es que los que te rodean confían en tu buen juicio. Esto los lleva a confiar en ti a la hora de buscar un equilibrio en su vida, algo que puedes aprovechar en tu propio beneficio. No es que tengas malas intenciones, lo sabemos. Sin embargo, a veces te pasas un poquito y, ¿sabes por qué? Porque en el fondo te sientes un poco incompleto cuando hablamos de tomar decisiones. Esta falta en ti hace que la proyectes en los demás y, por ende, puedes acabar aprovechándote de aquellos que sí disfrutan de esta facultad.

Escorpio 

Escorpio, sin duda alguna, eres uno de los manipuladores más temibles del Zodíaco. Puedes usar tus herramientas para ayudar a los que tienes cerca, pero también para perpetuar estas venganzas que tienes pendientes. Sabes bien cómo hacer creer a la gente que estás bien, que no estás molesto y dejar (a pesar de lo que te cuesta) que se vuelvan a acercar. Y, cuando lo hacen, allí estás tú para devolverles la jugarreta que te hicieron. Pero, con todo, te vamos a aconsejar sobre algo: por muy bien que te sientas en el momento de llevar a cabo tu venganza, esta sensación no durará toda la vida y llegará el momento en el que vas a empezar a echarte cosas en cara. Deberías relajarte un poco más en este sentido y dejar que fuera la vida la que se encargase de aquellos que te lastiman. Es menos trabajo para ti y te aseguramos de que la vida no deja a nadie sin pagar. 

Sagitario

No te gusta manipular a los demás y no sueles hacerlo. De hecho, a ti te gusta fluir con la vida y, por ello, dejas que sea esta la que se encargue de todo. No fuerzas nada, ni a nadie. El que quiera estar a tu lado, bienvenido sea y el que no, pues no pasa nada. Sin embargo, hay veces en las que sientes la necesidad de ser comprendido y es que no todo el mundo saber ver realmente cómo eres. Cuando tienes esta sensación dentro de ti, entonces es posible que uses tu encanto, tu forma de ser tan abierta para hacer ver a los demás lo que tú quieres que vean en ti. 

Capricornio

No sueles centrarte en hacer daño a los demás, bastante tienes con lo tuyo, en superarte y ser mejor a diario. Ahora bien, todo se tiene que decir: si tocan algo que, realmente te importa, vas a saltar. Y, en tu caso, lo tienes muy fácil. Eres abierto, social y muy empático, por lo que es fácil que los demás confíen en ti. Y, si a esto le sumas que eres un experto en la gestión de las emociones, tienes una herramienta muy fuerte para influir en los demás. 

Acuario 

No te importa, para nada, lo que los demás piensen de ti y esto es algo que puede llevarte a usar la manipulación sin remordimiento alguno. Sabemos que no eres de los que la usan para vengarse de la gente ni nada parecido. Pero sí puedes usarla cuando te interesa conseguir algo de alguien. Que te dejen tu espacio, que te permitan ir a la tuya sin dar muchas explicaciones, son algunos de los ejemplos en los que puedes hacer uso de estas tácticas. Es la manera que tienes de conseguir este espacio e independencia sin que los demás se molesten. ¿Tu herramienta? Ser directo, facilidad de palabra y ser innovador: puedes ofrecer otras alternativas que a ti te sean favorables, aunque sepas que no es lo que la otra persona quiere. 

Piscis

Piscis, eres un amor. Siempre das sin esperar nada a cambio, pero también te llevas muchas decepciones. No por ello vas a empezar a manipular a la gente o buscar situaciones que te sean favorables para “devolverles el favor”. Sin embargo, sí tienes la paciencia necesaria para esperar a que esta persona vuelva a tu vida. Y, entonces, será donde tendrás esta oportunidad. ¿Cómo manipulas, pues, a los que te hacen daño? Pues usando tu encanto para hacerles sentir especiales para luego quitarles, de golpe, esta atención. Sabes bien que la falta de atención vuelve locas a algunas personas.