Cuando nos enfadamos con alguien, no todos nos reconciliamos de la misma manera. Unos tardamos en bajar el nivel de ira, a otros se nos olvida al momento y estamos deseando volver a la normalidad, otros tardan tanto que a veces se les olvida por qué estaban enfadados. Si quieres saber cómo reconciliarte con cada signo sigue leyendo y toma nota de algunos trucos. Esta información te va a ser de ayuda para saber cuándo acercarte a esa persona y cómo. 

Aries

Para reconciliarte con Aries lo primero que tienes que saber es que cuando se enfada, se enfada MUCHO. Y claro, no tarda el mismo tiempo en enfriarse el agua que solo se calienta que el agua que hierve. Por su carácter temperamental, Aries se alegra a lo grande, se ríe a lo grande, se mueve a lo grande y se enfada idem. Si además el enfado viene porque le has engañado o traicionado, su enfado teñido de dolor le poseerá por dentro, pero es que por su boca se manifestará soltando lo que no está escrito. Ahora viene lo bueno: Aries no es rencoroso así que una vez que le baje “la fiebre”, el camino para reconciliarte con él es más fácil de lo que parecía cuando el volcán estalló. Empieza por mostrarte sincero 100% con cada una de tus palabras. Con eso Aries se ablanda porque lo valora mucho, primero porque así funciona él: sincero, directo y al grano. Segundo, porque le estás dando información que le ayuda a sentirse tranquilo, los secretos y la falta de transparencia le inquietan y le desestabilizan. Según sea el motivo de la discusión y tu culpa, háblale de soluciones, claro. Si solo te echas la culpa pero Aries no ve que vayas a cambiar, estará menos convencido del arreglo. Y sobre todo, deja que salgan todas tus emociones, porque a Aries le gusta verlas, le gustará verte entusiasmado de verdad con la reconciliación y con ansias de que recuperéis el tiempo perdido. 

Tauro

Reconciliarte con Tauro será fácil o difícil, según cuál haya sido el motivo de la discusión. Si no le has tocado mucho el corazón, será muy fácil el arreglo por su carácter amable, a Tauro le cuesta enfadarse, y si lo habláis cuanto antes, todo volverá pronto a la normalidad. Si le has hecho daño, sobre todo si le fallas o le traicionas, el asunto es más grave. Tendrás que tener bien preparado tu discurso, que tendrá que ser sincero porque a la menor prueba de que no te arrepientes, Tauro torcerá el gesto de nuevo. Ten cuidado también con tus ansias por ir muy rápido con la reconciliación. Tauro se mueve con tiempo lentos, no le agobies, no seas insistente, acércate midiendo cada paso y no le pidas una respuesta inmediata porque si se ha enfadado a base de bien, tarda en que se le olvide lo que siente por dentro. Dosifica tu acercamiento y ve dándole tiempo a reflexionar. Háblale, discúlpate, y si el tema tiene que ver con avanzar en vuestra relación, hazle saber que puede relajarse. Tauro tiene claro que quiere relaciones estables, si solo estás jugando no te molestes en arreglar nada porque volveréis a discutir. Si el tema ha sido por celos y tienes la culpa, ya sabes, asume TODO. Tampoco le des la razón en todo si no la tiene, pero cuida las palabras que uses para no lastimar su ego porque si no se volverá a liar. 

Géminis

Para reconciliarte con Géminis tendrás que tener paciencia y control porque este signo es impredecible y puede ponértelo fácil o difícil, según tenga el día. Lo que sí te ayudará es mostrarle cariño, porque a pesar de ser muy mental y poco emocional, Géminis valora mucho los gestos cariñosos, el contacto y las palabras bonitas. En este último punto centra también tu discurso de reconciliación. No le tomes por tonto ni le vendas palabras vacías porque no te lo comprará. Rétale con una conversación inteligente y racional, y por supuesto, no te abras en canal a nivel emocional porque no te ayudará a reconciliarte. Háblale con sinceridad, cuéntale en qué crees que te has equivocado, sé objetivo, transparente y no te contradigas. Y por supuesto, escúchale en lo que te diga, y estate preparado para reaccionar estando a la altura de su inteligente exposición de los hechos. El sitio para la reconciliación con Géminis es importante, en su casa puede que se sienta acorralado, sin margen para irse si no se siente a gusto. Te va a ayudar mucho reconocerle sus virtudes y sobre todo, que sienta que tiene libertad para hacer lo que quiera, y que no vas a presionarle en nada. 

Cáncer

Reconciliarse con Cáncer no es fácil cuando opte por una de sus actitudes más frecuentes cuando se enfada: aislarse en su caparazón alejado de todos, alejado del “mundo cruel que le hiere”, y rumiando sus heridas hasta que se siente fuerte de nuevo para salir a la luz. Respeta ese alejamiento pero mándale señales (las que tú creas) de que estás ahí para cuando quiera hablar. Respetando esa forma suya de alejarse un poco, será una buena manera de mostrarle que quieres arreglarlo. Una nota en su mesa o un mensaje cariñoso de pocas palabras pero sinceras te irá allanando el camino. Si Cáncer se aísla es porque ha sufrido y quiere curarse. Al ser tan sensible, si se ve expuesto cuando tiene el corazón roto, temerá sufrir aún más. Cuando vuelva y se muestre abierto a arreglarlo, aprovecha para ser sincero y responder a sus reproches y miedos. Le cuesta olvidar así que tendrás que exponerle un futuro lo más bonito posible para que no piense en lo sucedido atrás sino en lo bueno que puede llegar. Intenta que todo lo que digas o hagas te salga del corazón porque Cáncer empatiza con el interior, con los sentimientos, y si ve falsedad y palabras vacías te va a costar reconciliarte y que podáis pasar página. Haz que conecte contigo y que sienta que estar sin ti es mucho peor que estar contigo, recuérdale con todo lujo de detalles todo lo que os une para que olvide pronto lo que os separa. 

Leo

Si quieres saber cómo reconciliarte con Leo tendrás que tener en cuenta su personalidad, que ya sabrás que es poderosa, dominante y muy potente. Leo es el símbolo del sol en la tierra, y este signo brilla y luce como su igual, lo que quiere decir que cuando tengáis una pelea, tendrá que tener el mando de la situación, tendrá que dominar y llevar las riendas de los tiempos, del acuerdo y de cualquier detalle. Asume con Leo que es él/ella quien decide por los dos y que se tendrá que hacer su voluntad. Tómate todo esto como un juego en el que si sabes jugar bien tus cartas podréis arreglar pronto vuestra situación. Acércate a él/ella de forma original para que empiece valorando tu buena predisposición para reconciliaros. Saca tu parte emocional para llegar a su corazón, que lo tiene enorme, aunque luego sea alguien a quien le gusta quedar por encima. Pero todo ese exterior queda compensado por lo buena persona que es y lo mucho que le importan los demás. Como tendrás práctica de otras veces, usa lo que te haya funcionado, que seguro que será tocando su vena sensible, siendo valiente y con alguna propuesta que le haga sentirse bien. Y déjale hablar, que se explique, se va a sentir                            muy bien con el desahogo y sintiendo que le entiendes y que eres sincero al querer arreglar la pelea. 

Virgo

Prepárate para un enfado con Virgo como algo excepcional y que no vas a saber manejar como quisieras. Que no te engañe lo tranquilo que es este signo, porque cuando se le toca donde “le duele” es temible. Sus enfados son algo que le nace de muy adentro, y que le descabalan su ordenada existencia, o el orden que crea que tiene. Como a Virgo tener el control, el orden y la perfección es algo que le preocupa mucho y que pelea a diario por conseguir y mantener, lleva especialmente mal que se lo alteren. Déjalo que se calme pero solo el tiempo suficiente, porque como le de muchas vueltas al asunto, irá viendo el asunto cada vez más negro y la reconciliación será más difícil. Una vez que haya pasado ese tiempo en el que Virgo se libere y reflexione, estate presto a explicarle todo lo que creas que necesite saber para tranquilizarse, y para que recupere la confianza en que no quieres amargarle la vida. Y haz que tus palabras suenen a verdad, nada de excusas típicas que le indiquen que estás pasando el trago pero que no vas a cambiar. Odia sentirse manipulado. ¡Ah! Y vigila bien los tiempos, como dejes que se le encalle, Virgo puede llegar a ser rencoroso y esto todo lo complicará más entre vosotros. 

Libra

Libra, ni se enfada fácilmente ni aguanta mucho estar enfadado. Es un signo inteligente que valora los enfados y los enfrentamientos como piedras en el camino de cualquier tipo de buena relación. De forma idealista, intenta evitarlos, y cuando no es posible, se presta a las reconciliaciones rápidas para que el asunto no vaya a más. Pero ese aguante tiene límites, y cuando Libra se enfada tras haber llegado al borde de su paciencia, el asunto se pondrá feo. Libra estalla de muy malos modos, quizás la falta de costumbre. Cuando podáis hablarlo, asume tus culpas con sinceridad y no intentes manipularle porque hay veces que Libra se salta el tema de la balanza, se inclina al lado que considera más justo, y ese lado es poner límites a que le intenten manipular más. Como buen signo de aire, mental e intelectual, una buena conversación es mano de santo para empezar a arreglar el asunto con Libra. Exprésate con corrección y con inteligencia, y busca un ambiente donde sepas que se va a sentir a gusto, de esos sitios que sabes que le gustan mucho. Y sobre todo, haz que sienta que todo lo que te da lo valoras, porque cuando Libra ha llegado a enfadarse tanto es por algo, y tiene que sentir que merece la pena lo hace siempre por vuestra relación. 

Escorpio

Para reconciliarte con Escorpio lo primero que tendrías que saber es cómo se enfada y también conocerle un poco. Estos dos factores son fundamentales para acercarte a él tras haber tenido un encontronazo. Por su fuerte carácter, Escorpio cuando se enfada lo hace a lo grande. Pero cuando se enfada es con motivo, no se enfada por capricho, que lo sepas. El primer paso por tanto sería no enfadarle, porque lo que viene después es peor, es la guerra. Le importan poco las consecuencias cuando estalla, así que ya te puedes imaginar la gravedad de enfadarle, y más cuando hay faltas de respeto, traición o mentiras de por medio. El segundo problema es que no perdona ni olvida fácilmente. Así que cuanto más grave sea el asunto, más difícil será el arreglo. Porque además suele ser vengativo, y si vuelve contigo, igual no te fías de cómo ha vuelto a ti. De nuevo, piénsatelo antes de enfadarle. ¿Cómo reconciliarte con Escorpio? Déjale que se calme lo primero, cuando estalla tiene que bajar el nivel de temperatura. Cuando de muestras de querer que te acerques, hazlo de corazón. Y si sigue con reproches hacia ti es que todavía tiene resentimiento y tendrás que esperar un poco más. Si es por temas de pareja, escúchale para saber qué quiere y qué le duele. Escorpio no es blando, no se queja porque sí, si está mal es que algo le has hecho. Explícate, pide perdón y sobre todo hazle ver que todo va a cambiar. Y no le engañes, que tienes un radar alucinante para las mentiras. 

Sagitario

Como buen signo de fuego, Sagitario se enfada con todas sus ganas, lo hace con frecuencia y se desenfada cuando quiere y como quiere. Todo está en su mano, pero si le conoces bien, algunos trucos pueden funcionarte con el signo del arquero. Su nobleza tendrá mucho que ver para conseguir reconciliarte con Sagitario, así que saca todas tus disculpas, y se sincero, que vea que son de verdad. Es bastante inteligente para darse cuenta si le estás mintiendo. Como es muy optimista, seguro que está deseando aclararlo todo cuando antes para poder seguir disfrutando de la vida, y además, sabrá ponerse en tu lugar para entender por qué has hecho eso que le ha enfadado tanto. En general, todo irá bien siempre y cuando no le ataques, y cuando no te hayas pasado con la traición o la mentira motivo del enfado, porque entonces prepárate porque suele ser bastante rencoroso. Tampoco te quedes quieto y callado esperando que se le pase porque suele ser peor. Es orgulloso y no le gusta dar el primer paso, y menos si está claramente convencido de que no ha hecho nada malo. Y si lo ha hecho, tendrá argumentos para convencerte. Así que te tocará mojarte a ti. Dale buenos argumentos, los necesita, y si en mitad de la conversación te suelta alguna medio broma (de esas metidas de pata suyas directas a tu estómago), no se lo tengas en cuenta, porque empezaréis una nueva guerra que vete a saber cuándo se solucionará. 

Capricornio

Cuando Capricornio se enfada acumula dentro el enfado más la impotencia de no saber bien cómo controlar las emociones, así que sus enfados suelen ser importantes. Los sufre dentro y los saca hacia afuera con todas sus ganas, como cuando acumulas mucho y por más que quieres controlarte y ser reservado en lo que sientes, no hay manera. Y estalla. Para arreglarlo primero tendrás que recuperarte de lo descolocado que te hayas quedado de verle enfadado. Al menos sabrás lo que le pasa porque te soltará por su boca un torrente de reproches por el disgusto que tiene, no se va a dejar nada dentro. Si no te sentías culpable, al escucharle vas a sentirlo de una vez por todas. Otro tema con Capricornio es que una vez que se desahoga, no dará opción a réplica, ni a hablar nada de  nada. Tendrás que esperar a que te de audiencia para explicarte y ver si acepta tus disculpas y arrepentimiento. No le vayas detrás porque será peor. Mejor que te prepares el discurso, que seas objetivo y que dejes bien claro cuál ha sido tu culpa y el porqué. Prepárate para una espera larga, porque Capricornio se toma su tiempo para desenfadarse, no sabe hacerlo de otra manera y reza porque el tema tenga arreglo, porque como sea algo gordo, vete despidiendo de este signo. Si ves que afloja algo, intenta tocar su fibra sensible, que la tiene, muy escondida pero la tiene. Y también tiene sentido del humor, que si le conoces bien, sabrás por donde le funciona. 

Acuario

Acuario se enfada con facilidad pero como es tan mental no pierde los papeles, ni suelta por su boca lo primero que se le ocurre para herir ni se va dando un portazo. Y si cae en algo de esto, es de forma circunstancial. Acuario domina lo que siente, es un superviviente en un mundo de personas típicas con comportamientos típicos, está acostumbrado a ver, escuchar o sufrir por parte de los demás que se creen con muchos derechos sobre el resto, incluido Acuario. Pero cuando se enfada por algo importante, es de temerle, sobre todo si sufre, y porque la parte emocional la controla menos y su reacción es muy a la defensiva. Es que en terrenos emocionales tiene menos práctica. Lo peor de vuestro acercamiento es que como Acuario pasa mucho de lo que pienses cuando os enfadáis, no es de los que estará esperando para arreglarlo. Para reconciliarte con este signo tendrás que darle tiempo, que se calme a su manera, e incluso igual tus primeros acercamiento no tienen respuesta y no te devuelve una llamada o no te responde a algún mensaje. Cuando te de la opción, prepárate una explicación inteligente, es lo menos que te va a pedir. Se sincero y honesto, y demuéstrale cuánto valoras su forma de actuar, siempre consciente y cabal. Y no entres en discusiones de esas que no van a ningún sitio porque le enfadarás mucho más. 

Piscis

Piscis no suele enfadarse con facilidad, y desde luego por fuera apenas lo vas a notar salvo por algún comentario frío, y cierta frialdad también en su relación contigo. Pero por dentro se enfada, y como es tan emocional, el asunto se complica porque la manera de procesarlo por parte del pececito es derivarlo hacia hacerlo más complicado. Con su imaginación todo lo verá más grave de lo que es y en su corazón lo sufrirá más de lo que te haya demostrado. Para reconciliarte con Piscis tendrás que confiar precisamente en su parte emocional y acercarte (cuando lo veas oportuno, ni antes ni después) de manera que se vean muy claras tus intenciones. No le des más que pensar o será peor. Háblale claro, desde el corazón, no uses la lógica más aplastante sino tu parte más sentimental para acercarte a su interior y lograr que te perdone. Muy importante será que le preguntes cómo está, que muestres mucho interés en cómo se siente, porque eso le ablandará tiernamente el corazón. Si quieres saber cómo reconciliarte con Piscis toca su fibra, roza su piel, y cuando le escuches, intenta entenderle de verdad aunque sus argumentos te suenen raros o fuera de lugar. Empatiza con él/ella para acercarte, si solo quieres entenderle pensando en como eres tú no vas a conseguir arreglarlo, o sí, pero será algo del momento y volveréis a tener problemas.