Todo lo que sea pelear o discutir te da una pereza increíble, y para que te encabrones tiene que pasar lo peor de lo peor. Y sí, a veces pasa.

Y cuando alguien te hace encabronar, odias el encabronamiento y a la persona que te lo ha provocado. Te alejas, te alejas de todo y de todos, y aunque te cueste la vida, si sabes que no te conviene te acabarás marchando, a veces incluso para siempre.

En lugar de discutir, ordenarás una pizza y te verás un maratón de tu serie favorita en pijama, o te arreglarás y llamarás a tus amigos para salir de fiesta, hasta las mil. Pero querrás escapar, como sea, del lugar en el que estás. Huyes del mal rollo Acuario, huyes lo más lejos posible todo el tiempo pero a menudo también te acorralan, a menudo también te ponen entre la espada y la pared y te hacen hacer cosas que no quieres hacer. Y cuando esto pasa te ves obligado a gritar, a empujar, a buscar tu espacio.

No quieres que nadie sobrepase tu línea vital, no te apetece que nadie te toque o te chille, no quieres disculpas momentáneas, ni tampoco enfados. Si te encabronas lo único que necesitas es tiempo para que las cosas se suavicen, tiempo para pensar, tiempo para valorar a la clase de persona que estuvo a tu lado, a la persona que te hizo enfadar. Mira que te encabronas poco Acuario, pero cuando lo haces, todo estalla. Y estalla porque probablemente tenías muchísimo acumulado dentro. Y te han buscado por activa y por pasiva, y te han plantado cara, y no te han dejado marcharte.

Podrás dejar pasar casi cualquier cosa Acuario, pero no la traición, no la mentira. Por ahí no… Tu rabia se convertirá en indiferencia, y esa indiferencia dolerá más que cualquier otra cosa.