Dejar ir, es quizás de las cosas más dolorosas que enfrentamos. Y es que hay una parte de ti que no lo acepta, que se acostumbra a ver ese rostro todos los días. Una parte que echa de menos a la persona de la que se enamoró. Las despedidas son crudas, lo mismo te llenan de rabia que de dolor y no hay más que aceptar… Cuando cada signo te deja marchar aunque se rompa por dentro, lo hace de una forma única, pero al final todos dejan cicatrices: 

Aries  

No, no fue que de la noche a la mañana dejaste de creer en ese amor. Es sólo que te diste cuenta que lo que viste en libros y películas no es la realidad. Descubriste que por más que intentes escalar la montaña para llegar a la cima y triunfar, no siempre es posible si la otra persona no quiere estar a tu lado. También puede ser al revés, también puedes ser tú quien deja de sentir y eso no duele menos. Porque sí llegó un momento en el que te imaginaste al lado de esa persona por mucho tiempo, compartiendo todo. Sin embargo, el fin se vuelve lento, no quieres aceptar que se terminó y te quedas un poco más. Como si de verdad eso fuera a revivir la chispa, como si no te estuvieras rompiendo más. Ahí es cuando entiendes que la relación ya no da para más y te tienes que marchar. 

Tauro  

El problema de Tauro es que calla, es que cuando lo hieren, se traga hasta lo más profundo de cada comentario. Ahí en una bolsa de su corazón va almacenando cada golpe, aunque no diga nada, aunque siga sonriendo. No es un signo que decida compartir su vida con cualquiera, al contrario, es muy minucioso para abrir sus emociones y por lo mismo una vez que lo hace le cuesta mucho soltar. Tauro es quien te deja marchar poco a poco, de una forma tan dolorosa, que llega un punto en el que se aferra a la esperanza de que todo volverá a ser igual. Al final es él quien se termina haciendo tanto daño, que ilusamente cree que con su amor basta. No te atrevas a decir que un Tauro no hizo todo por alguien que ama, porque es la mentira más grande. Si se marchó es porque ya no había nada. 

Géminis 

Géminis y su eterna ilusión. La gente puede decir lo que se le antoje, que es malo, que no se entrega, que huye del compromiso. Sí, Géminis no puede ir por ahí abriéndose crudamente con cualquiera para que le muerdan el corazón. Es muy especial, porque sabe que se merece a alguien que valga cada mañana, cada noche, cada momento en el que sus carcajadas no paran. No se deja llevar fácil por el enamoramiento, necesita más, descubrir el amor real y ahí es cuando se vuelve un calvario despedirse. Géminis imaginó que duraría para siempre, que serían amantes, compañeros de vida, la inspiración que cada uno necesita. Pero no fue así, se terminó y aunque se derrumbe por dentro, se atreve a irse. Quizás con una sonrisa por todo lo bonito, pero con un nudo en la garganta por lo que va a extrañar. 

Cáncer 

Como dicen por ahí, una raya más al tigre. La verdad es curioso porque aún después de tantas decepciones, hay una parte de Cáncer que no sabe lidiar con tanto dolor. No es que se tire a perder, probablemente seguirá andando, en los mismos lugares, con la misma gente, pero por dentro la nostalgia lo abrazará muy fuerte. Cáncer honra el amor, confía en que esa persona a la que puede contarle lo que sea, también será el amor de su vida. Realmente la pasa muy mal cuando se da cuenta que lo que imaginó no es así, cuando descubre que comparte sus días con un desconocido. Entonces en silencio se va marchando. Pero ya no es el mismo, ya no sonríe igual, ya no plática igual, ya no quiere más paseos. Se está yendo y muchas veces su pareja ni siquiera se da cuenta hasta que un día lo enfrenta y ya es demasiado tarde. 

Leo 

Ojalá estuvieras equivocado en eso, ojalá se tratara de un sueño. Pero no es así, cuando Leo se da cuenta de que el amor se le está yendo como agua entre las manos, se enfrenta a uno de los problemas más duros de su vida. De pronto ese enorme castillo que construyó al lado de la persona que amaba se desmorona, como si lo hubieran construido a la orilla de la playa. Hay una parte de él que se va también, porque en el fondo sabe que por más que se esfuerce no será suficiente para salvar la relación. Leo se apaga, se vuelve amante del conformismo, sólo quiere que el tiempo pase. Se queda más tiempo porque no está preparado para decir adiós, porque quiere despertar de esa pesadilla. Hasta que por fin se levanta y aunque no vuelve a ser como antes, sigue intentando, le da oportunidad a un nuevo amor. 

Virgo 

No Virgo, no basta que quieras que el otro se quede. No es suficiente con que intentes maquillar su falta de amor. A veces, te cuesta tanto entregarte a una relación, que cuando la encuentras soltar no está en tus opciones. Pero con el paso del tiempo te das cuenta que ahí no es, que tu pareja te llena más de preocupaciones que de tranquilidad. Así que te das cuenta cuando estar a su lado se vuelve cansado, cuando por más que quieres darle un giro positivo hay algo en ti que no lo logra. Te marchas mucho antes de decir que ya se terminó, te vas hundiendo poco a poco en la soledad hasta que la tristeza te sacude y estás listo para concluir un capítulo más en tu vida. No es fácil, pero hay veces en las que no queda más que arrancar la página. 

Libra 

¿Que Libra es complicado para enamorarse? Los que dicen eso es porque no han visto lo mucho que le cuesta decir adiós. El problema es que es un signo que derrocha bondad, que lucha con su parte empática y cuando menos piensa ya está intentando verle el lado bueno a las personas. Eso puede ser contraproducente porque termina amando a un ideal, a lo que su mente le hace creer y al encontrarse con la realidad duele demasiado. Libra puede dejarse llevar tanto que termina enredado con amores que no lo llenan, se conforma y ahí es cuando la superficialidad le hace una mala jugada. Se tarda en marcharse, sabiendo que la relación no da para más, porque no es fácil soltar la costumbre y probablemente se quedará hasta que el vaso se derrame por completo. Ahí no habrá marcha atrás. 

Escorpio 

Sólo tú sabes lo mucho que te cuesta despedirte de alguien con quien compartiste pláticas profundas a mitad de la noche, arrebatos en los que las carcajadas gobernaban, miedos, tristezas. Sólo tú sabes que no eres un monstruo, que darías lo que fuera para que el cuento de hadas no termine. Sin embargo, cuando no queda más que alejarse te tragas todo ese dolor en un suspiro profundo, de una forma desesperada, como si así te regresara la vida al pecho. Para ti lo más importante en una relación es la confianza y no precisamente que te mientan, también que te escondan. Cuando tu pareja decide hacer cosas tras tus espaldas y se empieza a cuidar de ti, sabes que ahí el jarrón se rompe y no habrá forma de que se vuelva a ver igual. Sí, te duele, pero no te marchas desde la herida, te vas cautelosamente sin avisar y sin vuelo de regreso. 

Sagitario 

Sagitario es de los que va acumulando dolor, de los que no suelta fácilmente, aunque por dentro esté hecho pedazos. Es muy cínico, se aferra a las sonrisas, a los sitios bonitos, a un buen trago, a las charlas hasta el amanecer. A veces, el amor no se apaga del todo, se queda ahí, como una amistad tan valiosa que al mismo tiempo te hiere. Y es que no entiendes en qué momento pasaron de ser amantes a simples compañeros de vida. Duele despedirse de alguien tan importante, porque no siempre te traicionan y eso es peor, pues no tienes una razón para odiarlo. Sin embargo, cuando la llama desaparece poco se puede hacer y hay que soltar. El amor cambia y aunque en el momento es duro, con el paso del tiempo te das cuenta de que fue lo mejor. 

Capricornio 

Es simple, Capricornio no va por ahí diciendo que quiere a cualquier persona, al contrario, es muy selectivo cuando se trata de entregar el corazón. Pero detrás de esa personalidad seria y trabajadora, se esconde un alma dulce, capaz de enamorarse hasta de los defectos de su pareja. Cuando llega el momento de marcharse aparecen sus miedos, se aleja y las actividades diarias se convierten en el pretexto perfecto para evadir la realidad. De pronto, siempre tiene algo qué hacer, deja de convivir con esa persona, porque quiere acostumbrarse a que ya no será parte de su vida. Eso no significa que no se rompa por dentro, es sólo que decide tomar el toro por los cuernos. No quiere ser la víctima, quiere ser el valiente que está listo para la transformación del amor. 

Acuario 

Acuario tiene una mala habilidad, se traga las tristezas de una forma tan profunda que terminan disfrazadas de seriedad. Se vuelve el ser más pesimista, hay algo en su interior que le dice que esa relación ya no da para más y que es momento de seguir el camino, así que se decepciona desde antes que lo notes. Odia las rupturas porque es enfrentarse a un montón de tiempo invertido, a descubrir que esa persona quizás nunca cumplió con sus expectativas. Detesta sentir que vivió una mentira y ahí es cuando decide romper sus ilusiones, cuando se pone bien los pantalones para dejar ir, pero no quiere saber por mucho tiempo cuestiones de amor. Acuario aprende a estar con su soledad y ahí es cuando descubre que el mejor amor es el propio, el que nadie le puede quitar. 

Piscis 

Piscis es el signo que no quiere nada material, quiere que tengas el valor de decir la verdad de frente, aunque eso sea sinónimo de que termine llorando a escondidas. Es un signo muy sensible y su intuición no lo suelta, así que se da cuenta rápidamente cuando las cosas ya no son como antes. Sin embargo, da mil oportunidades, cree en el amor, cree en el cambio y eso puede ser sinónimo de su derrota. Porque la otra persona quizás ya no quiera nada, quizás el amor se acabó y lo único que queda es aceptar. No te equivoques, Piscis se puede estar retorciendo por tu amor, pero no te va a rogar, cuando lo hieren es un adiós definitivo. Prefiere mil veces lidiar con noches de insomnio, ansiedad y depresión, antes que ser humillado. Antes de que pisoteen su dignidad y tengan el descaro de entregarle migajas a cambio de todo el amor que da. Ahí no es y, lo sabe, sólo está tomando un tiempo para marcharse.