Empezar una nueva relación abre todo un mundo de oportunidades. Vuelve la ilusión, los planes, el cariño, la complicidad… Volvemos a un punto de partida que tiene mucho de especial porque trae esperanza. Es la oportunidad de crecer, de volver a pasar por la puerta que nos lleva a una vida diferente, la nuestra, pero mejor porque será en compañía de alguien que hemos elegido porque nos gusta mucho y sentimos algo especial de nuevo.

Quizás sea una relación con futuro, y para ti Cáncer eso suena a gloria porque es lo que buscas de verdad. Nada de pasatiempos ni de intensidades hoy y nada para mañana. En fin, Cáncer, que si estás en ese momento, estamos de celebración porque una relación amorosa para ti es como el aire que respiras. Y si vienes de otra, que seguro que sí, y no te has quedado anclado y vuelves a estar ilusionado es doble motivo de celebración. Si no te has quedado rallado en aquello que salió mal y quieres disfrutar de nuevo, estamos de celebración. Si en lo único que piensas ahora es en las nuevas puertas que se abren para ti y no estás mirando atrás, volvemos a estar de celebración.

1. Cada nueva relación es una nueva oportunidad de superar errores del pasado

Cáncer, si tus relaciones tienen todas unos patrones parecidos está claro que algunos pueden ser erróneos. Es cierto que los humanos somos de costumbres y hábitos fijos, y de errores fijos también. Aunque nos creamos que actuamos de forma razonada y personal en cada decisión, estamos equivocados. Repetimos casi siempre muchas conductas y algunos errores.

Si ahora empiezas de nuevo, Cáncer, revisa qué hiciste anteriormente que pudieras cambiar ahora y también qué fue lo que dejaste pasar y ahora no deberías. Por empezar un camino nuevo de verdad, por apostar fuerte por la relación que ahora empiezas. Y allí donde veas que vuelves a tomar el camino equivocado, cámbialo, por favor.

2. Hay que tener las expectativas correctas ante cada relación

Cáncer, si no tenemos las expectativas adecuadas será difícil conseguir la felicidad porque si son muy elevadas no las alcanzaremos y si están por debajo de lo que podemos tener, nos crearán frustración. Hay que ser realistas con nuestras expectativas, si no, seremos víctimas de ellas. Y ahora que empiezas una nueva etapa, es justo y necesario que seas realista con lo que esperas. Si quieres que tu relación sea mágica empieza observando si esa persona podrá darte algo así.

3. No hay que plantar un muro delante de tu pareja

Cáncer, recuerda que cada vez que has tenido problemas con tus emociones has tomado la opción de cerrarte a tu pareja, de construir un muro entre los dos y acabar con todo tipo de comunicación. No lo hagas, no lo hagas ahora que vas a empezar de cero y tienes que evitar cometer los mismos fallos de siempre.

Si estás mal, opta por hacer algo diferente pero no rompas la comunicación unilateralmente. Ahí empiezas a echar tierra sobre tu relación. Te retiras de alguna forma y empiezas a abrir una brecha entre los dos. Intenta evitar esta postura ahora que tienes la oportunidad.

4. No etiquetes, no te adelantes, no esperes nada, relájate

Cáncer, ahora que tienes a alguien nuevo enfrente, no intentes etiquetarlo de antemano, adelantarte a nada que no sea vivir el presente. Porque adelantarte y querer saber ya como es el otro y lo que te va a dar puede llevarte a una nueva decepción. No quieras colocar a las personas y a las relaciones bajo unas categorías que tu ya tienes organizadas de antemano. El mundo no funciona así. No gira alrededor de tu planificación. Cuando llegue alguien nuevo, como es el caso ahora, acéptale como es y no quieras meterle en una casilla ya preparada. Confía en que todo va a salir bien y acepta que esa falta de control que tienes es el principio de cosas maravillosas que te van a pasar.

5. La felicidad no está sólo en una relación de pareja

Cáncer, otro error tuyo es creer que las personas que llegan a tu vida y a tu corazón son las únicas que te pueden dar la felicidad. La felicidad no funciona así, la tenemos dentro y la tenemos que construir desde dentro, eso sí, con mucho de lo que tengamos fuera. Con otras personas, claro, pero con muchas otras cosas más. Deja de creer que otra persona es quien debe completar el puzzle de tu vida. Que va. Una persona, una relación, son piezas importante pero la vida son muchas piezas. Una persona o una relación no son píldoras mágicas que van a llegar y a cambiar tu vida de arriba a abajo. No. Tendrán su importancia pero sólo tú eres la pieza fundamental en tu vida.