La terquedad todo el mundo la asocia a Tauro, y después al resto de los signos de tierra. Pero la terquedad o la obstinación tienen muchas caras, y cada signo es terco a su manera, según su forma de ser y lo que le interesa en la vida. Si quieres saber cuánto de terco es cada signo y cómo lo demuestra, sigue leyendo. Cuando los signos son tercos y obstinados pero cada uno a su manera:

Aries

Aries, tú puedes ser obstinado pero como consecuencia de otras características tuyas. La primera es que no tienes miedo al enfrentamiento por defender lo que piensas o haces, y no das marcha atrás porque te parece que el miedo hace perder batallas. Tampoco cedes por miedo a perder, porque cuentas con mucha autoestima para pensar que vas a ganar sí o sí. Y eres competitivo, lo que te lleva a querer imponerte al otro por encima de todo. Y luego viene tu famosa impulsividad: eres muy rápido adoptando posturas o pensando, tanto que cuando la otra persona llega con su idea contraria a ti, tú ya te consideras ganador, porque gana quien llega primero y en eso no te gana nadie. Tu poder de decisión es pura terquedad para no ceder, y si lo haces, antes lo habrás peleado hasta la extenuación y habrás dado unos buenos zarpazos al contrario. 

Tauro

Tu famosa terquedad, Tauro, muchos la conocen, la refrendan pero no tienen ni idea de donde te viene. Parece que naciste con ella, y un poco así es, pero hay otra faceta menos conocida: tú eres una persona a la que le cuesta mucho crearse el entorno adecuado para estar bien. Un entorno de bienestar, pareja, familia y casa acorde a tus gustos, un trabajo que te dé para vivir y no demasiados quebraderos de cabeza… Pues bien, para conseguir todo eso inviertes esfuerzo, tiempo y dinero, así que cuando alguien llega y atenta contra todo eso, te aferras como una montaña al suelo donde se eleva y no te mueve ni dios. Y siendo así, mantienes pareja, amigos y trabajo por los siglos, y como el tesoro más preciado de tu vida. Con las ideas o con salir de tu zona de confort pasa igual: quien se empeñe en empujarte para que cambies de idea o salgan en plan aventura de tu zona pierde el tiempo. Que lo sepáis. 

Géminis

La verdad es que la terquedad entendida como tal no es algo que te caracterice, Géminis. Sobre todo si pensamos en esa obstinación cerrada, que cierra a las personas en banda e incluso les cierra la boca y no ni se mueven ni hablan, ni admiten cambiar en nada. Tú eres todo  lo contrario, hablas para discutir hasta con el sol que sale cada día. El diálogo para ti es fundamental y la herramienta perfecta para favorecer las relaciones entre las personas. Tu “terquedad” tiene más que ver con la manera en la que te empeñas en conseguir lo que quieres, en no darte por vencido, y en aprender siempre un poco más de cada cosa por más que ya sepas bastante de ella. Quizás puedas ser terco aferrándote a una idea, y peleando por ella, pero no a las formas, que para ti siempre son muchas y admiten muchos tipos de posibilidades. La magia de la vida para ti es precisamente esa, miles de posibilidades de todo. 

Cáncer

Tu terquedad, Cáncer, es tenacidad, esa virtud con la que consigues todo lo que te propones. Y que en el caso de trabajo, dinero, amor o salud, es la suficiente para hacerte ganador por haber peleado hasta el final con tal de conseguir lo que quieres. En su versión negativa, esta tenacidad se convierte en terquedad y la obstinación, y es la que te lleva a empeñarte en mantener una relación que está rota o en aguantar trabajos tóxicos. En esos momentos, una energía tremenda te lleva hacia donde quieres, y no hay manera de hacerte cambiar el rumbo, por más que des un paso atrás, o dos hacia los lados, pero vas hasta el fondo (y sales mal parado y con el corazón herido). Y sabes que podrías cambiarla si quisieras, porque cuando quieres puedes. Igual que cuando le das la razón a alguien para que se calle de una vez, pero por dentro sabes que vas a hacer lo que quieres. El triunfo de la estrategia es lo tuyo, Cáncer, le pese a quien le pese. 

Leo

Leo, tú eres terco como buen signo fijo que eres. Tus ideas son fijas, con todo lo bueno y con todo lo malo que impliquen. Y te aferras a ellas por más que a veces suponga enfrentarte a los que quieres. Y eso que a ti si hay algo que te encanta en esta vida es agradar a los demás. Pero si es a costa de ceder donde crees que tienes la razón, a la porra los demás. Primero estás tú. La verdad es que es superior a ti que te quieran imponer algo con lo que no estás de acuerdo. Y en esta guerra te empeñas hasta el límite con tal de conseguir lo que quieres. Y como en la disputa esté en entredicho algo que tenga que ver con tu forma de ser, con tus logros, con tus valores, con tus defectos, con algo que vaya contra ti personalmente, por ahí no pasas de ninguna manera (o lo harás si es absolutamente necesario pero con el consiguiente disgusto). 

Virgo

Virgo, tú eres terco, bastante terco, muy terco. Un poco lo llevas en esencia, en las venas, pero hay otra parte muy importante de tu obstinación que se está basada en una profunda reflexión sobre cualquier situación sobre la que tienes que definirte. Y si está pensada, si tienes argumentos suficientes, presentas tu postura (tu idea o tu manera de actuar) con todas las de la ley. Y no admites cambios porque estás seguro al 200% de que llevas la razón. Hay veces que te permites ser flexible, y hasta puedes ceder, pero porque no estás seguro completamente de algo, y reconoces que la otra persona puede ser que tenga la razón. Pero incluso en esas situaciones, primero te tendrán que dar buenos argumentos, y te tendrán que dar la oportunidad de discutir todo aquello en lo que no estés de acuerdo. Pero cuando has recorrido tu proceso mental y llegado a tu conclusión no te apeas del burro por más que te empujen diez personas. 

Libra

Libra, tú te pones terco defendiendo algunas de tus muchas ideas. Reconoce que te encanta discutir, y que además se te da bien porque tienes una mente privilegiada para argumentar, memorizar y consensuar. Por supuesto que te sueles adaptar mucho a los demás, pero en cuanto a planes, maneras de manejar una relación o por temas laborales. Porque en  el mundo de las ideas y las teorías el triunfo es tuyo. Cuentas con una gran experiencia en debatir y argumentar, y con todo ello consigues la categoría suficiente para meterte hasta el barro a pelear porque todo aquello en lo que crees. Para ti, no hay nada mejor que discutir basándote en tu propia experiencia. Y cuando es así, llegas hasta el fondo y te puedes poner a la altura de otras personas mucho más tercas que tú. 

Escorpio

La obstinación en tu caso, Escorpio, es más bien radicalidad y rigidez. Cuando adoptas una postura ante algo, te cuesta cambiar lo que piensas, y lo llevas hasta el límite. Cuando alguien te traiciona vilmente, le apartas y te dan igual las explicaciones posteriores que te dé: no te mueves de tu sitio ni cambias de opinión (casi nunca, aunque hay veces que la vida, personas o circunstancias te obligan y hay que ceder). En tu caso, Escorpio, esta radicalidad obstinada, por así llamada, es una prolongación de lo rígido que sueles ser también cuando conoces a las personas. Necesitas tu tiempo, necesitas confiar. Luego, cuando ya hay relación y conexión, si hay algo que rompa la unión, lo rompes y no se te mueve ni un pelo de la cabeza. Firme y seguro. Y aunque por dentro sufras sigues adelante porque crees que es lo mejor. Y aunque sigas sufriendo, no te sueles arrepentir. 

Sagitario

Sagitario, tú podrías ser obstinado si relacionamos esta faceta con tu carácter dominante. Te gusta imponerte porque te ves con las virtudes, la sabiduría y la experiencia para ello. Y la verdad es que eres buen líder por todas esas virtudes de tu forma de ser. Así que cuando quieres algo, o piensas algo, quieres que los demás te den la razón. No eres terco como tal, porque la persona muy terca es la que no cambia ni una coma de lo que dice, y tu terquedad es esa manera en la que puedes cambiar el discurso mil veces (no la idea) con tal de conseguir convencer a los demás de que te den la razón. Con tu libertad tampoco se juega, y con ella también se podría decir que te aferras a tus ideas y posturas para no perderla ni un poquito. Conclusión: eres obstinado pero también flexible. Un lujo. 

Capricornio

Capricornio, tú sí eres terco y obstinado pero siempre con miles de razones para serlo. Con estas razones saber apoyar tu postura pero también esas razones te sirven para responderle a quien quiera una explicación de por qué te portas así. Eres una persona con la mente fría, así que si alguien cree que te dejas llevar por impulsos o temas emocionales internos se equivoca. Te gusta tener claro dónde estás y hacia dónde vas, y por eso te mantienes en tus ideas, posturas, pensamientos y formas de actuar. A muerte. Y si alguien se empeña en empujarte de tu sitio, dejarás de darle explicaciones y te darás media vuelta. No te gusta perder el tiempo, ni discutir eternamente sobre algo. Podrías incluso reconocer que algunas veces no tienes razón en algo, pero si el que tienes enfrente no sabe defender su postura con buenos argumentos, no vas a ceder por agradarle, eso está claro. Y además, cuentas con mucha experiencias de todas las veces que has comprobado que los demás se equivocan mucho más que tú. 

Acuario

Acuario, tú eres obstinado por obra y gracia de una personalidad que pasa mucho de lo que piensen los demás. Por una personalidad fuera de cualquier clasificación. Y así te pasas la vida, manteniendo tu forma de ser por encima de cualquier comentario del resto del universo. Como además crees en la libertad, tus argumentos para no ceder y aferrarte a tus posturas y opiniones son precisamente esos: es necesaria y sumamente importante la libertad de cada uno de poder decir y hacer lo que le venga en gana. Siempre respetando a los demás, claro, pero es que tú de eso sabes bastante. Y eso es justo lo que siempre pides, que te respeten a ti igual que tú respetas a los demás. También hay que decir que tú te empeñas más en mantener tus ideas, y que con tus posturas sueles ser más flexible. ¿Es eso ser terco?

Piscis

Tú quizás seas uno de los signos menos tercos del Zodiaco, Piscis. Te aferras a pocas cosas en la vida, precisamente porque lo tuyo es fluir con las circunstancias, dejarte llevar por la corriente y vivir muchas vidas en una sola. Es más, las personas que se empeñan, que son tercas y obstinadas hasta decir basta, te parece que gastan muchas energías innecesarias, porque a veces la vida te obliga, quieras o no quieras, así que, ¿para qué pelear? Aferrarte a lo que no puede ser es como querer mover una montaña, no va contigo, la verdad. En lo único que pareces tener un aire de cabezonería es cuando te empeñas en ver el amor de forma idealista, para  darte de bruces una y otra vez con la realidad, que siempre es mucho más fea. Pero hasta en eso intentas cambiar, aunque no siempre puedes. Es como cambiar al terco que lo lleva en las venas, pues tú llevas tu idealismo-romanticismo igual, en tus venas y a muerte.