CUANDO SALES CON GÉMINIS

Cuando sales con Géminis, experimentas cosas que nunca antes habías vivido. Como poder revolucionarte con tan solo una mirada. Pero claro, Géminis no es como los demás. Tiene “ese algo” que le hace marcar siempre la diferencia. Las miradas de Géminis te incitan a saltarte las normas. Te invitan a cometer locuras que, seguramente terminen gustándote, a experimentar sensaciones que te enganchan y, a pensar, en que los imposibles, realmente no existen. Que los problemas, siempre tienen solución, y que la vida, son dos días. Y hay que disfrutarla como quieras.

Géminis, te deja ver su mundo, es más, te lo da. Lo suyo, es tuyo. Sin límites.

Su vena sociable te tiene que gustar, sí o sí. Porque Géminis no es una persona que deje de lado su personalidad y cierre su mente por estar con alguien que se pase de celos y no tenga confianza en la otra mitad. Géminis, puede cambiar mil veces de opinión y hacer que tus nervios se descontrolen, pero en el fondo, te está dando vida. Te está dando energía. Motivos para hablar, para discutir, para solucionarlo todo. Un amor hablador, no puede compartir su vida con un alma vacía y un corazón repleto de hierro.

Cuando sales con Géminis, también te das cuenta de su pequeño lado infantil, que te termina arrancando las mejores sonrisas y te incita a ver la parte positiva y divertida de las pequeñas cosas, que pasan desapercibidas a ojos de gente, que no sabe ver la vida como Géminis. Especial, de los pies a la cabeza.

2018-01-23T11:39:58+00:00