CUANDO SALES CON LIBRA

Cuando sales con Libra, entras a otro mundo. A otra dimensión. En serio, el efecto que puede llegar a tener Libra sobre los demás, no tiene precio. Es mejor sentirlo, vivirlo y probarlo, a imaginarlo. Porque no se puede explicar con palabras. Es una sensación que te recorre todo el cuerpo y te hace ver, que la vida, realmente es maravillosa.

Puede que sean palabras un poco cursis, pero Libra es luz.

Es paz, tranquilidad y cariño en cantidades justas que te hacen ver las vida de otra manera. Cuando sales con Libra, te das cuenta de que ambas partes tienen su espacio, que no hay secretos, que no hay misterio y que la comunicación, es la base primordial para que exista confianza. Y Libra, con confianza, te lo entrega todo. Ahora bien, por fases. Por etapas.

De primeras, Libra seguramente se haga de rogar un poco. Te muestra sus encantos, pero no te deja vía libre para que disfrutes de ellos. Pero con tiempo, con demostraciones y con pruebas que verifiquen tu sinceridad, Libra abre la puerta secreta del pase a sus sentimientos y te deja hueco en su corazón. Cuando estás con Libra, te das cuenta de que estás en el cielo, porque Libra te comprende, te entiende y te perdona. Sí. Sí Libra te quiere, lo hará. Puede que le cueste, pero Libra y su educación saben actuar de la manera más correcta. Siempre. Sus besos, sus abrazos, sus caricias, sus maneras de jugar con su pelo, su olor, su respiración. De Libra, te gustará todo. Y no, ya no querrás otro amor. El suyo, te ha dejado huella.