CUANDO SALES CON VIRGO

Cuando sales con Virgo, en seguida te das cuenta, de que te va a tocar luchar. Luchar contra los demonios del pasado de Virgo. Pero la lucha, siempre merece la pena. Virgo tiene ese hilo de misterio que siempre incita a querer saber más. Cuando compartes parte de tu tiempo, con alguien tan seguro de sus palabras, te das cuenta, de que son sinceras. Muy duras en ocasiones, pero muy cargadas de honestidad.

Para lo bueno y para lo malo, Virgo, siempre abre la boca para decir cosas que tengan sentido y que vayan directas al grano.

Para decir estupideces y hacer el tonto, ya vendrá el listo de turno ¿no? Virgo no es manipulable. No es un corazón blandito que se deje guiar por los demás. Si quieres estar a su lado, tienes que ganártelo. En serio, Virgo no regala nada a nadie que no se lo merezca. Pero como buen signo de tierra que es, aprecia mucho el esfuerzo de los demás y sí, lo termina recompensando. Abriendo las puertas de sus sentimientos y dejando ver, que esa apariencia tan dura, escondía algo muy bello y sensible por dentro. Que esa terquedad, es una pura coraza para que todo esté perfecto y para que el caos no reine.

Y que debajo de todas esas capas, se esconde un corazón con mucho amor para dar y con muchas ganas de ser cuidado y querido por alguien bueno y puro. A fuego lento, disfrutando del momento y teniendo paciencia, es la manera perfecta de lograr entrar en el corazón de virgo, y descubrir, los verdaderos beneficios del envidiado amor que dura para toda la vida.