Todos tenemos nuestros más y nuestros menos. Lo que se nos da bien y lo que no se nos da tan bien. Muchas veces, nos cuesta mucho reconocer qué es lo que se nos da mal, cuál es el pie del que cojeamos. Pero es fácil saberlo a través del signo del Zodiaco, porque la mayoría de personas nacidas bajo el mismo signo tienen los mismos defectos. ¿Te atreves a averiguar cuál es tu defecto? ¿Quieres saber de qué pie cojeas? Sigue leyendo para descubrirlo…

Aries

Aries, Aries… Todo el mundo que convive contigo sabe desde el minuto 1 que a ti lo que más te gusta es dar órdenes, es decir a todo el mundo lo que tiene qué hacer. Es que te gusta tanto que hay veces que lo llevas tanto al extremo que llega a ser algo molesto para la gente que te rodea. Eres muy autoritario, más de lo que tú mismo reconoces. Aunque bueno, esto no es algo que hagas con intención de hacer daño… Además de ser autoritario, puedes llegar también a ser muy cabezota y bastante persistente. Como te propongas algo, no paras hasta que no lo consigues. Y te da igual a quién tengas que llevarte por delante para conseguirlo. Como se junte tu autoridad con tu cabezonería… Mal vamos. No paras hasta salirte con la tuya, no paras hasta ver cómo los demás hacen lo que tú has mandado. Ojo, tienes tu buen corazón y a pesar de tus defectos, siempre lo dar todo por los demás.

Tauro

Mira, Tauro, aunque intentes quitarte esa fama de encima, todo el mundo sabe que eres el signo más cabezota de todo el Zodiaco. Y ese es tu peor defecto, ese es el pie del que cojeas. Cuando crees que llevas la razón, vas hasta el infinito y más allá con ella. No habrá nada ni nadie capaz de hacerte cambiar de idea. Eres capaz de enfrentarte a cualquiera con tal de defender tus ideas y tus razones. Ser tan persistente puede traerte muchísimas ventajas, pero también, aunque no te lo creas, muchos disgustos. Está claro que vas a conseguir absolutamente todo lo que te propongas, pero también puedes terminar en discusiones que te podrías haber ahorrado si dieras tu brazo a torcer desde el principio. Tienes que empezar a asumir, Tauro, que no siempre llevas la razón y que no siempre estás en lo correcto.

Géminis

Te pierden las palabras, Géminis, y tú mismo lo sabes. Pero hay veces, que no eres consciente del daño que puedes llegar a hacer al decir una palabra en el lugar en el que no deberías. Y es que, en tu caso, tu mayor virtud es también tu peor defecto. Te encanta hablar, eres experto en comunicarte, en expresarte, en compartir tus pensamientos con los demás. Pero ¿qué pasa? Que Géminis, que además de no controlar demasiado tus palabras, tampoco sabes cuándo debes callarte… Y hay veces que no te das cuenta y no te paras a escuchar a los demás. Quizás eso es lo que los demás más echen en falta de ti, un poco más de escucha y de comprensión. Te hace falta un poquito de autocontrol para saber echar el freno de mano siempre que sea necesario. Menos mal que la gente que te quiere, lo hace con tus defectos y con tus virtudes.

Cáncer

Está claro que tu carácter no es algo fácil con lo que lidiar. Ese exceso de sensibilidad, esos cambios de humor tan bruscos, ese carácter tan lunático tan difícil de controlar… Tu sensibilidad, Cáncer, te hacen ser una persona muy especial, pero es cierto que a los demás les resulta muy difícil de entenderlo, incluso tú mismo eres incapaz de entenderte a veces. Tienes tantas emociones dentro, Cáncer, que te resulta difícil expresarte, pero también, te resulta difícil encontrar confort, encontrar la comodidad. Porque cuando no te molesta una cosa, te molesta otra. Necesitas tanto amor, Cáncer, que incluso hay veces que puedes llegar a ser algo dependiente y también, algo celoso. Necesitas proteger lo tuyo con uñas y dientes. No te puedes permitir por nada del mundo que te quiten lo que tanto te ha costado conseguir. Tener un corazón tan grande no es nada fácil y sino… ¡que te lo digan a ti!

Leo

Sabes perfectamente cuál es tu defecto, Leo. Pero de ahí a que vayas a reconocerlo así como así, hay un gran paso. Porque, ante todo, eres una persona muy orgullosa y no vas a caer tan bajo como para asumir cuál es el pie del que cojeas. Justo eso es tu defecto, Leo, tu orgullo. Esa cabezonería que tienes que no te deja desistir ni en los momentos más difíciles. Tenerte cerca es increíble, Leo, vivir contigo tiene mil cosas buenas, pero también tiene las malas. Y es que no es nada fácil cuando te levantas con el pie izquierdo, no es nada fácil tener que convivir contigo, pero también con ese humor tan imprevisible e incontrolable. Ese ego y ese orgullo hay veces que te llevan a tomar decisiones equivocadas, porque se nubla tu vista y eres incapaz de mirar más allá. Lo peor, Leo, es que luego tú eres el que más sufre. Tu corazón es tan grande que se da cuenta de todo lo malo…

Virgo

A ver, Virgo, lo tuyo está bastante claro. Aunque tú darías todo lo que fuera por ser una persona perfecta, sin defectos, sin nada que mejorar, en realidad también tienes tu pie del que cojeas. Ese perfeccionismo te hace tener miles de manías que, en este caso, son también un defecto. Eres muy maniático, Virgo, muy analítico y también eres muy crítico, tanto contigo mismo como con los demás. Pero lo peor de todo esto, es que a quién más le afectan estos defectos es a ti mismo. Porque tu mente no puede parar nunca. Nunca se conforma con cualquier cosa, por muy bien que esté, tú siempre necesitas ir más allá, necesita rozar la perfección. Esto no es sano para tu cabecita, Virgo, porque nunca descansa, nunca te das un respiro. Está bien ser tan exigente, está bien quererlo hacerlo todo lo mejor posible, pero cuando no puedes estar a la altura te autocastigas tanto que te pasas…

Libra

Esa indecisión, Libra, es mucho más peligrosa de lo que tú mismo puedes llegar a crees. Tú sabes que eso es algo que debes de mejorar. Cada día luchas contra ese demonio que vive dentro de ti, contra esa indecisión que hace que todo sea más complicado para ti. Ese es tu defecto, Libra, que eres extremadamente indeciso y, por lo tanto, también eres algo inseguro. Te cuesta inclinar la balanza hacia un lado. Tienes que aceptar que no siempre puede estar en total equilibrio. Y es que esa indecisión no solo te afecta a ti, sino que también afecta a la gente que te rodea. Sobre todo, es un gran problema en tus relaciones. Porque hace que te cueste mucho comprometerte, que te cueste tanto dar ese gran paso y aceptar tus sentimientos. Hasta que no estás al 100% seguro con todo, no te lanzas. Y para que tú estés tan seguro, puede llegar a pasar meses, años, siglos…

Escorpio

Eres una persona MUY intensa, Escorpio, demasiado. Lidiar contigo no es nada fácil. La pasión que le pones a todo es increíble, pero hay veces que puede llegar a ser demasiado. Eres muy de extremos, o todo o nada, o amor u odio y es muy difícil convivir con esa intensidad constante. Cuando amas a alguien, lo haces con tanta fuerza que no te das cuenta de que no estás dejando a la otra persona su espacio y su tiempo. Te vendría bien tener un poquito más de cuidado en ese aspecto. Igual cuando te enfadas, Escorpio, aunque sea un pequeño detalle, tu carácter sale a la luz para sacar lo mejor de él. Deberías saber relajarte y no tomarte las cosas tan en serio, tanto lo bueno como lo malo, Escorpio. Tomarte las cosas con más calma, con más tranquilidad. Aprender a no ser tan crítico contigo mismo y a no exigir tanto.

Sagitario

Mira que tú siempre eres la alegría de todos los lugares a los que vas, pero hay que reconocer que no eres perfecto y que también tienes tus defectos. Como signo de fuego, es cierto que eres una persona muy impulsiva, hasta tal punto que muchas veces ni tú mismo eres capaz de controlar tus palabras o tus acciones. Pero, además, muchas veces pecas de ser demasiado autoritario. El fuego que llevas dentro te hace querer tomar las riendas de la mayoría de las situaciones en las que te encuentras. Esto, Sagitario, hace que puedes llegar a ser algo cabezota y que sea algo irritante tener que convivir contigo. Muchas veces, si pensarás un poquito más antes de actuar, te ahorrarías algún que otro drama. Menos mal, que tú luego sabes solucionarlo todo de la mejor manera. Igual que te metes en berenjenales en los que no deberías haberte metido, sabes salir de ellos con toda la elegancia y la clase del mundo.

Capricornio

Yendo al grano desde el principio, Capricornio, el optimismo no es lo tuyo. Siendo sinceros, no es que seas la alegría de la huerta, sobre todo si no hay confianza y si no tienes motivos para serlo. Esto es uno de tus defectos. Eres demasiado realista, hasta tal punto que hay veces que rozas un poquito la negatividad. Para ti, las cosas son como son, como se ven en la realidad y así intentas evitar sufrimiento innecesario. No te imaginas más cosas, intentas no ilusionarte con nada de lo que te pasa porque sabes que al final las cosas nunca salen como uno piensa. Capricornio, tienes que empezar a ver un poquito más allá. La vida también tiene sus matices, no es todo o blanco o negro. Eres tan crítico contigo mismo y te exiges tanto que no puedes permitirte pensar en tonterías. Tienes que aflojar un poco, Capricornio, y ser más amable contigo mismo…

Acuario

Lo que a ti te pasa, Acuario, es que te cuesta horrores comprometerte. Tu defecto está en tus relaciones y en la manera en la que conectas son los demás. Para empezar, te cuesta mil confiar en alguien. Te has sentido tan juzgado, te has encontrado con tanta gente que decía ser algo y que después ha ido criticándote por las espaldas que ya no te fías de nadie. Y eso te ha hecho ir por libre por la vida. No eres una persona que exprese sus sentimientos así como así y eso es un gran problema en tus relaciones. Debes de trabajar más en ello, Acuario. Es un defecto que puedes mejorar si pones un poquito de tu parte. Es que ser una persona tan especial no es nada fácil, tú lo sabes. En este aspecto, tienes que poner un poquito más de tu parte y guardarte ese orgullo para otro momento.

Piscis

Aunque seas una persona con un corazón enorme, Piscis, tú también tienes tu pie del que cojeas. Y es que eres una persona muy distraída. Siempre estás en tu propio mundo, imaginándote mil fantasías, ilusionándote por cosas que ni siquiera sabes si van a pasar o no. Te pierdes en tu mundo y te cuesta mucho volver a la realidad. Así pasa, que luego no sabes cuáles son tus responsabilidades, no sabes lo que tienes qué hacer, no sabes donde dejaste la cartera, las llaves, el teléfono. Tu defecto, Piscis, es que lo pierdes todo. Y no pierdes la cabeza porque todavía la tienes pegada al cuerpo. Tú sabes que tendrías que poner un poquito más de tu parte y no despistarte tanto, pero al fin y al cabo eres así. Te encanta estar en tu mundo. La realidad hay veces que te parece tan cruel que prefieres desaparecer de ella…

2020-06-25T11:46:36+02:00