EL AMIGO ARIES

Aries se mueve entre amigos como pez en el agua. Y lo hace a lo grande, desplegándose entre ellos en cantidad y calidad. Su vitalidad, facilidad para conversar y su optimismo hacen que este signo no tenga problemas para conocer gente y estrechar lazos rápidamente.

Aries es cariñoso y la amistad le alimenta mucho en esta parte emocional. Entre amigos, Aries está encantado. Le gusta la gente, le gusta conocer personas nuevas. Y con los amigos de verdad es generoso y leal. Es abierto, bromista y divertido, y como líder, tiene facilidad para promover planes y que el resto le secunden. Y para entusiasmar con su optimismo a los que se apalancan o están pasando por una época de bajos ánimos.

Aries tiene muchos amigos y con ellos saca la parte más encantadora de todo su ser. A todos ellos les brinda su ayuda y energía; y se pelea por ellos con quien haga falta.

¡Pues qué bien todo! Tenemos a un Aries perfecto como amigo. Pues no. Nadie es perfecto. Eso para empezar. Y Aries como amigo tiene sus cosillas, por llamarlas de alguna manera. ¿Queréis saber cuales son?
Veamos. En primer lugar, tenemos su falta de paciencia. Que por mucho que la quiera controlar, a nuestro carnero le acaba saliendo antes o después. ¿Y con quien mejor que con los amigos, con los que pasa mucho tiempo y además tiene confianza? ¡Zasca!

En las discusiones, Aries peca de alterarse demasiado. Y si acaba alterándose mucho, dice todo lo que piensa. Ese filtro que hace que los demás nos contengamos de “decirlo todo todo todo”, algunos Aries no lo huelen en toda su vida. Y como la furia ariana vaya adornada con ironía y sarcasmo, ya tenemos un señor lio entre Aries y sus amigos. Y es que Aries tiene una manera de decir las cosas que ole y ole. Y además, las suelta y se queda tan ancho. Nada de callarse cuando se intuye que está metiendo la pata. Nada. De cabeza hasta el fondo. Algunos se quedan callados pero no porque estén de acuerdo. Es que no saben qué decir. Entre bloqueo y cabreo, se aguantan las ganas de responderle o decirle cuatro cosas. ¡Pobre Aries! Porque encima se sorprende. ¿Qué es lo que ha hecho mal?

El arrepentimiento de Aries por haberse pasado con los amigos, siempre llega después. Pensar antes de actuar, ¡NUNCA! (con la edad este fallo se va atenuando). Eso sí, cuando ve el error o alguien que le conoce bien se lo hace ver, le falta tiempo para pedir perdón. Pero tiene que verlo claro, si no, ¡menudo orgullo gasta nuestro amigo Aries! Y terquedad. Aunque repetimos, lo mismo que todos los arrebatos le llegan rápido, se van igual. ¡Y aquí no ha pasado nada!

Aries también es un signo muy dominante. Y eso, hay amigos que no lo llevan muy bien (y que casualmente no son de otros signos de Fuego -Leo y Sagitario-). Sus compis de elemento tienen también mucho carácter y son mandones, pero les unen tantas cosas con Aries que cuando se pone muy mandón, lo paran y ya está. O se dan cuatro voces de fiera a fiera pero rápido se olvidan del altercado. Peor llevan su carácter dominante otros signos también fuertes y mandones, como Escorpio y Capricornio. Estos signos le ríen poco las gracias y le paran los pies mucho. Otras personas que no entiendan su espontaneidad, le critiquen sin razonárselo o le hagan daño gratuitamente, tampoco acabarán siendo sus amigos del alma.

Por eso, los buenos amigos de Aries suelen ser gente paciente, fuertes de carácter pero no de genio vivo, porque tienen que servir para “domarles”, no para alterarlos más. Entienden su parte infantil y les saben mimar y acoger cuando vuelven de tantas guerras todo magullados y buscando un abrazo.

Aries es leal y valora esa cualidad, igual que valora la sensatez y la estabilidad. Los amigos de Aries saben apreciar sus virtudes por encima de sus defectos. Los que mejor le conocen se apartan un poco cuando está enfadado, pero siempre vuelven a estar ahí para cuando Aries ha echado todo el fuego que tenía por dentro.

La misma sinceridad que tantos problemas le da, le sirve a Aries para establecer con sus amigos relaciones muy abiertas y sinceras, donde los problemas se resuelven rápido porque Aries no deja que se hagan grandes y desproporcionados. Aries va de frente y en la amistad eso a veces funciona muy bien. Y la misma impulsividad con la que la caga algunas veces, la tiene para pedir perdón, abrazar a los suyos y ofrecerse para todo lo que haga falta. Y ofrecer de verdad, ¡de verdad de las buenas y de todo corazón!